7.3.09

Oda a una relación que nunca existió.

No caminábamos de la mano ni nos decíamos cosas demasiado lindas, pero si eramos cercanos, tan cercanos como pueden ser dos personas que comparten una coca cola y conversan todos los días sobre lo que los incomoda y sobre lo que les gusta. "¿Seinfeld es tan fome? ¿Cómo te puede gustar?", me decía ella. "Bueno, es que sinceramente, creo ser el único que le gusta. Más 15 millones de gringos, pero en fin", le contestaba. Caminábamos, insisto, no de la mano, por las plazas y parques del país y comentábamos la falta de árboles en Santiago. "Pensar que con unos cuantos árboles más, habría menos contaminación y el calentamiento global acabaría", aseverabas. "Bueno, en realidad, al haber más árboles, habría aún más emisión de c02 y bueno, el planeta, si es que es el c02 el que lo calienta, seguiría aún tan caliente. Aunque yo pienso que es al revés, el planeta se está calentando y esto aumenta el c02, no creo en el calentamiento global provocado por los humanos, es darnos demasiada importancia y poder sobre algo", le respondía. "¿Pero porqué te mueves a todas partes en bicicleta?" "Bueno, para hacer ejercicio y no tengo plata para un auto" "¡Vives en La Dehesa, pobre infeliz!" "Bueno, bueno, tengo el dinero, pero no quiero contaminar" "Ah, entonces si me apoyas en mi teoría" (me decías, claramente aseverado y no preguntando) "Bueno, si y no" (y esa siempre fue la mejor respuesta que pude tener, era tan sensacional).
Podríamos haber pololeado, cierto, no lo dudo. Pero ninguno salió de su burbuja, de su natural flojera, para decirle al otro "Sabes, bueno, en realidad tú me conoces y sabes que no me comprometería, no creo en las relaciones. Pero me muero por darte un beso". Es que sencillamente, ni nosotros lo hubiésemos hecho, aunque debimos. Ahora, tal vez, las cosas serían distintas (aunque uno siempre le busca soluciones a temas pasados). Es que bueno, siempre me sentí, en parte, dueño de tus ojos verdes y labios carnosos. ¿Por qué? Quizás por las miles de coca colas y tardes juntos, que sé yo. Pero tú tenías ese "que sé yo", que era suficiente para que fueses mi única amiga y poder no usar comillas cuando digo amiga. Aunque para ser honestos, también extraño mi peso perfecto y el poder correr dos kilómetros en 9 minutos.

5.3.09

No sé que fue.

No sé que fue, la verdad no sé. Me imagino que fue el tono de tu voz al hablarme, las vibraciones vocales que salieron de tu laringe y llegaron a mis oídos. Quizás no sólo eso, sino la manera en que me hablaste, como poseyendo todo el lugar y dado que yo me había atrevido a pisar pie sobre tus Tierras, tenía que ser sometido. Y debo decir que eso , fue lo que en vez primera, me encantó (sí, no exagero), de ti.
Tuve que preguntar por ti, tuve que hacerlo. Por suerte, (que coincidencia), vivías con un amigo, en realidad más bien un conocido. Como iba diciendo, le pregunté por ti, ¿Quién eras? ¿De dónde saliste? ¿Por qué no había tenido el privilegio de conocerte antes? ¿Y por qué ¡Demonios! tus labios no están besando los míos? A mi "amigo", le pareció muy interesante que preguntara por ti, casi como que por otra parte, le hayan preguntado a él, por mi. Ojalá ese alguien hubieses sido tú. Me hablo de que, en realidad, siempre pensó que congeniaríamos, es que tú, tenias ese "que sé yo", que tanto me gusta. Y bueno, te gustaba el francés, Seinfeld y las comedias idiotas de adolescentes gringas, sin criticarlas por "poco culturales", siendo que eres demasiado inteligente (mucho más que esos pseudo intelectualoides de izquierda o de derecha, que critican tanto ese tipo de películas).
"¿Y? ¿Qué piensas de ella?", me preguntó mi conocido. "Nada, simpática", le respondí. "No pues, dime la verdad", continuó diciendo. "La amo", ¡La amo!, aunque eso lo pensé. Continué diciendo "Nada, hombre", con firmeza. Igual este tipo quedo con la duda, de que tal vez, le mentía.
Él seguía hablando de ti y algo me pasaba. Los lugares que habías visitado, lo que habías estudiado, tu forma de ser y yo sólo te veía bailar y asociaba lo interior con lo hermosa y preciosa que eras, algo , ya me pasaba, al conocerte por un par de horas. Para mi suerte, las cosas, en algún mundo paralelo que no era el mío, antes de conocerte, las cosas suceden de manera natural. Es la manera de suceder las cosas, la que, en algún minuto, que curiosidad, me haría conocer, hasta tu cama (no que la fuese a ver en un catálogo de "Almacenes París").
Salimos un par de veces, todavía no pasaba nada, es que mi timidez (en realidad mi flojera disfrazada de timidez) no me dejaba hacer algo. Debe haber sido el ron, que sé yo, pero te dije, en nuestra tercera cita "Desde que te he conocido, acércate querida, acércate (susurrándole al oído), que he querido dormir contigo". Continué diciendo "Quiero olvidarme del tiempo y que, por una noche, pasemos una noche, en que demuestres, lo que sientes por mí. Dormir abrazado junto a ti y nada más, sin compromisos o complicaciones". Insisto, en que en este mundo, las cosas que son obvias, suceden de manera natural. Tú eras como eras y yo, bueno, soy como soy. Y llegó el momento. No pasó nada esa noche, pero al otro día me invitaste a tu departamento, en Providencia, yo pensé que era para decirme lo desubicado que fui, aunque claro está, debo adelantar, que me equivoqué. Toqué el timbre, y debo haber dicho algo que te gustó, porque al abrir y yo saludarte, me comenzaste a besar, besándonos en medio de todos, todos mis compañeros de curso, tus amigos, en el medio del salón. Comenzó a sonar una canción que me gustaba, te saqué a bailar. Antes de que terminase, te dije "Llévame a tu habitación". Cuando la gente se fue, tu cumpliste, con lo que anteriormente te había pedido. Por fin solos, nos tiramos en tu cama, no nos importó más nada. Pero recuerda, sólo recuerda, "No pienses más en mi, abre tu corazón, dado que esa ventana abierta, será sólo para ti".


Adaptación "Romix", del grupo Miranda.

3.3.09

Las muchachas de Salado.



El día de hoy haré algo inédito, mi columna no será fiel. Es que, a veces, no puedes querer a sola una y las quieres todas. Aunque este no es el caso, no puedo escribir de sólo una.
La primera chica es más joven que yo, aunque no lo suficiente como para ir encarcelado, pero si lo suficiente para ser excelente. Sin dejar la superficialidad de mi comentario, debo decir que esta chica es preciosa, de rasgos alargados, tez blanca y un hermoso pelo oscuro. Pero lo más rescatable de Francisca Valenzuela no es lo hermosa que es, sino que es un bonus. Lo más rescatable es su actitud feminista consecuente, aptitudes jazzísticas, personalidad rockera y bueno,su talentosa forma de ser.



Debo decir que no me gusta la música en español, no mucho al menos, rock de los 80 y algunas canciones de Juanes y sería. Pero jamás una interprete femenina me había llamado la atención, como si lo había hecho, no sé, "Natalie Imbruglia". Pero cuando el año pasado escuché el disco "Muérdete la lengua", caí rendido ante su voz, su piano y su guitarra. Sus letras hablan del verdadero sentido del feminismo, el que yo tanto admiro y que quizás he buscado toda mi vida. ¿Un hombre buscando feminismo? Bueno sí, dado que busco consecuencia, una actitud orgullosa, una personalidad diferente, una persona rescatable y bueno, atractiva "apeeling" es el término en ingles (lo escribí como si pronuncia, si me equivoco, no importa). Francisca, si ella me permite este lujo de tutearla, es todo lo que busco en una mujer, no sé si para pololear, pero para pasarlo demasiado bien. Para poder decir "te llamo mañana" y cumplir, ganoso y contento y no por obligación o no querer ser mala persona, atrapado por mis propias palabras, a la que tendría de papel tapiz del celular y no me daría vergüenza. Es una modelo para toda mujer y el mundo sería muchísimo mejor si las mujeres, en vez de envidiarla, la tomaran como ejemplo a seguir.




¡In my life, todo el rato!

Ahora, como dije en un principio, no puedo el día de hoy serle fiel a una, siendo, como lo dicen las canciones de Francisca "hay muchos peces en el mar, pero es cosa de uno elegir según el estado de ánimo".
Debo decir que las siguientes muchachas han sido un placer culpable hace muchos años, muchos (por lo que no soy pedófilo por amarlas hasta el hueso). Me refiero a las "cabras chicas gritonas".



Haber, cuando me comenzaron a gustar, yo pensaba que esto era una sátira a la mujer tonta, pero que, en realidad, no había ninguna mujer así. Quizás por lo mismo las aprecié tanto, es que me gustan las personas "especiales", por ser "únicas". Una vez en la universidad, me di cuenta que más que una sátira, es un informe, un resumen social de lo que realmente hay en ciertos estratos sociales o ciertos tipos de universidad donde no hay mucha gente, "intelectualemente rescatable". Luego, me di cuenta que eso da lo mismo, porque lo rescatable no es lo intelectual, sin que la actitud que tengan a la vida. Estas chicas tiene todo eso, excepto lo intelectual. Pero como decía, da lo mismo, porque todo lo que importa es la actitud, al igual que con Francisca. Me encanta la actitud risueña de estas muchachas, dejando de lado lo físico, siendo totalmente claro,d e antemano, que son absolutamente preciosas y bueno, es cosa de ver que tienen ojos claros. Con una risa hueca, con una impresión coqueta y bueno, con los ojos perfectos, me conquistaron. Y yo creo que de eso se trata el enamoramiento. Si quisiera leer en una biblioteca con una chica, bueno, ¿Quién me manda a conocer muchachas en una discoteque? No pues, la idea es disfrutar la vida, aunque sea como amigos (siendo por segunda vez, totalmente claro en que no existen las amistades hombre-mujer).
Estas tres mujeres son totalmente distintas, polos entre lo intelectual, lo rockero, la música, lo cool y las risas y buenos ratos. Pero en la diversidad está lo bonito de la vida. Francisca es un parámetro y estoy absolutamente enamorado de ella. Y la Cata y La Isi me hacen feliz, quizás serían las perfectas amigas, a quienes, en un minuto de lujuria, besaría, para luego, continuar con la bonita amistad.

1.3.09

Las muchachas de Salado.



Dicen que uno de los mejores rock es el de garage. Y no se me ocurren mejores exponentes que los Stripes, los White Stripes. La verdad es mi grupo favorito y cada canción, cada acorde de guitarra de Jack White es un placer para mis oídos. Es una de las razones por las que siempre he querido tener una banda, por los que aprendí a tocar guitarra y por los que alguna vez aprenderé a tocar piano, ojalá. Pero dejando de lado la música, dejando de lado una de las mejores guitarras del mundo, está Meg, la baterista. La verdad, el aporte musical de Meg, dado que Jack es el que compone la mayoría de las canciones, se reduce básicamente a mover su mano y hacer sonar, no de una gran manera, la batería, el pandero y de vez en cuando cantar en angelical tono.



Pero Meg es más que eso. Meg coloca la mística en los Stripes. Más allá de la pregunta de si es verdad que son hermanos, sino más bien ¿Ella estará soltera? Porque su trigueña forma de ser me inspira, sus formas me llaman y la verdad, su voz me mata. Ella no es una escultural mujer, no tiene unos ojos preciosos y no ha personificado a ningún personaje que se pueda acercara mi ideal de mujer. Pero ella tiene toda la onda cool que yo podría pedir en una mujer. No la de una mujer popular, tipo "porrista". Sino que la de una hermosa mujer, miembro de una de las mejores bandas del mundo.



Ver tocar a Meg, es un placer. Escuchar a la banda es un placer, pero de forma distinta. Aunque escuchar la guitarra, piano y voz de Jack es inspirador, ver a Meg, es, necesariamente un "uf". Un uf, para mi, es cuando ves a alguien y te quedas sin el habla. Y se nota mucho más para cuando alguien siempre tiene algo que decir, como yo. Ves a alguien y la verdad, no sabes que decir. No por vergüenza, no por timidez, sino que todas tus neuronas están ocupadas en poner atención a tal persona.
Yo tuve el placer de verlos en Santiago cuando vinieron. A pesar de la faringoamigdalitis, de los 39° centígrados de fiebre y de que alguien me fumara en la cara durante todo el concierto, fue uno de los mejores días de mi vida, hasta ahora, quizás el mejor. Fue un concierto corto, dado que Chile es un país chico. Pero el poder ver a Meg White durante hora y media fue una de las mejores fortunas que he tenido en mi vida. Quizás el aderezo perfecto para una batería, cosa rara dado que la batería debería ser una herramienta del músico. En este caso, la batería resalta, por el personaje que es Meg. Si tocara piano, guitarra y cantara como rock star, quizás tendría una oportunidad con ella, aunque ella se separó de alguien similar, Jack. Ahora, un hombre, puede soñar.

El feminismo machista.

Me empelota el doble estándar, siempre lo he dicho y no es ninguna novedad. Y también me carga la gente que habla, antes de pensar y que defiende movimientos, ni ideas ni personas. No sólo pasa en la política, sino también en ciertas cosas que son mal vistas por la sociedad (bueno, en otras cosas que son también mal vistas). Actualmente se vive un mundo muy "feminista", en teoría, al menos en Chile. Básicamente la mujer en Chile, es como el afroamericano en Estados Unidos. Las mujeres apelan a mejores oportunidades, mejores carreras, mejores tratos y bueno, mejores sueldos o al menos iguales que los de los hombres. Y está bien, por insisto, es una estupidez defender un movimiento como el machismo o que alguien obtenga menos sólo por tener una condición no modificable, como ser mujer. Pero lo que si me molesta es que en este supuesto "feminismo", las mujeres sean las mayores machistas que hay. Esto va más allá que las mujeres nunca den la pasada cuando van en auto, no respeten la preferencia peatonal, pero que siempre quieran que uno como hombres se las de. Va más allá que quieran invocar la existencia de un caballerismo, cuando ser caballero es básicamente ser machista también. Lo que más me molesta dentro de esta machismo de las féminas, es que siempre esperen que uno, como hombre, tome la iniciativa, para todo. E insisto, eso es doble estándar. Porque si quieres las mismas oportunidades, bueno, tienes que actuar de forma, al menos similar. Pero ese "no necesito hablarle a nadie, porque soy mujer y no me corresponde", es como el del niño con plata " no tengo que trabajar o estudiar, porque tengo plata" y bueno, las dos frases son una verdad y una realidad. Pero si este niño con plata fuese un fuerte defensor de las igualdades y de las oportunidades de trabajo y empleo, sería un hipócrita. No son todas las mujeres, pero si todas las que yo conozco. Es que podrían estar muriéndose de amor por alguien, pero no se la van a jugar, aunque sea muriendo por un beso y ya. Y quizás eso es culpa del machismo. Porque si por cada mujer hay tres a cuatro hombres coqueteándolas, quizás en la práctica, no tienen que hacer nada, porque no les falta. Y bueno, eso está bien. Quizás mi discurso en torno a esto sería distinto si tres a cuatro mujeres me coquetearan por día (en teoría es solo 0,1 mujer diaria). Pero sería super doble estándar de mi parte si pasado lo anterior, yo escribiera esto mismo. Y así son las mujeres que yo conozco. Porque si quieren acabar con el machismo, acabenlo ustedes mismas, porque no somos los hombres los que estamos perpetuándolo. No quiero tomar un discurso "hombres v/s mujeres", como siempre he dicho, para mi ya es de conocimiento que los hombres son y quizás de repente, somos una mierda en muchas cosas. Por lo mismo era una excelente idea acabar con el machismo. Pero este oportunismo feminista, dado que no es un "feminismo", propiamente tal, no está bien. Ojalá las cosas cambien, pero no creo, dado que es la alternativa más fácil y que mas les conviene. Quizás en un futuro, sea el feminismo el que haya que erradicar y seamos los hombres los "mayores feministas", aprovechando la oportunidad. Porque más que una injusticia perpetua, yo siempre he pensado que existe un mayor oportunista, solamente. Puede que en algunos siglos, nos toque a nosotros.

La muerte de la última ilusión.

Es difícil quitarle la esperanza a alguien que la no tiene, quitarle la ilusión a quien ya no la conoce. Y no por eso ser infeliz, sino todo lo contrario. Pasado de ilusiones y esperanzas baratas, viviendo con lo que tienes y con lo mucho que obtienes del día a día, con ciertas metas y una pizca de xbox 360, es lo necesario para estar bien y, de hecho, feliz. Pero de vez en cuando, en esta limpieza de ilusiones e idealizaciones, te quedas con alguna, quizás por antigüedad, quizás por importancia ¿Cuál será la diferencia? Yo no lo sé.
Yo siempre la quise, no sé porque. Pero eso ya se terminó. Quizás después de cuatro años, te acostumbras a que una persona esté en tus pensamientos y en tu vida. Lo raro de esta ilusión, era que se alimentaba no sólo a través de mis sueños, sino que con hechos reales, (por lo que en teoría no debería llamarse "ilusión", sino hecho).
La "Rusia" se murió y como a nada ni a nadie de mi pasado y presente que se haya ido, yo le dedico un adiós, a pesar de estar despachándola. Siempre habían sido unos "Hasta luego" o "Hasta pronto". Hoy, insisto, le digo adiós.