30.3.07

Déjame consultarlo con la almohada

Se acaba el verano y todo comienza de nuevo. Es decir no todo, sino que otras cosas comienzan por primera vez. Empiezan, para nuevamente ocupar mi tiempo, el tiempo que ocupo para reflexionar, para pensar. Tampoco es que sea un gran pensador o algo por el estilo, mis mayores pensamientos se concentran en que comida rápida es la más rica o que tanto me gusta ver televisión. Pero aún así, necesito ese tiempo para pensar en esas cosas, de las que ya hace tanto tiempo no reflexiono.
Es típico que cuando alguien te comenta o pregunta algo que necesita algo de reflexión, uno le conteste “déjame consultarlo con la almohada”, pero la verdad casi nadie lo hace. Uno cuando entra en contacto con nuestra querida almohada, quiere dormir, quiere descansar, lo máximo que se puede lograr es soltar un pequeño gas, del que algunos como yo, nos sentimos orgullosos. Pero no da el “tiempo” para reflexionar, por lo que el tema en cuestión queda en el pasado, olvidado y guardado bajo diez y siete llaves para toda la eternidad. En realidad decir “deja consultarlo con la almohada” es más bien decir “muere idiota, no quiero” o “te digo que voy a pensarlo, pero me interesa. Pero no quiero quedar mal contigo”.
El otro día estaba en una de mis visitas diarias a mi querido templo llamado baño y comencé a pensar en este dicho de la almohada. No sé porque, pero se me vino a la cabeza. Y la verdad es que es bastante estúpido, pero una mejor idea, aunque suene raro viniendo de mí, saltaba a mi cabeza (“Saltaba”, ya que llevaba pensando en ese tonto dicho por mas de una hora). El maldito dicho no debería ser “deja pensarlo con la almohada”, debería ser “deja pensarlo con el water”. Sería un dicho mucho más acorde a la realidad, un poco soez, pero seria honesto. Y aparte haría que en realidad el tema en cuestión si sea pensado, lo tendríamos presente en nuestro templo del pensar.
No sé como se me vino a la cabeza tal estupidez y el hecho de estar escribiendo esto, cuando en realidad debería estar tomando apuntes, me hace un tarúpido. Pero la cuestión es que últimamente no he podido escribir de seguido, como en tiempos de antaño. No es que antes me sentara frente a mi lap TOP (computador de 200 mhz de procesador) y las palabras fluyeran cuando ponía mis manos sobre el teclado. Pero antes podría haber formulado dos frases que al menos habrían hecho reír a la más tarada de las personas. Ahora no consigo ni siquiera eso.
Para finalizar, ¿Creo haber hecho un aporte a la humanidad? La verdad es que no. Sólo quería escribir 5 palabras seguidas, sin pararme a pensar en otra cosa por 5 segundos.