5.7.10

A ti.

Siempre les decía a mis conocidas en mi adolescencia que no había pololeado nunca porque nunca había encontrado alguien que fuese también una amiga (otra razón era porque no salía de mi casa, pero la veo más lejana, menos exacta). Cuando conocí a mi primera polola, cuando fuimos sólo conocidos, les expuse esta teoría y ella me encontró tierno, algo así como un perro vagabundo mojado en un día de lluvia. Eso, la llevó, días después, a ser mi primera polola. Y efectivamente, fuimos amigos. Pero el ser amigos, arruinó todo. Al menos eso creo.
Nunca he creído en la amistad hombre-mujer, quizás por eso he fracasado ene ncontrarla. Pero ¿Por qué la busco si no creo en ella? Algo así como un ateo que busque a Dios, en su diario vivir. Quizás no estoy seguro de mis conocimientos, quizás la fe, mi fe en la gente es más grande de la que tengo conciencia propia.
Para ti son estas palabras que jamás recibirás directamente. Para ti, que como muchas, pasar a ser unas de mis amigas. Espero dejar el orgullo de lado. Porque trotando ayer me di cuenta que el orgullo no tiene cabida en ninguna relación humana. ¿Acaso no es el orgullo el único motivo inicial para pelear? AL menos yo creo que si.
Prometo dejar todo lo amoroso de lado, aunque no depende enteramente de mi. Al menos que me castre y mis hijos no nacidos imploran que no lo haga, no ahora.
Prometo, vivir el día a día. No te prometo ser el mejor, tampoco tratar de no ser el peor. Si te prometo ser, simplemente ser. Espero que sea suficiente.
Ojalá algún día te pueda llegan a contar esto, sin que los propios y externos sentimientos amorosos y de pelambre nos lleven a una relación diferente a la amistad. Si esto pasa, temo, que la eternidad de la amistad estará en peligro. Y mucho más que en peligro, perdida. Todos le hechamos tierra a la propia tumba de las amistades al complicarla con pololeos, matrimonios. Tal vez puedo hablar del despecho, pero con mucha altura de miras pienso que no.
Prometo estar ahí para tí, como a mi me gustaría que estuviesen para mi. Y quizás, como un objetivo más avanzado espero estar para ti, como tú no lo estarás para mi. Quizás tratando de ser más católico, ser más practicamente que teórico, que básicamente es la idea de una religión.
Prometo consolarte, en salud y enfermedad.
Prometo.