24.2.09

Las películas que tienen que ver sí o sí.



No todo es sangre y violencia en la vida (no todo es perfecto), de hecho, la vida está llena de problemas y el como la pasemos depende de que tan preparada estés para afrontar estos problemas. Pero hay cosas para las que la vida no te prepara, por ejemplo la muerte de algún familiar o que tu xbox 360 de eche a perder, de la nada ( sé que lo segundo puede llegar a ser bastante grave, pero tengo que ocupar ejemplos extremos). Y uno entra en depresión, sales, entras, engordas, adelgazas, te relajas, vuelve la pena, recuerdas el olor de tu abuelita al entrar a una tienda, etc. Pero todo pasa, aunque no siempre. Y quizás es porque uno quiere estar mal, de una forma muy subliminal. Pero en lo general, todo pasa.

Charlie, Charlie, soy yo, Alan, tu compañero de cuarto en la universidad, tu mejor amigo.



¿Por qué no me responde y por qué tiene el paleo tan largo y desaseado, si siempre fue tan ordenado? Es decir, recuerdo haber leído de su gran pena, hace unos años, pero ya pasaron 5 largos años de la tragedia. Por lo mismo, sigo insistiendo, hay cosas, para las que la vida no te prepara. Todo pasa, pero en la práctica, no es realmente todo. Entonces, lo mejor, es encerrarte en ti mismo y olvidar que alguna vez tuviste un pasado. No el sano "no dejar que mi pasado me domine", sino que borrar completamente tu pasado, casi como renacer. Así es "La esperanza vive en mi", que nos cuenta la historia de Charlie Fineman, un hombre que vivió una tragedia terrible y su mejor amigo de la universidad, Alan, que vive en el aburrimiento de ser un exitoso dentista, en Nueva York, consumido por la rutina. Y casi como prueba para los que no cree en el destino, se reencuentran, justo en el momento que mas se necesitan. Es terrible vivir una pena que te haga sentir que vas a perder la cordura, lo digo por experiencia. Pero claro que debe ser peor llegar a perderla y perder el dominio de tu realidad. Adam Chandler, Charlie, en su segundo papel dramático, la rompe. Quizás el ver a un tipo extremadamente gracioso sufriendo, hace que el drama sea aún peor o más creíble, como lo que pasa con Jim Carrey. Este es el típico ejemplo de una película buena, bonita, que llega a ser una buena película. Juega con tus emociones, hasta sacarle lágrimas al más rudo de los militares de fuerzas especiales.
Además sale Liv Tyler, que tiene uno de los ojos más bonitos del cine, como doctora más encima. Eso sumado a acosos sexuales, de mujeres a hombres y play station, hacen de esta película, necesaria para la vida. Aunque quizás me gusto porque dentro de mi cordura, yo tengo algo de Charlie Fineman, a lo menos el potencial de volverme loco.