17.9.08


¿Una torta de 3 chocolates distintos o una hamburguesa triple con palta y queso cheddar? Dificil decisión. De buenas a primeras, debo ser honesto, elegiría a ambas. Ahora, esa no es la idea. Las enfermedades crónicas por excesos calóricos están a la orden del día. La idea es racionalizar recursos, un manjar por día, como máximo. Y creo que ya es mucho. Podría entonces entrar a debatir razones por las que elegiría la torta o la hamburguesa. Podrían ser miles, quizás millones, cual de todas más profunda. Pero siempre llegaria a la misma pregunta, ¿Una torta de 3 chocolates distintos o una hamburguesa triple con palta y queso cheddar? No creo que una opción sea mejor que otra, sino que la verdadera naturaleza del asunto es que con cualquiera quedaría satisfecho y a la vez insatisfecho de no haber tenido a la otra. Porque soy humano, tengo que quejarme, me tiene que faltar algo, para sentirme vivo, es la idea de existir. ¿Pienso luego existo? ¡Me quejo y luego existo! Es nuestra manera de hacernos notar, de decir "Hey, estoy aquí! La respuesta que se me ocurre para el caso anterior es simple, elijo a las dos y filo con las consecuencias crónicas del asunto. No argumentando de que de algo hay que morirse, sino que de algo hay que aferrarse para disfrutar la vida. ¿Las calorías extra? Más combustible para mi cerebro y para salir a trotar. ¿Importa? No, porque en su momento, disfrutaré de las dos, sin tomar ninguna decisión de exclusión, ya que ninguna es mejor que la otra, sino que son buenas, por separado. Y las dos son la alternativa correcta para la pregunta.