27.9.23

Idea revolucionaria (acepto que me la roben, si la llevan a cabo).

Odio las bocinas y la contaminación acústica, el ruido de la ciudad grande , la aceleración y el creer de que todos queremos escuchar el sonido de tu puto claxon, me es desesperante, tanto como peatón , conductor y vecino a las calles contiguas a esas bocinas. Estos días manejando además pensaba que la bocina no transmite realmente el mensaje que quiero. Pasa un estupido apunto de chocarme , bocina y ni se entera . Hay luz verde , el de adelante no avanza porque está en el celular , bocina , y el de adelante se enoja, vas manejando y una señora cruza con roja con su hijo de dos años en brazos, bocina. En los tres escenarios, los epitetos, agregados al bocinazo, eran distintos , pero sólo los escuché yo y me envenené yo, sabiendo que los receptores de esos mensajes jamás los recibirían. Pero y si hubiese una forma o dos , al men
1- bocinas bluetooth: con conexión unilateral al receptor. Así uno tiene un micrófono en el auto, bicicleta , etc y puede conversar con el receptor en cuestión , hasta que te cuelguen, obvio. Pero sería mucho más efectivo, sin emisiones acústicas nocivas y con el placer del emisor de sacarte el veneno que llevabas dentro. La gente , peatones , vecinos de calles aledañas , no se tienen que mamar la contaminación acústica , sería hermoso. 
2- una solución más rústica : que las bocinas más que un claxon, sean un micrófono con altavoz. Sería más efectivo . Oye veneco luchitomario, no pases con roja. O señora , como pasa con su guagua en brazo con roja , váyase a laar o algo así como viejo cul i ado (tenia cara de coreano), suelta el celular matte huevas (seguro era de la familia más antigua del país ) y avanza . Que catártico, Dios.  Aunque claro . Esto no solucionaría la contaminación acústica , ergo, prefiero mi primera solución.