12.6.10

Oda a la ansiedad.

Muchos escritores tienen mucas inspiradoras. Incluso yo, en mi muy insignificante escritura ocupaba a Kirsten Dunst como blanco de mis más, perdón, de mis mejores pensamientos. Pero la verdad, como toda musa,es decir, como musa, persé, no tengo a nadie. A nadie que haya perdurado tanto o que me haya marcado tanto como para considerarla musa, más que una sola "entidad", en realidad. Me refiero a la ansiedad.
Fiel compañera desde hace cinco años, sería egoísta decir que es culpa de la universidad, porque a decir verdad, nunca me he tomado demasiado en serio los estudios. No por ser desconsiderado, sé lo que valen, sino que nunca me han llenado el espíritu. La ansiedad simplemente llegó, para quedarse. Y lo que yo he hecho es modularla, o ella me ha modulado a mi. Yo creo que la segunda alternativa.
Somos muchos, quizás todos tenemos ansiedad, en distintos grados. Pero los que estamos en grado mayor, hablo casi con autoridad en el tema, tenemos que tomar ciertas medidas. Medidas, por que, para mi, la ansiedad casi es otra persona dentro de mi. Si, muy esquizofrénico de mi parte. No me habla, pero me molesta. Es como tener enterrada una astilla en el alma, constantemente. No me duele, pero me molesta en algo intangible de mi ser.
No es muy rudo hablar de ansiedad, quizás nunca me he caracterizado por hablar de rudeza, peor es honestidad, dura, sin filtro. La ansiedad es una mierda. Si yo he escrito alguna vez "Tenga ud la bondad de irse a la soberana cresta" ha sido dedicado a ella.
Quizás, por eso, en algún grado de mi muy atribulado cerebro, trato de evitar conflictos que me causen aún más ansiedad. Algo así como evitar despertar de la siesta al papá cascarrabias con insomnio crónico.
No sé si la gente, la demás gente como yo, tiene algún tipo de ayuda. No sé siquiera si es un tema conocido por la sociedad, pero para mi es la gran plaga de la sociedad occidental. Y no sé si se estén tomando cartas al asunto.