10.9.08

Vo agarrás el pelo, te lo teñís y lo matás...


No sé que me pasa con las rubias y no sé si sea específicamente con este grupo específico, pero en el último tiempo, los últimos 3 años, sólo me he fijado en ellas. Es cierto, puede ser porque nunca he estado con una rubia, al menos no una verdadera (si es que existen, así dicen las profecías), pero debo decir que me matan, como especie, como esa última lámina que te falta para completar el album de Dragon Ball Z. Últimamente me he fijado en una rubia que nunca pensé en fijarme. Me caia realmente mal hace años, y si me da lata denominar así a mi interacción con ella, como máximo no me caia, era un punto en el cielo, una peste, una mugre en el piso. Ahora no, de hecho me cae hasta bien (en los días que ando de buenas, claro). Me agrada que quiera cambiar su actitud liviana hacia la vida. Que de alguna manera quiera evolucionar, yo también estoy evolucionando, me gusta que coincidamos. Siento que los dos podriamos llegar más facilmente a un punto medio, que sería más facil empezar a salir, congeniar y quien sabe, a tener una relación (no lo creo y la verdad no la quiero, pero se ve lindo decirlo). Besarla y evolucionar a algo más, una aventura, una noche y al otro día si te he visto, no me acuerdo. No no, no es que no me acuerde, sino que soy un ser libre, pero como dije anteriormente, podemos coincidir en esta libertad. Porque soy libre, pero no soy un libertino. Tú ya no eres libertina, seamos libres juntos, ¿Para qué ponerle un nombre? ¿Pololeo? Yo digo libertad.