23.11.07

10 razones por las que Dios debería mandar una plaga

1- Por la falta de respeto que nos tenemos todos. Mi hipótesis es que la mayoría de los problemas que enfrentamos hoy en día, tienen que ver con esta perdida de respeto, no sólo hacia los demás, sino que por nosotros mismos. De hecho me atrevo a decir que la primera es causa de la segunda. Claramente un ser que no se llega a respetar a si mismo, abusando de su cuerpo como si fuese nada, jamás llegaría a respetar a alguien más. Es simple lógica. Es cosa de ver las noticias cada día, no sólo con los asesinatos y violaciones, sino que con algo tan malo como eso, al menos para mí. La misma idiosincrasia, eso es lo que falla. Poco respeto, simplemente.
2- Hay mucha gente. Claramente los métodos de control de natalidad no están funcionando y aunque dicen las estadísticas que en realidad esto no es así y hay mas gente vieja que joven, es cosa de ver al lado para ver como nos estamos multiplicando. No es que esté alegando ni nada, siempre es bonito ver a una adolescente de 13 años embarazada, una hermosura de paisaje.
3- Por colapsar las calles de carruajes de metal, que expelen sustancias contaminantes, que atentan contra la indemnidad del medio ambiente. Más allá de la frase ambientalista y poco varonil, me refiero a que no es que existan muchos autos, hay mucha gente demonios. Más que seguir imponiendo números para restricción, haciendo casi una mala broma a la gente que invirtió en el auto mas Diesel y catalítico de la Tierra, deberían imponer restricciones a la población en general. Algo así como “Para el día de mañana, las personas con nombre Abelardo hasta Bartolomé, no podrían circular por las calles del Gran Santiago. Persona adicional, Pepe grillo”. Menos gente, menos auto, menos congestión, menos contaminación, gente menos estresado, gente más feliz, menos razones por las que mandar una plaga. Es simple lógica matemática.
4-Ya es hora. En todos los tiempos siempre ha existido una gran catástrofe. No estoy hablando de maremotos ni terremotos, sino que grandes cataclismos, del tipo mundial. De las que generalmente, en 1500 años dirían “El 45 % de la población mundial dejó de existir, se sacó, renunciaron a ser humanos, se fueron en botes interestelares o simplemente desapareció de la faz de la Tierra”. Es prácticamente como un reset del sistema, un bonito formateo, para comenzar nuevamente, de una mejor forma. Y ya en las noticias lo están presagiando o al menos esa es la buena manera de las autoridades de calmar a la población en general.
5- ¿Alguien ha escuchando el reggetton? No necesita explicación
6- Una cosa son los punkies, otra cosa son los neonazi chilenos. Otra es la cumbia, el sound y todo tipo de baile tropical, estilo axe. También los rasta, raperos, hip hoperos, brit poperos, etc. ¿Pero Pokemones? ¿Es que llegamos al punto en que entre más estúpidos, más geniales? No me extrañaría que vinieran los digimones, incluso los tipejos que comenzaran a imitar electrodomésticos o lo más estúpido que le pudiese ocurrir a la persona más estúpida del estúpido planeta (no esté, claro. ¡Este es bonito galla!). Nunca creí decir esto, pero los hecho de menos flaites hip hoperos.
7- ¿Alguien ha visto MTV últimamente? Porque Jackass no fue lo peor, de hecho parece la belleza del pensar al lado de lo que hay ahora. No necesita mayor explicación.
8- ¿Nunca han visto basura botada, al lado de un basurero? Porque una cosa es que todos contaminemos nuestra casa o alguna plaza. Pero botar basura, cuando al lado hay un tacho, construido biotecnológicamente, entrenado en los marines de Estados Unidos, para recibir esa basura, es de lo peor. Es lo más flojo que existe. Y esto es un botón. Nos corroe la flojera, para todo. ¿Para que aprender? Es más fácil memorizar. ¿Para que ayudar? Es más fácil hacerse el desentendido, para luego donar 1500 pesos a final de año en alguna campaña solidaria. Flojera, nada más que decir. Una cultura forjada en las facilidades y en hace incluso la flojera, más floja. No me sorprendería que para cada actividad floja, en 10 años existiera un control remoto.
9- Por el hecho de ser especial por ser posero, popular, cool, etc. Por mirar arriba del hombro a los demás, considerando algo especial en uno, cuando en realidad nada existe, nada bueno. Y aunque así lo existiera, que uno tuviese una característica, prácticamente de otro planeta, no es razón para creerse mejor que el resto. Simplemente no tiene lógica y nosotros hacemos que la tenga. Por olvidar que el verdadero sentido de todo esto, es que uno fuese cool, bacán y popular, por ser especial, por tener algo de sustancia y no me refiero a una gomita hecha de colágeno. Y finalmente,
10- Por ser parte o conocer las razones, por las que Dios, no debiese mandar una plaga y hacer nada para cambiarlo. Forma parte de la corriente del pensar que dice “No me está pasando a mi, así que no importa” “Da lo mismo que la sociedad sea una basura, yo no lo soy y eso basta”. Por creer en esta estúpida conformidad y por todo lo anterior, por favor, por favor, Apocalipsis ahora.

21.11.07

Una tarea imposible

¿Cómo logro sacarme del mundo? Es una tarea a la que he dedicado mayor parte de mi tiempo, desde hace un día, tal vez menos. En realidad parece una tarea imposible. Podria tratar de encontrar un agujero negro y sacarme, salir de una vez de este universo. Pero no necesariamente saldría del mundo, eso seria otra cosa, pero no sé realmente que es. Aparte, si lograra ver, crear, siquiera estar cerca de un hoyo negro, creo que Hawkins me odiaría. Y realmente no busco su odio, tal vez su envidia o en el peor de los casos su respeto. Eso sería genial, pero no es el punto. La verdad es que no sé como sacarme. Podria intentarlo al desdoblarme, pero las teorías del desdoblamiento no están del todo claras y la verdad es que dan un poco de miedo. No es que yo sea una especie de gallina, pero si una habitación esta oscura, estilo penumbra, yo no llego y entro. Observo y luego entro. Me saco y luego existo o algo así. Aparte que con mi suerte, lo más seguro es que una vez que me desdoble, que más menos es como doblarse una vez y luego doblarse una segunda vez dentro de lo ya doblado, la supuesta cadena que queda entre tu cuerpo y tu alma, se cortaría. Y me quedaría sin alma señores, sin alma. Un desalmado cualquiera, como tantos otros. Y para mí eso seria seguir en el mundo e incluso peor, me metería aún más en él. Mi afán por salir, paradojalmente, provocaría lo contrario. Me saldría el tiro por la culta como dice mi tío abuelo. Algo poco probable que pase en un revolver, en un dicho tonto, pero el dicho está, no lo puedo evitar. Es decir puedo evitarlo, pero se aplicaba al caso. O no se aplicaba, pero a mi me sonaba acorde. Pero los acordes son de música y yo estoy hablando de sacarme. Pero es imposible, al menos no sin meterme.

19.11.07

Oda a mis uñas

La verdad es que mi espíritu autodestructivo ha llegado a un punto crítico. Debo decir que ya no me quedan uñas y básicamente ahora me estoy sacando el hueso. Porque en el colegio me sacaba las uñas, no lo niego, pero ahora ya he alcanzando niveles astrofísicos. Si Stephen Hawkins tuviese que investigar sobre uñas de otros universos, creo, sin pecar de soberbio, que debiese empezar por las mías. Es que son demasiado especiales, no sé como todavía clasifican dentro del nombre uñas. En realidad son un vestigio, como las alas de las gallinas o no sé, el apéndice vermiforme del intestino.
Para mí, mis uñas tiene cero uso, ni siquiera puedo rascarme con ella, no puedo mirarlas, no puedo golpear mi banco con ellas, imitando el galopar de un gato. Sólo puedo esperar que se infecten. Y eso mismo opino de mi esperanza con la humanidad, es un vestigio. ¿Y qué queda? Bueno, que se infecte, claro.

11.11.07

No se burlen de mí, estoy enfermo

No se reirían de alguien con VIH ¿cierto? Claro, ya que la sociedad lo ve como una enfermedad y sería de muy mal gusto reírse de alguien enfermo. Lo mismo con una gran gama de enfermedades. Pero ¿Qué es una enfermedad?
Es la alteración del estado de la salud normal de un individuo.
Una enfermedad es cualquier trastorno anormal del cuerpo o la mente que provoca malestar y alteración de las funciones normales. Las enfermedades son entidades creadas por el hombre, en su afán de clasificar el conocimiento, en la que se agrupan una serie de componentes que la definen y que se debe distinguir de los síndromes, síntomas y signos. Los síntomas son las cosas que siente el enfermo, cosas que se necesitan preguntar y los signos, como su nombre lo dice, son las cosas que se ven, que se observan en un examen físico común, por ejemplo. El síndrome es un conjunto de síntomas que se asocian a una enfermedad
Es debido a esta clasificación que me he dado la atribución de encontrar una nueva enfermedad y esta ha estado con el ser humano hace ya bastante tiempo, el enamoramiento. Es que no sé como no me di cuenta, bastó vivir nuevamente una desilusión para notar los síndromes y síntomas de este, a parecer, tan normal comportamiento. Nunca se me hubiese ocurrido que en el fondo estaba enfermo.

Síntomas de la enfermedad
-Esperanza aguda
-Creencia de tiempos mejores
-Ceguera
-Distracción
-Locura temporal
-Querer mejorar el mundo
-Intención de regalar labradores retrieverer
-Alucinaciones futuras sobre vida de casad

Signos
-Ingenuidad
-Cara de atontado, casi como lobotómico
-Sordera a los consejos de gente con experiencia
-Perdida de interés en el resto de los peces en el mar
-Mesadas que duran poco

Esta enfermedad es considerada como crónica, cuando conoces a la mujer indicada. No hay cura, más que aprender que la resignación es una buena herramienta para lidiar con el dolor crónico provocado por la enfermedad. No hay tratamiento paliativo, algunos estudios randomizados sugieren el uso de otras parejas, pero aquí en el laboratorio nos dimos cuenta que, en realidad, nada sirve. No estamos seguros, pero podría ser la epidemia del nuevo siglo.

10.11.07

Especial de día de brujas, parte primera

Contaban muchas cosas de ese pueblo, generalmente cosas malas. Pero demasiad fantásticas para mi gusto. Nunca he creído en lo paranormal, poco creo en lo normal y voy a creer en patrañas metafísicas. Por este escepticismo y en realidad por el apuro económico, no dudé en aceptar la petición de aquel misterioso caballero que me llevaba a este pueblucho de mala muerte. Cuando llegué, la gente del pueblo parecía reacia a saludarme, casi como si vieran a un futuro cadáver. Al parecer, por la visión externa, no parecían tener muchas visitas durante el año. Era una linda noche de luna llena y comencé a recordar a esa señorita, a la que eones atrás, regalé esta luna que ahora veía.
La gente del pueblo me dejo contrariado con historias de sucesos paranormales que sucedían la noche de luna llena. Contaban que rugidos y aullidos se escuchaban del tenebroso bosque y que prácticamente la población del pueblo se había reducido en uno 85 % en el último centenario. Inmediatamente recordé mi infancia llena de creencias en lo pagano y sobre todo en el hombre lobo. En realidad para mí siempre este fue el mejor de todos los monstruos, ya que tenía todas las bondades y prácticamente ninguna de las debilidades, más allá de una malvada bala de plata. Pero era difícil encontrar balas de plata en este pueblo, sobre toda a altas horas de la noche. No es que de un momento a otro dejara de ser escéptico y comenzara a ser un tipo asustadizo, estilo Shagui, de Scooby Doo. Pero no sé porque comencé a recordar en los licántropos.
Noté, al otro día, que los pueblerinos no utilizaban servilletas, aunque no parecía ser tipos de poca cultura. De hecho, por el contrario, era bastante cultos. La falta de uso de servilletas tenía razones más superiores, tal vez de índole filosóficas. Más bien, parecían tenerle miedo a estas servilletas, casi como si se tratara de algo maligno e incluso peligroso. Extraño, siendo que se trataba de un inocente trozo de papel, que en el peor de los casos te produciría un feo corte, pero nunca de mayor profundidad. En realidad yo ni siquiera llegaba a sospechar en el lío en que me estaba metiendo. Ni siquiera por casualidad.

8.11.07

Ser, no ser, un montón de patrañas

¿Ser o no ser?, he ahí el dilema. De elegir por una, elegiría ser, pero tendría que empezar por definir que sería ser. Si utilizara mis conocimientos de filosofía griega, que básicamente se reduce a una persona, llamada Parménides, diría que ser, el ser, es todo. Bueno es bastante general y por mucho tiempo, pensé que tan sólo se refería al yogur ser, de Argentina (no es que haya viajado al país, vecino, simplemente es que veo televisión). Pero últimamente he entendido un poco más del asunto y admitir que en realidad yo soy parte, de lo bueno y lo malo, me parece bastante ambiguo y por ende, reniego esta situación. Entonces yo creo que mi no muy amigo Shakespeare, dominando todo este asunto de filosofía greco romana, se debe haber referido a ser o no ser como él era o no era, sin saber yo, como demonios era este caballero. ¿Ser o no ser como soy? Interesante, siempre he defendido el hecho de que debo ser como yo soy y listo, no hay más vuelta que darle. Y mi forma natural de ser es básicamente un ermitaño, un tipo solitario, que en realidad recibe mensajes del mundo y por interés propio, decide ignorarlos. Pero no lo demuestro, es extrañísimo. Es mi forma natural de ser, pero me siento culpable de ser así, y por lo mismo, realizo actos que a cualquier dejarían feliz, pero que a mi me atormentan. ¿Le ayudo a cruzar la calle señora? ¿Por qué siquiera le hablo a esta octogenaria? Extrañísimo. Además, ni siquiera recibo respuestas de la señora y más que agradecerme, parece sacarme a todos mis familiares en cara, incluidas mi tatarabuela gallega. ¿A que piso va señora? ¿Por qué no me contestará? ¿Señora? ¿A que piso va? Se bajó la señora. De nada señora y hasta luego, que tenga un buen día. Nada, gente estresada y ordinaria, sin modales, criados a base de mugre y de bares de mala clase. ¿Entonces por que siquiera le hablo de buenas a primeras? ¿Por qué, mi extraño Salado? No me entiendo, para nada de hecho. Sería tan simple ser de mi forma natural, mi forma más simple, mi modo a prueba de fallos y en ahorro de energía. Si no lo hago por el hecho de evitar ser como Lex Luthor, en realidad sería un idiota, porque claramente no tengo los medios materiales ara realizar planes tan malévolos, como el llevaba a cabo. ¿Miedo a que entonces? ¿Al rechazo? ¡Já! Como si el resto me importara. La verdad es que no y a la vez sí. ¿Extraño? Bueno, no lo niego. Tal vez lo más fácil sería decir que no me importa la visión que tengan de mí, pero si me importa su destino, el hecho que poder ayudarlos, si es que está en mis manos. Y más que enorgullecerme esto, me enferma de mí mismo. Mi mismo eres un idiota. ¿Cuál es la respuesta a mi gran duda? Yo no la tengo y si alguien la tuviese sería de gran ayuda. Tal vez la respuesta correcta sería ser y aguantarse lo que eso traiga en tu contra. Y es bastante fácil escribirlo, más fácil que hacerlo, al menos. Me da miedo pensar como llegaría ser sin trabas, sin correas ni ataduras. Tal vez podría comenzar afeitándome el pelo al cero, sería un buen look de villano. La duda está si en mi destino está escrito ser un superhéroe. En fin, al menos sería uno bastante rasurado.

5.11.07

¿Una novela yo? ¿En qué estaba pensando?

Hace unos días me inscribí en un concurso para realizar una novela. No tiene premios ni nada, sólo la satisfacción de escribir. Y la verdad me he dado cuenta que soy pésimo escritor. Tal vez fue un error probar literatura, es lo más seguro. Tal vez debería haber estudiado algo más inferior como Medicina o Derecho, en que en teoría piensas, pero no tanto. Y básicamente me he dado cuenta de eso. En la teoría pienso, mi papá es inteligente, me fue bien en la escuela, pienso. La sumatoria es simple. Pero a medida que han pasado los años y décadas, en que supuestamente soy un escritor “aceptable”, para mi no lo soy tanto, aparte de decir ciertas verdades, que a algunos dan risa por ser sarcásticas o algo por el estilo. Nunca he entendido el porqué de su risa, si realmente lo que estoy haciendo es insultarlos, en su cara. También me estoy insultando a mi y pensándolo bien debería golpearme. Hecho, me he golpeado y la verdad me lo merezco, nadie debería ser tan directo para decir las cosas. Continúo con mi relato. Con esto de la inscripción me he dado cuenta de lo poco inspirado que soy. Es que veo a esa gente que habla de la naturaleza y los colores y todas esas patrañas y básicamente yo veo nada. Un edificio, smog y unas cuantas montañas cuando la capa de brea que cubre el cielo, me deja contemplarla. ¿De qué me inspiro? ¿Cómo diantres hago una novela? 100 páginas, desatinados. ¿No han escuchado de las novelas cortas? Son lo mejor, fáciles de escribir, fáciles de leer, listo. La ley de la selva, en realidad la ley de la ciudad, en que el más flojo gana. ¿Puedo escribir 100 páginas? Por supuesto. Ahora, ¿Qué tengan sentido alguno las 100 páginas? Estamos hablando de otra cosa. Podría pegarme un Tolkien y empezar a describir hasta la más mínima molécula que pasa por la pieza y claro, una pagina por molécula, pero incluso así no creo que llegue a las 100 paginas. ¿Cómo hice ese guión hace 3 años? En teoría debería estar evolucionado, por el contrario, estoy involucionando. Es gracioso de verdad, como me supero a mi mismo, pero antes de ahora. Motivo de orgullo, sarcásticamente, claro. Pero en esos tiempos debo haber sido una hemorragia de hormonas, una explosión, tipo Chernobyl, de ideas u pensamientos a la vena. Lluvia de ideas al máximo. Me acuerdo en mis tiempos de colegio, cuando me hacían escribir lluvias de ideas. Era una bazofia, a los minutos, hojas y hojas. ¿Qué ha pasado? ¿Tan poco ilusionado estoy? ¿En que parte intervino el idealismo? No lo sé, no lo puedo saber todo, cuando ya sé nada, que es mucho. En realidad mejor termino, en una de esas llego a las 100 paginas y sería estúpido haberlo hecho explicando el como no voy a llegar a la meta. Sería irónico, pero, no sería una sorpresa, al menos ya no.