Íbamos 21 a 0. Y todavía no terminaba el primer periodo. Aquí, en Chile se jugaba de forma distinta que en la NBA. Eran dos períodos de 20 minutos y ahora llevábamos 15 del primero. ¡Vamos Gorila! ¡Mete algún punto hombre! (Esto no pasaría si el talentoso Salguragui hubiese entrado desde el minuto9, me decía a mi mismo. Tiempo muerto !Salguragui! (Por fin entraría) ¡Los jugos, las toallas! (Al parecer no iba a entrar). Tenemos que hacernos pantallas, acompañarnos, les decía Gori. " Eee Gori, querido Gori, sin querer insultarte ni pasar a llevar tu autoridad, ¿No crees que tu consejo es estúpido? Es decir, más que eso, obvio", le dije. En ese punto estábamos perdiendo 35 a 2. "¿Crees que puedes hacerlo mejor?", entra. Y así fue como jugué mi primer partido.
"Hay que ser rudo", esa siempre fue mi concepción en el deporte. Por lo que el ataque profuso de Compañía María, pese a estar ganando 45 a 4 cuando faltaban 10 minutos por terminar el partido, fue algo así como una señal de que mi concepción inicial era correcta. Así fue como cuando su estrella tomó el balón queriendo clavarla, bueno, yo ee, le di un pequeño golpe en las costillas, que si no hubiese estaba elevándose, hubiese pasado como nada. Pero claro, como salió volando y se golpeó un poco la cabeza (perdió la conciencia unos cuantos segundos, solamente) fue tomado como una gran cosa y fui expulsado, sin haber hecho mucho, más que 15 rebotes. Obviamente Andrés se río como nunca, el partido terminó 50 a 20 (con 18 puntos del zorro de Andrés) y Gorila me dijo un anticipado "te lo dije". "Para la próxima Salguragui, yo confió en ti", me dijo Javiera desde la tribuna. "¡Jajaja, por supuesto Javiera!" (¡es tan linda!).
Cuando ya no queda nada más que hacer, ver en la Televisión o no se tiene xbox 360.
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15.7.09
2.6.09
A veces, soñar es más realidad que tu presente.

Como encuentro ilegal soñar algo así y que no quede ningún tipo de registro, más allá de mi subconsciente, he decidido contar mi historia.
Mi vida era bastante normal, sin muchos altos y bajos, apartando una que otra tragedia familiar. Quizás, si tuviera que caracteriza mi vida en algo, tendría que decir por mi gran amor por Kirsten Dunst. Si, es cierto, es poco a nada lo que se puede "amar" a alguien con quien no has intercambiado un miserable y tartamudo hola. Pero al final, nadie puede definir lo que es amar, no hay ningún manual, todos nos equivocamos, algunos le acertamos y yo prefiero arriesgarme. Es así como llegué a a leer la noticia de que Kirsten, mi querida Dunst, viajaba a un festival de cine independiente en Brasil, en la que sería su primera vez en Sudamérica (quizás la última, según que vea en Brasil). Fue ahí donde pensé uno de los mejores planes de mi vida, viajar a Brasil, da lo mismo que sea Junio, da lo mismo la Universidad, es mi única oportunidad. En algún minuto viajaré a USA, lo más seguro cuando ella tenga sesenta y yo cincuenta y cinco y por supuesto, ella estará viviendo en Europa hace años. El minuto es ahora, el pasaje ya fue comprado, yo ya estoy viajando.
Claramente, no fui comprendido por padres, hermanos ni amigos, para ellos soy sólo un tipo loco. Pero bueno, no los juzgo, la verdad yo también pienso que debo estar bastante chiflado para viajar en búsqueda de una estrella de cine. Ahora, ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que el guarda espaldas de 2 metros de la Dunst me golpeé, me deje tetrapléjico y casi inconsciente en un hospital de Río de Janeiro? Puede ser, pero aún estaría en Río, mientras mis compañeros en clases de Urología. Al final, no es mucho lo que tenía que perder y mucho lo que ganar.
Y llegó el famoso festival. Decir que tipo de películas huno está de más, flores secas, muchas calvas, algo de francés y harto vino. Una película alemana sobre el holocausto alemán, llevado a cabo por el Hitler Judío en la tercera guerra mundial, se llevó el premio a película revelación y bueno, aún no se aparecía Kirsten. Todo eso, hasta la tarde. Muchas fotos, un poco de revuelo, pero poco dado que era un festival de cine independiente y aparece ella, rubia, sin maquillaje, ojos azules. abrigo blanco hasta los tobillos (¿Abrigo en Brasil? Sí, abrigo en Brasil). Sin cartera, insisto que sin maquillaje y sin tratamiento vip. Llego tranquila, del brazo de nadie y sin guarda espaldas. La vino a dejar un taxi, no una limusina y no voto por la película del holocausto alemán, sino que por la película chilena, sobre un nerd que se enamora de la chica cool del colegio (hey, ¿Es algo parecida a Spiderman no?, comentó. Es parecida a todas las historias de cómics, Kirsten, a todas, le quise gritar. Es parecido al porque yo estoy aquí). Muchos aplausos y con el abrigo puesto, de nuevo en taxi, volvió al hotel. Por supuesto, yo la seguí. Haber, si, es un poco raro. Vine de Santiago, sin gustarme el cine latinoamericano, la sigo al hotel y creo estar enamorado de ella, yo también llamaría a la policía o a un psiquiatra. Pero haber, siempre hay casos aparte, yo creo, yo quiero ser una excepción (es increíble como nadie quiere ser del montón).
Ella entra al bar del hotel y yo la sigo. Se sienta en la barra un par de minutos y luego pide una mesa, alejada del bullicio, pero de ninguna manera privada. Pide, un vaso de whisky, solo, con dos hielos. Yo, insisto, quizás parece en la teoría muy psycho killer, pero por amor, me armé de valor, le pedí al cantinero un trago varonil, como mínimo un Appletini y me acerqué a su mesa. Ella me miró con cara de "ags, otro nerd, fanático o periodista que me viene a molestar" y puso su mano como en signo de para y devúelvete. Lejos de sentirme mal por esto, quise explicarle, de buena manera y sin arrastrarme (no más que seguirla ciegamente a Brasil, obvio), que no era periodista y que no quería molestarla, todo lo contrario, ojalá cambiarle la vida (es curioso como todos queremos importar tanto como para cambiar la vida de la gente que nos conoce. Ahora, para ser justo con nuestros egos, físicamente y metafísicamente, les cambiamos la vida, dado que su vida es distinta, dado que nos conocieron, meramente por eso. No el como le afectemos, no que no nos recuerden, sencillamente, en algún minuto retrasamos su trayectoria, que habría hecho que conocieran al amor de su vida o que fueran atropellados por un transantiago, prosigo). "¿Cambiarme la vida? Curioso, nunca me habían abordado de esa manera. Quizás me arrepienta, pero ¿Cómo te llamas? "Me llamo Salado y soy escritor, no periodista. Escribo, me paso y me cuentan cuentos. A veces también me los creo" "Mira y ¿Esto es material para tu nuevo cuento, algo así como investigación práctica?" "MM sí y no. Puede que si cuente alguna vez el cuento del mejor día de mi vida (o al menos el top 5) escriba sobre esto y de como tuve los cojones de poder hablarte" "Jaja, puede ser, pero no eres el primero que me dice que soy "Lo mejor de su vida" y bla bla bla" "Es una lástima no ser especial en eso, pero quizás lo soy en algo, yo realmente lo siento (ahí le puse cara de seriedad, fosas nasales totalmente abiertas)" "¿Bailas? "He bailado, le contesté" "No, ¿pero bailas?" "Actualmente respiro, a penas, pero si quieres, bailemos" Y así pasaron un par de horas (podría decir y describir cosas extremadamente románticas que ocurrieron, pero para que mentir, no pasaron). Luego se puso a llorar, en mi hombro. De la nada y yo rezando que no fuese por mis increíbles pasos de baile. "No sabes lo sola que me siento. Tanto que bailo con un desconocido, en un bar de Brasil" "¿Y tu familia? "Muertos" "¿Amigos, conocidos? "Soy famosa, no tengo amigos, propiamente tales. Sí tengo un séquito de ratas, pero bueno, no son precisamente confidentes" "Me tienes a mi" (sonrió por primera vez desde que comenzamos a hablar) "¿Te puedo preguntar por qué te gusto Salado? Si es que se puede saber" "Claro, lo diré de una manera simple, no lo sé. Simplemente existes, yo existo, me gustas, te conocí, mi corazón palpita al verte y me siento muy nervioso al estar tocándote. Me siento en las nubes por estar bailando y creo, no quiero asimilarlo, que esto es un sueño" "Ay, vez, lo último fue muy cliché" "No, realmente siento que esto es un sueño Kirsten, habitualmente no habría viajado de la nada a Brasil por una remota oportunidad de conocer a la mujer que me gusta, por tacaño, por no creer en la fantasía, por no ser un fanático de los aviones, por no querer faltar a clases, elige una razón. El estar aquí, persé, es un sueño" "¿Y si lo fuera, cambiaría algo? Seguimos estando sólo los dos" "No, la verdad es que no tiene importancia si esto es o no un sueño, en cualquiera de los dos casos, yo volvería a Santiago y tu a Nueva York, esto no es diferente a que si en verdad estuviésemos en Brasil, bailando, embriagados" "¿ Y si te doy un beso? ¿Sería diferente Salado?"
Suena la alarma del celular, la maldita alarma del celular, veo la hora, una hora antes de lo acostumbrado. Una sonrisa de 8 metros adornaba mi cara y desde luego a mi pieza.
7.3.09
Oda a una relación que nunca existió.
No caminábamos de la mano ni nos decíamos cosas demasiado lindas, pero si eramos cercanos, tan cercanos como pueden ser dos personas que comparten una coca cola y conversan todos los días sobre lo que los incomoda y sobre lo que les gusta. "¿Seinfeld es tan fome? ¿Cómo te puede gustar?", me decía ella. "Bueno, es que sinceramente, creo ser el único que le gusta. Más 15 millones de gringos, pero en fin", le contestaba. Caminábamos, insisto, no de la mano, por las plazas y parques del país y comentábamos la falta de árboles en Santiago. "Pensar que con unos cuantos árboles más, habría menos contaminación y el calentamiento global acabaría", aseverabas. "Bueno, en realidad, al haber más árboles, habría aún más emisión de c02 y bueno, el planeta, si es que es el c02 el que lo calienta, seguiría aún tan caliente. Aunque yo pienso que es al revés, el planeta se está calentando y esto aumenta el c02, no creo en el calentamiento global provocado por los humanos, es darnos demasiada importancia y poder sobre algo", le respondía. "¿Pero porqué te mueves a todas partes en bicicleta?" "Bueno, para hacer ejercicio y no tengo plata para un auto" "¡Vives en La Dehesa, pobre infeliz!" "Bueno, bueno, tengo el dinero, pero no quiero contaminar" "Ah, entonces si me apoyas en mi teoría" (me decías, claramente aseverado y no preguntando) "Bueno, si y no" (y esa siempre fue la mejor respuesta que pude tener, era tan sensacional).
Podríamos haber pololeado, cierto, no lo dudo. Pero ninguno salió de su burbuja, de su natural flojera, para decirle al otro "Sabes, bueno, en realidad tú me conoces y sabes que no me comprometería, no creo en las relaciones. Pero me muero por darte un beso". Es que sencillamente, ni nosotros lo hubiésemos hecho, aunque debimos. Ahora, tal vez, las cosas serían distintas (aunque uno siempre le busca soluciones a temas pasados). Es que bueno, siempre me sentí, en parte, dueño de tus ojos verdes y labios carnosos. ¿Por qué? Quizás por las miles de coca colas y tardes juntos, que sé yo. Pero tú tenías ese "que sé yo", que era suficiente para que fueses mi única amiga y poder no usar comillas cuando digo amiga. Aunque para ser honestos, también extraño mi peso perfecto y el poder correr dos kilómetros en 9 minutos.
Podríamos haber pololeado, cierto, no lo dudo. Pero ninguno salió de su burbuja, de su natural flojera, para decirle al otro "Sabes, bueno, en realidad tú me conoces y sabes que no me comprometería, no creo en las relaciones. Pero me muero por darte un beso". Es que sencillamente, ni nosotros lo hubiésemos hecho, aunque debimos. Ahora, tal vez, las cosas serían distintas (aunque uno siempre le busca soluciones a temas pasados). Es que bueno, siempre me sentí, en parte, dueño de tus ojos verdes y labios carnosos. ¿Por qué? Quizás por las miles de coca colas y tardes juntos, que sé yo. Pero tú tenías ese "que sé yo", que era suficiente para que fueses mi única amiga y poder no usar comillas cuando digo amiga. Aunque para ser honestos, también extraño mi peso perfecto y el poder correr dos kilómetros en 9 minutos.
21.2.09
Demasiadas coincidencias, como para no creer, parte tres.
Por la mañana, todavía no podía creer que había conversado con ella, con Camila. Era casi como conocer a tu estrella de rock favorita, bueno si es que te quisieras casar y regalar una jauría de perros labradores a esa estrella de rock. Es que era tan simple, tan bonita y esos ojos verdes, ¡por Dios! ¿Cómo ser ateo si ante mi tenía a un ángel? Es imposible. "¿Y? ¿Qué pasó ayer con Camila?" Me pregunto Claudio, ansioso por una respuesta. "¿Te la agarraste?" "¿Qué crees tú?", le pregunté. "Bueno, no, pero ¿La conociste? ¿Quedaron en algo?" Le dije que no, porque no quería armar mayor alboroto por haber quedado de juntarme con ella, para ir al persa Bío Bío a comprar música.
Nos juntamos un Sábado por la mañana. Me acordaba de la única vez que había ido al persa, con mi hermano, pero ya de eso habían pasado años. Camila iba seguido, el último vinilo que había comprado era del disco "De stijl", de "The White Stripes". Le pude conversar de como "Meg White", baterista del grupo, se había convertido en mi primer "amor" (es ridículo decir cosas así a la persona que te gusta, pero cuando me dan confianza, soy un idiota).

Que siempre me gustaros los "Stripes" y que ir a su concierto en Santiago fue increíble, a pesar de los 39° de fiebre y la faringoamigdalitis. Como esto es mi vida, claramente ella también había ido a ese concierto. "Viste como Jack siguió tocando cuando se le rompieron 2 cuerdas", le dije con una sonrisa en la cara (¿Dónde más?). Ella me confirmó con la cabeza, un tanto sonrojada.
La verdad me sentía en una encrucijada. Yo nunca había tenido reales amistades femeninas, es decir, una que otra mujer que me hablaba por msn y que luego quería juntarse conmigo porque le parecía maravilloso (curiosa la vida que después de juntarse, no quisieran repetirlo). Pero una amiga "ven a acompañarme que me siento mal", nunca había tenido. Y conocer a Camila, que me gustaba, de las dos formas, era como un parto (aclarando, claro está, que esto era mucho más difícil que un simple parto). No quería ser su amigo, pero a la vez no quería perder su amistad, extraño.
Pero ¿Cómo salia de la zona de amigos? Primero, ¿Qué es la zona de amigos? Se los explicaré, en unas cuantas líneas. Las mujeres, cuando conocen a un hombre, saben de inmediato, si van a querer una relación física con ese hombre, tan rápido como la velocidad de la luz "Hola, me llamo Flo...¿Por qué me estás oliendo?" y quizás, casi tan rápido quien va a ser sólo un conocido. Pero cuando eres semi interesante y no una mierda de persona, te conviertes en un amigo. Para ellas, te has feminizado, has perdido toda tu diferenciación sexual hacia un hombre, su órgano vómero-nasal no se activa contigo y simplemente, por tener unos cuantos sentimientos bondadosos, pasas a ser su "mejor amigo" (no sé porque me lo han dicho tantas veces y todavía no tengo un premio honorario, creo que me lo merezco). En fin, el punto es que para ellas no eres un hombre, eres su "amigui", al que ella le cuenta de todo, secretos íntimos, al que le da abrazos sin esperar respuestas hormonales de tu parte y que bueno, pasas a ser un parámetro de hombre para ella, sólo que más atractivo, en todo sentido. Porque hay que decirlo, por muy buena persona que se sea, si se tuviese un auto del año y un cuerpo trabajado, jamás serían amigos, pero en fin. Esa es la zona de amigos y yo no quería estar en ella con Camila, porque aunque me gustaba su forma de ser, nunca había conocido a nadie como ella, sólo la conocía hace una semana y como mi experiencia me lo había dicho, las amistades entre géneros, son desechables, tenía que transformar esta relación en algo retornable, en algo trascendente.
¿En qué piensas Floripondio?" "Eee, en nada, nada..." "¿Te puedo comentar algo?" "Dime Camila" "Me agradas mucho" En eso sonó su celular "Aló hola, si sip, bien y ¿tú? Estoy con un amigo en el Persa, como no me quisiste acompañar. No, no lo conoces, es de la Pastoral. Bueno, sí sí, nos vemos en la tarde. Chao, que estés bien. Yo también te quiero" "Mm, ¿Tu madre está preocupada por ti Camila?", (aunque la triste respuesta, ya me la imaginaba). "No, no, era Jorge, mi pololo"

Si les digo que realmente escuche un sonido de corazón quebrándose, no estoy exagerando (en realidad, estábamos al lado de una carnicería y el sonido era de huesos de pollo). "El enemigo", dije refunfuñando. "¿Dijiste algo Floripondio?" "No, nada, sigamos viendo música", la tomé de la mano y pensé "Que comience la batalla".
Nos juntamos un Sábado por la mañana. Me acordaba de la única vez que había ido al persa, con mi hermano, pero ya de eso habían pasado años. Camila iba seguido, el último vinilo que había comprado era del disco "De stijl", de "The White Stripes". Le pude conversar de como "Meg White", baterista del grupo, se había convertido en mi primer "amor" (es ridículo decir cosas así a la persona que te gusta, pero cuando me dan confianza, soy un idiota).

Que siempre me gustaros los "Stripes" y que ir a su concierto en Santiago fue increíble, a pesar de los 39° de fiebre y la faringoamigdalitis. Como esto es mi vida, claramente ella también había ido a ese concierto. "Viste como Jack siguió tocando cuando se le rompieron 2 cuerdas", le dije con una sonrisa en la cara (¿Dónde más?). Ella me confirmó con la cabeza, un tanto sonrojada.
La verdad me sentía en una encrucijada. Yo nunca había tenido reales amistades femeninas, es decir, una que otra mujer que me hablaba por msn y que luego quería juntarse conmigo porque le parecía maravilloso (curiosa la vida que después de juntarse, no quisieran repetirlo). Pero una amiga "ven a acompañarme que me siento mal", nunca había tenido. Y conocer a Camila, que me gustaba, de las dos formas, era como un parto (aclarando, claro está, que esto era mucho más difícil que un simple parto). No quería ser su amigo, pero a la vez no quería perder su amistad, extraño.
Pero ¿Cómo salia de la zona de amigos? Primero, ¿Qué es la zona de amigos? Se los explicaré, en unas cuantas líneas. Las mujeres, cuando conocen a un hombre, saben de inmediato, si van a querer una relación física con ese hombre, tan rápido como la velocidad de la luz "Hola, me llamo Flo...¿Por qué me estás oliendo?" y quizás, casi tan rápido quien va a ser sólo un conocido. Pero cuando eres semi interesante y no una mierda de persona, te conviertes en un amigo. Para ellas, te has feminizado, has perdido toda tu diferenciación sexual hacia un hombre, su órgano vómero-nasal no se activa contigo y simplemente, por tener unos cuantos sentimientos bondadosos, pasas a ser su "mejor amigo" (no sé porque me lo han dicho tantas veces y todavía no tengo un premio honorario, creo que me lo merezco). En fin, el punto es que para ellas no eres un hombre, eres su "amigui", al que ella le cuenta de todo, secretos íntimos, al que le da abrazos sin esperar respuestas hormonales de tu parte y que bueno, pasas a ser un parámetro de hombre para ella, sólo que más atractivo, en todo sentido. Porque hay que decirlo, por muy buena persona que se sea, si se tuviese un auto del año y un cuerpo trabajado, jamás serían amigos, pero en fin. Esa es la zona de amigos y yo no quería estar en ella con Camila, porque aunque me gustaba su forma de ser, nunca había conocido a nadie como ella, sólo la conocía hace una semana y como mi experiencia me lo había dicho, las amistades entre géneros, son desechables, tenía que transformar esta relación en algo retornable, en algo trascendente.
¿En qué piensas Floripondio?" "Eee, en nada, nada..." "¿Te puedo comentar algo?" "Dime Camila" "Me agradas mucho" En eso sonó su celular "Aló hola, si sip, bien y ¿tú? Estoy con un amigo en el Persa, como no me quisiste acompañar. No, no lo conoces, es de la Pastoral. Bueno, sí sí, nos vemos en la tarde. Chao, que estés bien. Yo también te quiero" "Mm, ¿Tu madre está preocupada por ti Camila?", (aunque la triste respuesta, ya me la imaginaba). "No, no, era Jorge, mi pololo"

Si les digo que realmente escuche un sonido de corazón quebrándose, no estoy exagerando (en realidad, estábamos al lado de una carnicería y el sonido era de huesos de pollo). "El enemigo", dije refunfuñando. "¿Dijiste algo Floripondio?" "No, nada, sigamos viendo música", la tomé de la mano y pensé "Que comience la batalla".
29.1.09
Demasiadas coincidencias, como para no creer, parte dos.
Sé que es tonto hacer tanta alaraca y prepararse tanto por una mina que ni siquiera conoces ni menos le has hablado. Pero féminas, ¿Han escuchado cuando alguien les dice "Eres la razón de mi existir?", falsamente, claro y para conseguir, algo obvio, de ustedes. Bueno, para mi Camila, realmente era mi razón de vivir, al menos por las que aún seguía vivo, era como mi propia versión de "Supergirl". Pero todavía estaba la posibilidad de que ella no bailara muy bien, no todas las mujeres bailan bien ¿Por qué ella? Justo. Bueno, llegué a la famosa fiesta, un tanto tarde. Entré y ella bailaba así.
Claramente, no era un camino fácil y la "suerte" no iba a ser un factor en una posible relación con ella. "Wn, dime, ¿Qué le gusta? ¿Cuántas veces ha pololeado? Háblame de ella", le decía, a mi amigo, azotándolo un poco. "Tranquilo Floripondio, tranquilo. Camila, nunca ha pololeado. Tiene 18 y creo que le gusta leer mucho. Llegó a la congregación hace un par de años, desde Concepción y su padre, bueno, su padre murió hace poco. Por lo mismo había dejado de venir a la Pastoral. Hoy fue su primer día, habían pasado ocho meses" . Tal vez por eso estaba llorando anoche, pobrecita. Pero al menos estaba pasándola bien esa noche, según lo que yo veía.
"Una cosa, se me olvidó decirte", me decía mi amigo. "Ella nunca ha tomado en cuenta a nadie de la Pastoral o de ninguna parte, en realidad. No eres el primero que se siente atraído por ella, ten en cuenta que viniste tan sólo un día, imagina hacer misiones con ella" ¡Demonios! Más encima no hay un novio de porquería, con quien ella pueda compararme y darse cuenta lo mucho mejor que soy. Soy yo contra su fantasía de príncipe azul. ¿Cómo será el hombre perfecto de una mujer perfecta?

Pero la verdad, no perdía nada en hablarle. Por último agradecerle, que hubiese pasado anoche por el puente. Quizás no era bueno, que, de buenas a primeras le contara toda la historia, sino que debería ganarme un poco de su confianza.
Es que siempre me pasa lo mismo, conozco a una mujer y me desvivo por ella. Quizás, ahora, si es que realmente estaba enamorado, podría ignorarla un poco, aunque todo el momento de la fiesta, quise pararla y cantarle algo como esto.
"Floripondio, floripondio, vuelve", me decía mi amigo. Estaba en una de mis tantas crisis de ausencia. "Te presento a la hermana de Camila, Daniela. Quiere bailar contigo" Cuando digo que no se parecían en nada, no exagero, pero al menos me serviría como práctica, de baile. "¿Y qué haces?" me preguntaba Daniela. "Estudio ingeniería en informática" en la Chile. "Una carrera apasionante", le dije en tono irónico. "A mi no me atrae mucho", me contestó. Claramente no me entendió. Pero escuché reír a Camila, a mi lado. "¿Y que te gusta hacer Daniela?" "Me gusta salir a carretiar, salir con minos, disfrutar mi juventud (aunque bordeaba los 29 años) ¿Y a ti? "A mi me gusta leer, podría leer, todo el día" "¡Que fome! Pero ¿Sales a carretiar, a tomar, a bailar?"" La verdad que no", le respondí. "Que lata tu vida, entonces ¿Qué haces, aparte de leer? No creo que leas todo el día" "Bueno, me gusta trotar" (no sé porque cada vez que digo que hago ejercicio, las mujeres me ven de forma distinta, como que quisieran tener ojos con vista de rayos x y ver mi abdomen. Les ahorro el esfuerzo, soy gordo ¿Y qué? Soy víctima de los estudios). Ahí, como que ella se puso un tanto fresca y puso sus manos donde sólo mi madre me había tocado a los 6 meses de edad al cambiarme el pañal. "Hey, hey", le dije, "¿Qué? ¿Acaso eres homosexual?" (¿Por qué no me sorprende que no sea la primera en insinuarlo?) "No", le dije. Se llama auto respeto y salí un rato de la fiesta. Quizás no fue la mejor forma de empezar una relación con Camila, siendo semi violado por su hermana mayor. Eran las 10:30 y con eso mi hora de retirarme a dormir. Abrí la puerta y una voz me dijo "¿Ya te vas? Esperaba conocerte", era Camila. No sé si podría describir lo rojo que me puse, pero por lo que me costaba respirar, me imaginaba que se acercaba al morado. Es que insisto, estaba ahí. Con su metro setenta, su simpatía y simpleza, ahí, diciéndome que quería conocerme, al menos hablar conmigo un rato. "Lamento lo de mi hermana. La verdad es que de vez en cuando siento que soy adoptada" Cuando dijo eso, me habría gustado tomarla, decirle, "Oh Dios, no eres la única" y darle un beso, sin permiso, sin un porqué, simplemente hacerlo, sin salir corriendo. Pero, no lo hice. "Y cuéntame", me decía, con sus grandes ojos verdes, que incluso resaltaban de noche. "¿Qué haces?" ¿Ahora o en la vida? (porque ahora estaba babeando, por ella). "En la vida po tonto" " Bueno, estudio ingeniería en informática, en la Chile" "¡En serio!" "No, es uno de mis chistes, de los mejores" (ahí quizás abusé de una confianza que no existía) Pero ella rió a carcajadas. "No po, tonto (el segundo, esto iba bien). Es que me gustan mucho los computadores. Yo estudio Historia, algo nada que ver, pero me encanta la tecnología" Debo decir que ella sólo decía cosas perfectas para mí, pero no podía dejar de tomarle atención a sus ojos. Eran impresionantemente preciosos (sé que es como falso decir que le vi sólo los ojos, pero en este caso, era verdad. Es como si hubiese tenido cabezas y pies, sin torso,sin abdomen y sin piernas). "¿Te pasa algo? Sabes, todavía no sé tu nombre y tú sabes el mío, siento que estoy en desventaja" "Bueno, ee, me llamo Floripondio" (¡malditos padres hippies! ¿Por que me llaman como un anciano de 85?) "Que lindo nombre, es como antiguo. Me encanta lo antiguo, bueno, por algo estudio historia" Haber, insisto, en que ya era perfecta externamente, ¿Para qué hacerla perfecta por dentro? Con sentimientos e ideales profundos, me bastaba con la superficialidad para ser feliz por siempre. ¿Le doy un beso? Algo me dice que me golpearía y aunque es delgada, culta y hermosa, yo creo que es posible que me haga llorar y eso no es sexy, pienso yo. Aparte, no quiero que se confunda, que crea que mis intenciones son otras. Es decir, sí, me gusta, pero tampoco quería tomar un camino fácil o tener una relación fugaz. Si sólo fuera como "Seiya", de "Los caballeros de Zodiaco", de alcanzar lo imposible, para alguien de ciertas características, físicas e internas. Y con canción cool, acompañándome.
(canción, que estaría en mi mente, al darle el primer beso).
Podría hacer que, Claudio, mi amigo, pusiera la canción en una radio, en una terraza de la casa. Era cosa de mandar un mensaje de texto. "¿En qué piensas Floripondio?" " La pregunta Camila, es ¿En que no pienso?" Sonrió y se sonrojó un poco, eso era buena señal. Pero aún estaba el pequeño asunto de decirle que era la razón de que estuviese vivo. Y aun más ¿Por qué estaba llorando ese día en el puente? Si ahora se veía tan feliz.
Claramente, no era un camino fácil y la "suerte" no iba a ser un factor en una posible relación con ella. "Wn, dime, ¿Qué le gusta? ¿Cuántas veces ha pololeado? Háblame de ella", le decía, a mi amigo, azotándolo un poco. "Tranquilo Floripondio, tranquilo. Camila, nunca ha pololeado. Tiene 18 y creo que le gusta leer mucho. Llegó a la congregación hace un par de años, desde Concepción y su padre, bueno, su padre murió hace poco. Por lo mismo había dejado de venir a la Pastoral. Hoy fue su primer día, habían pasado ocho meses" . Tal vez por eso estaba llorando anoche, pobrecita. Pero al menos estaba pasándola bien esa noche, según lo que yo veía.
"Una cosa, se me olvidó decirte", me decía mi amigo. "Ella nunca ha tomado en cuenta a nadie de la Pastoral o de ninguna parte, en realidad. No eres el primero que se siente atraído por ella, ten en cuenta que viniste tan sólo un día, imagina hacer misiones con ella" ¡Demonios! Más encima no hay un novio de porquería, con quien ella pueda compararme y darse cuenta lo mucho mejor que soy. Soy yo contra su fantasía de príncipe azul. ¿Cómo será el hombre perfecto de una mujer perfecta?

Pero la verdad, no perdía nada en hablarle. Por último agradecerle, que hubiese pasado anoche por el puente. Quizás no era bueno, que, de buenas a primeras le contara toda la historia, sino que debería ganarme un poco de su confianza.
Es que siempre me pasa lo mismo, conozco a una mujer y me desvivo por ella. Quizás, ahora, si es que realmente estaba enamorado, podría ignorarla un poco, aunque todo el momento de la fiesta, quise pararla y cantarle algo como esto.
"Floripondio, floripondio, vuelve", me decía mi amigo. Estaba en una de mis tantas crisis de ausencia. "Te presento a la hermana de Camila, Daniela. Quiere bailar contigo" Cuando digo que no se parecían en nada, no exagero, pero al menos me serviría como práctica, de baile. "¿Y qué haces?" me preguntaba Daniela. "Estudio ingeniería en informática" en la Chile. "Una carrera apasionante", le dije en tono irónico. "A mi no me atrae mucho", me contestó. Claramente no me entendió. Pero escuché reír a Camila, a mi lado. "¿Y que te gusta hacer Daniela?" "Me gusta salir a carretiar, salir con minos, disfrutar mi juventud (aunque bordeaba los 29 años) ¿Y a ti? "A mi me gusta leer, podría leer, todo el día" "¡Que fome! Pero ¿Sales a carretiar, a tomar, a bailar?"" La verdad que no", le respondí. "Que lata tu vida, entonces ¿Qué haces, aparte de leer? No creo que leas todo el día" "Bueno, me gusta trotar" (no sé porque cada vez que digo que hago ejercicio, las mujeres me ven de forma distinta, como que quisieran tener ojos con vista de rayos x y ver mi abdomen. Les ahorro el esfuerzo, soy gordo ¿Y qué? Soy víctima de los estudios). Ahí, como que ella se puso un tanto fresca y puso sus manos donde sólo mi madre me había tocado a los 6 meses de edad al cambiarme el pañal. "Hey, hey", le dije, "¿Qué? ¿Acaso eres homosexual?" (¿Por qué no me sorprende que no sea la primera en insinuarlo?) "No", le dije. Se llama auto respeto y salí un rato de la fiesta. Quizás no fue la mejor forma de empezar una relación con Camila, siendo semi violado por su hermana mayor. Eran las 10:30 y con eso mi hora de retirarme a dormir. Abrí la puerta y una voz me dijo "¿Ya te vas? Esperaba conocerte", era Camila. No sé si podría describir lo rojo que me puse, pero por lo que me costaba respirar, me imaginaba que se acercaba al morado. Es que insisto, estaba ahí. Con su metro setenta, su simpatía y simpleza, ahí, diciéndome que quería conocerme, al menos hablar conmigo un rato. "Lamento lo de mi hermana. La verdad es que de vez en cuando siento que soy adoptada" Cuando dijo eso, me habría gustado tomarla, decirle, "Oh Dios, no eres la única" y darle un beso, sin permiso, sin un porqué, simplemente hacerlo, sin salir corriendo. Pero, no lo hice. "Y cuéntame", me decía, con sus grandes ojos verdes, que incluso resaltaban de noche. "¿Qué haces?" ¿Ahora o en la vida? (porque ahora estaba babeando, por ella). "En la vida po tonto" " Bueno, estudio ingeniería en informática, en la Chile" "¡En serio!" "No, es uno de mis chistes, de los mejores" (ahí quizás abusé de una confianza que no existía) Pero ella rió a carcajadas. "No po, tonto (el segundo, esto iba bien). Es que me gustan mucho los computadores. Yo estudio Historia, algo nada que ver, pero me encanta la tecnología" Debo decir que ella sólo decía cosas perfectas para mí, pero no podía dejar de tomarle atención a sus ojos. Eran impresionantemente preciosos (sé que es como falso decir que le vi sólo los ojos, pero en este caso, era verdad. Es como si hubiese tenido cabezas y pies, sin torso,sin abdomen y sin piernas). "¿Te pasa algo? Sabes, todavía no sé tu nombre y tú sabes el mío, siento que estoy en desventaja" "Bueno, ee, me llamo Floripondio" (¡malditos padres hippies! ¿Por que me llaman como un anciano de 85?) "Que lindo nombre, es como antiguo. Me encanta lo antiguo, bueno, por algo estudio historia" Haber, insisto, en que ya era perfecta externamente, ¿Para qué hacerla perfecta por dentro? Con sentimientos e ideales profundos, me bastaba con la superficialidad para ser feliz por siempre. ¿Le doy un beso? Algo me dice que me golpearía y aunque es delgada, culta y hermosa, yo creo que es posible que me haga llorar y eso no es sexy, pienso yo. Aparte, no quiero que se confunda, que crea que mis intenciones son otras. Es decir, sí, me gusta, pero tampoco quería tomar un camino fácil o tener una relación fugaz. Si sólo fuera como "Seiya", de "Los caballeros de Zodiaco", de alcanzar lo imposible, para alguien de ciertas características, físicas e internas. Y con canción cool, acompañándome.
(canción, que estaría en mi mente, al darle el primer beso).
Podría hacer que, Claudio, mi amigo, pusiera la canción en una radio, en una terraza de la casa. Era cosa de mandar un mensaje de texto. "¿En qué piensas Floripondio?" " La pregunta Camila, es ¿En que no pienso?" Sonrió y se sonrojó un poco, eso era buena señal. Pero aún estaba el pequeño asunto de decirle que era la razón de que estuviese vivo. Y aun más ¿Por qué estaba llorando ese día en el puente? Si ahora se veía tan feliz.
Demasiadas coincidencias, como para no creer, parte primera.
Todo había llegado hasta un final. En realidad uno nunca sabe lo que te trae el futuro, no sabes cuando todo terminará, ni como terminará. A menos, bueno a menos que decidas suicidarte y tomar control de tus últimos momentos, casi, creyéndote más que Dios. Pero en ese momento, ya nada importaba. Sentía que ya había vivido lo que tenía que vivir, que algunos, por estadística, teníamos que vivir menos y sufrir más, no porque el mundo me odiara, sino que porque sí. Y por la misma razón de mi sufrimiento, yo me iba a suicidar. No había mayor argumento. Y eso me tenía en uno de los puentes que dan hacia el "Mapocho" y como todo cliché (¿Por qué no terminar algo atípico con algo típico), iba a saltar y en teoría ahogarme.

No iba a dejar carta, explicando razones, despidiéndome. Pienso, que sería peor. Algo que podrían ver mis padres y sufrir, más que sólo con la pérdida de un hijo. No quería que nadie , cuestionara mis argumentos para tomar tal medida, simplemente, quería hacerlo, como la gente quiere ir a bailar. Tomar control de las acciones que no me corresponden y saltar, voltearme y mandar a que la cresta a la sociedad, como tal.
Lo mejor, era contar hasta tres, según "El manual del suicida", que había conseguido en la Internet. "Uno" y se me pasaron todas las cosas malas, que había vivido durante mi vida, todo. Todos los pisoteos, todos los abusos, todas las faltas de cariño, toda la gente "demasiado" cariñosa. Todo, así que apuré la cuenta. "Dos" y se me pasaron todas las cosas buenas que hice y tuve durante mi vida, el cariño de mis padres y amigos, el éxito colegial, los pocos besos que di y la única vez que vi a una mujer desnuda (¿Por qué pensar eso antes del final? Pregúntenselo a un psicólogo). El tres no llegaba y la verdad, cada vez se alargaba el final. Así que simplemente decidí hacerlo, sin llegar a tres. Lanzarme y adiós. Quizás, todavía tenía la esperanza, de que alguien viniera y me dijera que no lo hiciera, que todo iba a estar bien. Pero esto es la realidad, no una película. En eso, una señal. Una chica preciosa, hermosa, caminando por la otra cuadra del puente. Podría haberme detenido, dado que estaba sospechosamente sobre la baranda del puente. Pero no lo hizo, sencillamente iba concentrada en otra cosa, pelo corto, hasta el hombro y los ojos más claros que había visto hasta ese momento. Ahora, ¿Quién pensaría que uno se enamoraría justo antes de morir? Curioso, ahora, no tenía porque detenerme esto. Pero la vi llorando, sentí que necesitaba ayuda, la vi y sencillamente supe, que la falta de razones para seguir viviendo se había acabado. No sé si fue una señal del cielo, no sé si Lucifer no me quería en el Infierno. Simplemente pasó, al igual que ella. Cuando bajé y me di vuelta para ir a hablarle, ya se había ido. Pero, yo ya no quería morir.
"¿A dónde estabas anoche?", me preguntaba mi madre la mañana siguiente. No le respondí. "De seguro andabas emborrachándote con tus amigotes". No le quise rebatir nada. Prefería que pensara que era un caso perdido, atrapado en el carrete, que un suicida. Es más manejable para un padre, pensaba yo. Además, lo único que pensaba era en esa muchacha. Pelo corto, ojos claros y cara triste, ¿Cómo la encontraba? La verdad, era un tanto difícil, pero si la vi al querer suicidarme, como no verla de nuevo para decirle "Holi". Si tan sólo supiese dibujar, haría esquemas y pondría "Se busca", en la calle. Luego agregaría, "ella me ama, pero aún no lo sabe". Quizás con eso, habría logrado que los carabineros fueran a mi casa, a buscarme por loco. Pero ni siquiera sabía dibujar ni conocía a alguien que supiese. En eso, mi mejor amigo, me invita a una Pastoral de jóvenes, en la que siempre participaba, desde pequeño. La verdad, yo no era muy religioso, menos católico. Pero no perdía nada, la verdad, siento que si lo de anoche era cierto y no lo había imaginado, víctima del pánico, es que algo superior, tenía que estar vigilándonos, cuidándonos, sólo que no sabía lo que era.
Llegué al lugar e igual me dio risa. Todos eran demasiado ordenados, correctos en su hablar. En cambio yo, fui con mi polera de "Pantera" y mis shorts de jeans cortados con tijera. No era por ser "rudo", sencillamente esa era la ropa que estaba limpia en mi casa. Mi amigo, me presentó al sacerdote a cargo. Su nombre era Ricardo y la verdad era bastante gracioso, siempre con una sonrisa en la cara. Ahora, si me dijeran ¿Quién piensas que podría ser pedófilo en un futuro cercano?, hubiese dicho el nombre de este sacerdote.

Pero al final, son puros prejuicios y de seguro yo era más pedófilo que él. La verdad, yo siempre he sido bastante tímido, cuando no conozco los lugares o la gente de algún lugar. Me cohíbo y al igual que un vampiro, necesito que me del el pase de entrada, para tomar confianza. Y ahí, ya nunca paro. Pero ni mi amigo, hizo el intento de presentarme. Todos estaban muy concentrados, hablando sobre el tema de la semana, "El aborto". Y me dieron la palabra. Ahora, era un tema controversial y la verdad como no era católico, pensé que me iban a linchar. Pero como no pensaba volver, respondí "Bueno, la verdad es que para mí siempre ha sido algo muy malo. La verdad, como todo en la vida, si no quieres hacer algo, o tener algo, mejor no lo hagas. Si quedaste embarazada por meterte con un tipo x que al final se largó y te dejó botada, deberías haber pensado en eso antes de tener relaciones sexuales. Siento yo, que al permitir el aborto, como que le quitas consecuencias a los actos de la gente, independiente de que los puedas ver como algo bueno o malo. Es como si en el colegio, yo no estudiara, pero cada vez que haya una prueba, el profesor la haga de a dos y mi compañero haga la prueba por mi. Y así tenga puras buenas calificaciones. Pero jamás aprenda de mi error de ser un flojo. Sencillamente, pienso que en la vida, deben haber consecuencias. Es algo bueno". Ahora, el silencio que hubo en los siguientes 30 segundos no fue algo que ayudo a mi timidez, pero cuando el padre Ricardo se levantó y empezó a felicitarme y decir "Se nota tu buena crianza" ( a todo esto, mi nombre en Floripondio) y toda la gente comenzó a sonreír, empecé a relajarme. Pero no iba a volver, la verdad, al pasar el rato, me comenzaba a dar cuenta que lo de anoche, sencillamente había sido azar, algo "estocástico". No hubo un tipo con barba gigante, tratando de hacerme pasar un buen rato, dentro de una vida dura.

En eso, se abre la puerta. Si no dijera que fue un momento celestial, mentiría. Y entra, por Dios las "coincidencias" de la vida. Era ella, ¡la chica del puente! Ahí, frente a mi, diciéndome "Hola, mi nombre es Camila". No sé porqué, pero me quedé helado, generalmente si me hablan, es como un pase para mi y mi timidez se termina. Pero es que ahí estaba ella, tan simple, tan bella. Me quede impávido. Aunque no creo que se haya dado cuenta, dado que me saludo y se fue a sentar. Es que no sabía como presentarme, no sabía que decirle "Hola, nena. Te vi anoche en el puente. Tú estabas triste y yo me iba a suicidar. ¿Quieres salir conmigo?" Simplemente, no sabia como acercarme. En eso mi amigo me aviso de una junta en la casa de unos de los tipos de Pastoral, a la que asistiría Camila. Por supuesto, iría. "Oye, pero es bailable", me dijo mi amigo. Mi némesis, el baile. Es que si ya no sabía como hablarle, iba a ser peor si me veía bailar. Una explicación, cuando chico, siempre pensé que bailaba así.
Pero, en realidad, bailaba y bailo así.
La cosa, es que mujeres como ella, no se juntan con hombres como yo, sencillamente no. Yo era simpático, me quería y todo, pero estaba consciente de mis faltas y limitaciones. Y hablarle a chicas hermosas, era una. Es que ¿Por qué tenía que ser así?

Un poco menos perfecta y listo. No era pedir mucho. "Oye y si hacemos los pasos de la banda, la que teníamos cuando chicos, en realidad triunfaríamos", le decía a mi amigo. "Floripondio, relájate, es humana, de carne y hueso, al igual que tú. La probabilidad de que le gustes, es casi cercana a la que no le gustes. Quédate tranquilo y verás que todo sale bien", me dijo. ¿Por qué todos eran tan positivos? Lo odiaba, de repente, me daban ganas de golpearlo en el estómago, aunque fuese mi amigo. "Wn, no todo es bueno. La idea es ser feliz, a pesar de eso". Pero nunca lo hacía. En el intertanto, me puse a estudiar ciertos pasos de baile para la noche.
La idea era saber bailar, pero seguir siendo heterosexual. Y al mismo tiempo, no demostrar mucho interés. ¿Para que cresta me metí a ingeniería? Para mejorar aún más mis cualidades de contacto con el género opuesto. Pero todavía se podía. Y la noche, aún estaba lejos de llegar.

No iba a dejar carta, explicando razones, despidiéndome. Pienso, que sería peor. Algo que podrían ver mis padres y sufrir, más que sólo con la pérdida de un hijo. No quería que nadie , cuestionara mis argumentos para tomar tal medida, simplemente, quería hacerlo, como la gente quiere ir a bailar. Tomar control de las acciones que no me corresponden y saltar, voltearme y mandar a que la cresta a la sociedad, como tal.
Lo mejor, era contar hasta tres, según "El manual del suicida", que había conseguido en la Internet. "Uno" y se me pasaron todas las cosas malas, que había vivido durante mi vida, todo. Todos los pisoteos, todos los abusos, todas las faltas de cariño, toda la gente "demasiado" cariñosa. Todo, así que apuré la cuenta. "Dos" y se me pasaron todas las cosas buenas que hice y tuve durante mi vida, el cariño de mis padres y amigos, el éxito colegial, los pocos besos que di y la única vez que vi a una mujer desnuda (¿Por qué pensar eso antes del final? Pregúntenselo a un psicólogo). El tres no llegaba y la verdad, cada vez se alargaba el final. Así que simplemente decidí hacerlo, sin llegar a tres. Lanzarme y adiós. Quizás, todavía tenía la esperanza, de que alguien viniera y me dijera que no lo hiciera, que todo iba a estar bien. Pero esto es la realidad, no una película. En eso, una señal. Una chica preciosa, hermosa, caminando por la otra cuadra del puente. Podría haberme detenido, dado que estaba sospechosamente sobre la baranda del puente. Pero no lo hizo, sencillamente iba concentrada en otra cosa, pelo corto, hasta el hombro y los ojos más claros que había visto hasta ese momento. Ahora, ¿Quién pensaría que uno se enamoraría justo antes de morir? Curioso, ahora, no tenía porque detenerme esto. Pero la vi llorando, sentí que necesitaba ayuda, la vi y sencillamente supe, que la falta de razones para seguir viviendo se había acabado. No sé si fue una señal del cielo, no sé si Lucifer no me quería en el Infierno. Simplemente pasó, al igual que ella. Cuando bajé y me di vuelta para ir a hablarle, ya se había ido. Pero, yo ya no quería morir.
"¿A dónde estabas anoche?", me preguntaba mi madre la mañana siguiente. No le respondí. "De seguro andabas emborrachándote con tus amigotes". No le quise rebatir nada. Prefería que pensara que era un caso perdido, atrapado en el carrete, que un suicida. Es más manejable para un padre, pensaba yo. Además, lo único que pensaba era en esa muchacha. Pelo corto, ojos claros y cara triste, ¿Cómo la encontraba? La verdad, era un tanto difícil, pero si la vi al querer suicidarme, como no verla de nuevo para decirle "Holi". Si tan sólo supiese dibujar, haría esquemas y pondría "Se busca", en la calle. Luego agregaría, "ella me ama, pero aún no lo sabe". Quizás con eso, habría logrado que los carabineros fueran a mi casa, a buscarme por loco. Pero ni siquiera sabía dibujar ni conocía a alguien que supiese. En eso, mi mejor amigo, me invita a una Pastoral de jóvenes, en la que siempre participaba, desde pequeño. La verdad, yo no era muy religioso, menos católico. Pero no perdía nada, la verdad, siento que si lo de anoche era cierto y no lo había imaginado, víctima del pánico, es que algo superior, tenía que estar vigilándonos, cuidándonos, sólo que no sabía lo que era.
Llegué al lugar e igual me dio risa. Todos eran demasiado ordenados, correctos en su hablar. En cambio yo, fui con mi polera de "Pantera" y mis shorts de jeans cortados con tijera. No era por ser "rudo", sencillamente esa era la ropa que estaba limpia en mi casa. Mi amigo, me presentó al sacerdote a cargo. Su nombre era Ricardo y la verdad era bastante gracioso, siempre con una sonrisa en la cara. Ahora, si me dijeran ¿Quién piensas que podría ser pedófilo en un futuro cercano?, hubiese dicho el nombre de este sacerdote.

Pero al final, son puros prejuicios y de seguro yo era más pedófilo que él. La verdad, yo siempre he sido bastante tímido, cuando no conozco los lugares o la gente de algún lugar. Me cohíbo y al igual que un vampiro, necesito que me del el pase de entrada, para tomar confianza. Y ahí, ya nunca paro. Pero ni mi amigo, hizo el intento de presentarme. Todos estaban muy concentrados, hablando sobre el tema de la semana, "El aborto". Y me dieron la palabra. Ahora, era un tema controversial y la verdad como no era católico, pensé que me iban a linchar. Pero como no pensaba volver, respondí "Bueno, la verdad es que para mí siempre ha sido algo muy malo. La verdad, como todo en la vida, si no quieres hacer algo, o tener algo, mejor no lo hagas. Si quedaste embarazada por meterte con un tipo x que al final se largó y te dejó botada, deberías haber pensado en eso antes de tener relaciones sexuales. Siento yo, que al permitir el aborto, como que le quitas consecuencias a los actos de la gente, independiente de que los puedas ver como algo bueno o malo. Es como si en el colegio, yo no estudiara, pero cada vez que haya una prueba, el profesor la haga de a dos y mi compañero haga la prueba por mi. Y así tenga puras buenas calificaciones. Pero jamás aprenda de mi error de ser un flojo. Sencillamente, pienso que en la vida, deben haber consecuencias. Es algo bueno". Ahora, el silencio que hubo en los siguientes 30 segundos no fue algo que ayudo a mi timidez, pero cuando el padre Ricardo se levantó y empezó a felicitarme y decir "Se nota tu buena crianza" ( a todo esto, mi nombre en Floripondio) y toda la gente comenzó a sonreír, empecé a relajarme. Pero no iba a volver, la verdad, al pasar el rato, me comenzaba a dar cuenta que lo de anoche, sencillamente había sido azar, algo "estocástico". No hubo un tipo con barba gigante, tratando de hacerme pasar un buen rato, dentro de una vida dura.

En eso, se abre la puerta. Si no dijera que fue un momento celestial, mentiría. Y entra, por Dios las "coincidencias" de la vida. Era ella, ¡la chica del puente! Ahí, frente a mi, diciéndome "Hola, mi nombre es Camila". No sé porqué, pero me quedé helado, generalmente si me hablan, es como un pase para mi y mi timidez se termina. Pero es que ahí estaba ella, tan simple, tan bella. Me quede impávido. Aunque no creo que se haya dado cuenta, dado que me saludo y se fue a sentar. Es que no sabía como presentarme, no sabía que decirle "Hola, nena. Te vi anoche en el puente. Tú estabas triste y yo me iba a suicidar. ¿Quieres salir conmigo?" Simplemente, no sabia como acercarme. En eso mi amigo me aviso de una junta en la casa de unos de los tipos de Pastoral, a la que asistiría Camila. Por supuesto, iría. "Oye, pero es bailable", me dijo mi amigo. Mi némesis, el baile. Es que si ya no sabía como hablarle, iba a ser peor si me veía bailar. Una explicación, cuando chico, siempre pensé que bailaba así.
Pero, en realidad, bailaba y bailo así.
La cosa, es que mujeres como ella, no se juntan con hombres como yo, sencillamente no. Yo era simpático, me quería y todo, pero estaba consciente de mis faltas y limitaciones. Y hablarle a chicas hermosas, era una. Es que ¿Por qué tenía que ser así?

Un poco menos perfecta y listo. No era pedir mucho. "Oye y si hacemos los pasos de la banda, la que teníamos cuando chicos, en realidad triunfaríamos", le decía a mi amigo. "Floripondio, relájate, es humana, de carne y hueso, al igual que tú. La probabilidad de que le gustes, es casi cercana a la que no le gustes. Quédate tranquilo y verás que todo sale bien", me dijo. ¿Por qué todos eran tan positivos? Lo odiaba, de repente, me daban ganas de golpearlo en el estómago, aunque fuese mi amigo. "Wn, no todo es bueno. La idea es ser feliz, a pesar de eso". Pero nunca lo hacía. En el intertanto, me puse a estudiar ciertos pasos de baile para la noche.
La idea era saber bailar, pero seguir siendo heterosexual. Y al mismo tiempo, no demostrar mucho interés. ¿Para que cresta me metí a ingeniería? Para mejorar aún más mis cualidades de contacto con el género opuesto. Pero todavía se podía. Y la noche, aún estaba lejos de llegar.
27.1.09
La chica del taxi.
Era un día de invierno. Por ello estaba abrigado hasta los pies, con mi abrigo negro, más bien, chaquetón. Alguna vez me dijeron que tiraba algo de pinta con él, pero haya ellos, para mi era sólo un abrigo. Estaba en el paradero, esperando la C03. No sé porque no tome la micro habitual para llegar a mi casa, ese día quise variar. Pero claro está, la micro no llegaba, es que así es esa micro, de una espera eterna. Esperando, se empezó a llenar el paradero y como todo en la vida, había de todo. Me retiré un poco hacia la derecha, dado que no me gustan mucho las multitudes. En eso, llegó una muchacha, más bien, una mujer, de unos 27 a 29 años. Decir que era digna de "Las muchachas de Salado", sería decir poco. Yo creo, sinceramente, que ha sido la mujer más bonita, físicamente, que he visto en persona, durante mi vida. Sumado a eso, vestía de ropa de gimnasia, estilo profesora de aeróbica y usaba un bolso en la mano. Es que siempre me han gustado las mujeres que se ejercitan y sinceramente, no he conocido a muchas, prácticamente a ninguna. Como era predecible, el paradero se revolucionó por la chica, y como buenos "viejos verdes" chilenos, empezaron los piropos, "super caballerísticos". Y las miradas, y los gestos. Bueno, la verdad, ella era una fantasía hecha realidad, para ellos. Pero hay maneras y maneras de tratar a la gente, sobre todo a una señorita. Aunque hoy por hoy, pienso que ninguna es señorita, hasta que se demuestre lo contrario. Pero en ese entonces, tenía un poco de fe en el género femenino. Pero ese no es el punto. La verdad, yo no me sume a la masa. Estaba retirado, esperando la micro, rogando por llegar a mi hogar. La micro no pasaba y la verdad, yo tenía que estudiar (ver tele). En eso, escucho una voz, con acento colombiano, una voz femenina "Disculpa, ¿Esta micro se demora mucho en pasar? Es que yo no soy de aquí y tengo que ir a la ciudad deportiva de Ivan Zamorano" Era la chica, que me hablaba a mi, quizás porque era el que menos la vio. "Ee, la respuesta honesta es que sí. Se demora eones. Van a pasar dos micros juntas, una llena y la de atrás, vacía, así que tiene que estar atenta para subirse a la segunda" (no me gusta tutear a extraños) No me acuerdo de su nombre, pero me lo dijo, además de pedirme que la tuteara. Me dijo que era colombiana, que se perdía mucho en Santiago y lo único que quería ahora era ejercitarse. La verdad, yo soy bastante tímido, así que no le hablé mucho más de lo que me preguntaba. A los minutos, pasó la micro, llena, como predije. Ahí ella se dio vuelta y me dijo "¿Quieres compartir un taxi conmigo? Veo que la micro no pasa y estoy un tanto apurada" (yo, por dentro, moría). "Pucha no, gracias, no me queda mucho dinero, así que tengo que esperar la micro, pero muchas gracias" (por dentro me odiaba, me odiaba por nuca aprovechar las oportunidades). Pasaron los minutos, no nos seguimos hablando y pasó la segunda micro, vacía, pero no paro. Algo amable, de parte del micrero. Así que ella, decidió tomar un taxi. Lo paró enseguida (obvio, los taxistas también son viejos verdes). Se iba a subir, pero se detuvo, se dio vuelta y me dijo "Súbete, yo te invito". Las mejores cuatro palabras desde "Salado eres el mejor", que he escuchado. Me subí y conversamos de la vida. Pude percatarme más de su belleza, por Dios que era hermosa. Me preguntó como me llamaba, que hacía, que me gustaba de la vida, qué pensaba en todos los ámbitos más profundos de la vida de una persona, todo en un viaje de 15 minutos en taxi. Me enamoré de esa tipa, pero no me acuerdo de su nombre, que tan gentilmente me dio. Pero en su cara, podía ver algo más, algo como "Vamos, pregúntame mi teléfono o mi dirección. Y nos vamos a juntar, sin lugar a dudas" "Bueno, eee, yo ya llegué a mi destino, así que, toma la tarifa, no puedo dejar que pagues", le dije. "No no, no te preocupes, fue un gusto conocerte" (esa fue mi última oportunidad de preguntarle su teléfono, invitarla a salir, casarme y ahora estar escribiendo sobre mi matrimonio, en vez de un ¿Que hubiese pasado?, como siempre, un momento más tarde. Me bajé del automóvil y nunca jamás la vi de nuevo. Me hubiese gustado decir que fui para su casa y que ahora no puedo describir las cosas que hicimos en su alfombra (en realidad habríamos jugado "twister"). Ahora, todos los días espero taxi en el mismo lugar. Pero ya ningún acento colombiano, me dirige la palabra.
21.1.09
¿ Y si me hubiese metido a Mekano? Basado en una historia real...

Siempre me he preguntado si mi destino era distinto al actual y simplemente tomé otro camino, por cobarde o flojo. Bueno, igual creo que tampoco es para auto flagelarse, dado que sólo tenía 16 años para la época. Pero debería haber dicho que sí, simplemente.
Corría el año 2003 y yo hacía las compras para mi gira de estudios (curioso, dado que las compras deberían ser durante la gira, no antes). Un montón de calzoncillos, profilácticos (dada mi alocada forma de vida del momento), cepillos de dientes (los ocupo y los boto, dado que me los lavo una vez al mes. El cepillo se derrite) y alguno que otro menester. Geográficamente estaba ubicado en el "Panorámico o Paranámico". Estaba acompañado de mi querida madre, ya que como todo hijo de mamá, no podía hacer las compras por mi misma, ella es la de las lucas, yo soy un miserable parásito, hasta el día de hoy, lo cual me llena de orgullo. Íbamos saliendo del concurrido mall y un grupo de personas se me acercan. Me dicen si es que quiero ser famoso, si quiero salir en la tele, que cosas me gustas, no me gustan, firma aquí y estamos. Cosa rara y como era habitual, tendí a decir que no. Como a la modelo brasileña que el otro día me pidió que la acompañara a Providencia porque se perdía de noche (amo a mis riñones ¿Ok?), al presidente de la federación chilena de tenis cuando necesitaba un segundo singlista para la Davis (no iba a jugar contra USA, si es que estaba Bush en el gobierno. Su apellido es como pornográfico), etc, etc, etc. Pero una voz en mi cabeza me dijo que no me negara, que lo hiciera y por vez primera en mi vida, dije que sí. Después me fui a mi casa, pensando que era una broma y que bien que me la saque rápido, para irme a mi casa a jugar video juegos y baloncesto en el patio.
Luego de comerme el respectivo pan con palta de la once, me llaman por teléfono. Me dicen que es de un programa llamado A.D.N. "Hola Roberto, somos de ADN" "¿Son el genoma? ¿No es un tanto "me creo el Todopoderoso" llamarse así? "No, no Roberto. De nacido para triunfar, el nuevo programa juvenil de canal 13, te contactamos ayer. Queremos que vengas a trabajar, mañana mismo, a primera hora, tipo 10:30, 11:00 a.m. ¿Puedes? "Ee, creo que puedo, déjame ver mi agenda. (Martes: nada, Miércoles: nada, Jueves: Video juegos, Viernes: Cena romántica conmigo mismo, ojo, no te lleves a la cama en la primera cita) Si, creo que puedo". Al otro día, estaba en Canal 13.
Todo era muy distinto a como me imaginaba la televisión, bueno, en realidad sólo veo tele gringa, así que se entiende. Hablo con el guardia y me da la dirección a un pasillo gigante de 5 metros. Toco a la puerta y un directo, calvo y con lentes gruesos, de color azul, me abre la puerta. "Roberto, justo la persona que buscaba" "E hola..." Mi nombre es Sebastián Roberto, Sebastian Walters, el director de A.D.N y todo esto que ves acá (dos lápices y una taza de café que decía "El mejor director de t.v.") es mío. Quise hacerle una broma de algo como "Este es tu ADN, que pomposo hacerle una serie a tu propia cadena de ácidos desoxirribonucleicos, pero la deseché para seguir siendo el personaje cool de la oficina, más que dos obesos con barba y un director calvo de lentes azules. "No sé si te comentaron lo que queremos hacer acá, pero la idea es hacer algo distinto a Mekano, me entiendes, algo donde se pueda buscar talentos. ¿Entiendes? "Como American Idol", le dije. Claro, sólo que nuestro programa sería como "El chico rubio de turno o la chica con buenas mamas, idol. Algo más chileno" "¿Y yo que papel juego acá? No soy rubio y aunque tengo buenas mamas, sigo siendo un hombre" "Bueno, queremos que bailes" "¿Bailar? ¿Yo? Creo que su equipo de casting estaba totalmente drogado cuando me eligió a mi. " No, no Roberto. Como te dije, esto es un programa de talentos. Y la idea es que vayas mejorando. Y nosotros pensamos que puedes. Además el sueldo es bastante bueno y creo que le puede interesar a alguien que tiene 16 años" "¡¿Me van a pagar con figuras de Star Wars?!" "No Roberto, con dinero. Pero es una buena paga. Acéptala" Estuve tentado, nuevamente, a mandarlos a la cresta. Pero algo en mi cabeza, una sensación extraña me decía que si es que me negaba, terminaría escribiendo un blog en Internet, calvo y obeso en pocos años. Así que dije que sí. Al otro día, se estrenó el programa.
El programa fue un éxito y no. ¿Cómo es eso? Bueno, al otro día lo suspendieron, el director calvo se mudó a India para realizar cine independiente y bueno, los guionistas obesos y con barba, ahora siguen siendo guionistas. Pero me llamaron de Mekano, me ofrecían una mejor paga y bueno, podía babear por las chicas, ojalá no en cámara, aunque no era un requisito.
En Mekano, todo fue muy rápido, el éxito, las mujeres. De pronto estaba saliendo con 3 a 4 chicas, que nunca había visto en mi vida. Pero en el programa me las colgaban. Salía fuera del canal a tomar micro y una multitud de 5 a 6 chicas siempre me esperaban para pedirme autógrafos y quitarme la polera (¿no saben que la obesidad abdominal de un hombre es algo personal?). A la semana siguiente, me despidieron, dado que escándalo con una mujer mayor y varias botellas de Tequila y gramas de cocaína. Gracioso, dado que esa misma noche me estaba dando vuelta un vídeo juego en mi casa, pero así es la t.v. Un minuto estás arriba del canal gritando "¡Soy un Dios dorado!", la gente está asustada, llaman a la policía y te arrestan (Que buenos momentos) y al siguiente minuto, en este caso literalmente, estas afuera. Pero al menos lo viví. Pero al menos tengo el espacio del blog, donde escribo, gente me lee, una 2 a 3 veces por semana, que popular soy. Pero ocupando la filosofía del único amigo que me quedó del periodo de fama, Fabrizio, "¡Puta felo¡" (con acento portugués). Aunque todavía pienso que el sólo la usaba cuando un cuchillo no le funcionaba en la cocina. Pero, se aplica al caso, se aplica.
20.1.09
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte siete.
Llegamos a un colegio de mala muerte. La verdad no era lo que imaginaba con "campeonato nacional". De ahí me enteré de que estas eran las clasificatorias a ese campeonato y que nunca habíamos pasado, ni siquiera la primera ronda de clasificación. De ahí las lágrimas de Gorila, en los años anteriores. Aunque es raro ver llorar a alguien de más de 1,90 m y cuerpo de rugbysta, pero debe haber sido humillante. Pero eso no pasará más, Salguragui esta aquí. "Salguragui", escuché a lo lejos. Estarás en la banca y nos servirás como aguatero el día de hoy. A todos nos ha tocado y en este partido te toca a ti. "¡Pero Gorila!, estás desperdiciando mi talento" "No lo creo, por lo mismo, atento con las toallas" Maldito gorila, cree que puede llegar y sentarme en la banca, que humillante. Lo peor es que Javiera me estaba saludando, con la mejor de las caras. Es que es tan preciosa, tan hermosa, ¡tan tan!. En fin, las lesiones ocurren. Y también dicen que uno que otro jugo Yupi entregado a mis compañeros, puede que haga mal al estómago, a más de uno. Puede que el enfermo sea Andrés ¡Ja! Maldito zorro, te tengo. ¡Soy un genio! Pero ahí estaba Javiera, seguía mirándome. Aunque puede que haya sido a Andrés. Estaba sonrojada. No podía hacer algo así de mal intencionado, estando ella en el gimnasio. El IPE, clasificaría, Salguragui se aseguraría de eso, aunque fuese entregando toallas de la manera más talentosa posible.
El partido era contra un equipo llamado "Compañía María de Apoquindo". Ellos, eran los últimos campeones de la clasificatorio y salieron segundos en el campeonato nacional. En realidad era la peor primera ronda que podíamos enfrentar, pero, Javiera miraba y yo no me rendiría. El partido empezó y Gorila ganó el salto. ¿Ganaremos el partido? ¿Le provocaré diarrea a Andrés?
El partido era contra un equipo llamado "Compañía María de Apoquindo". Ellos, eran los últimos campeones de la clasificatorio y salieron segundos en el campeonato nacional. En realidad era la peor primera ronda que podíamos enfrentar, pero, Javiera miraba y yo no me rendiría. El partido empezó y Gorila ganó el salto. ¿Ganaremos el partido? ¿Le provocaré diarrea a Andrés?
17.1.09
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte seis.
Se llamaba Rodrigo Barrera y era estudiante de segundo medio. Yo, como era de primero y nuevo en el colegio, no lo conocía. A decir verdad y al igual que yo, él no tenía muy buena fama. Siempre fue conflictivo y de hecho, el año pasado, el mismo año en que Gori terminó llorando, Rodrigo no había jugado el único partido de campeonato, dado que estaba lesionado por haber participado en una pelea callejera. Por lo mismo, dado que él era bastante parecido a mi, en esa materia, yo pensaba que la pelea no terminaría donde quedó. Y tenía razón. Sólo que me equivoqué de contrincante.
Hoy día era la última práctica antes del campeonato. Gori estaba emocionado y se percibía en sus ojos que estaba confiado, que con este equipo, al menos pasaríamos de primera ronda. Estúpida meta, pero se entiende, son chilenos. Yo tengo ascendencía japonesa, soy japonés de séptima generación, por lo que ya perdí lo rasgado de mis ojos, sólo me queda el nombre. Y como todo Samurai, tengo sangre de ganador. "Ipe, ¡pelea!" Nos decía Gorila. "Hoy día practicaremos con el equipo titular que jugará mañana" " Salguragui, tú estarás en la banca" "¡Pero si soy talentoso!" "No importa. Mañana necesitamos experiencia" "No te preocupes Salguragui, te están reservando para partidos mejores", me decía Javiera (Por Dios que se veía linda con el pelo con cola de caballo). "Jeje, lo sé Javiera. Ahora iré a trotar mis 18 kms diarios" (la verdad es que me iba a llorar al vestuario). "Salguragui, quédate viendo la práctica. Quizás puedas entrar en el siguiente partido" "¡Pushh!" (ruido distante) Andrés se había clavado, una gran clavada, de hecho. Y eso que era más bajo que yo. Javiera quedo borrada por unos segundos "Javiera, ¡Javiera! ¿Estás bien?" "Sí, sí", me contestaba semi recuperada y un tanto sonrojada. "¡Andréééééééééééééééééééééééééééééééééééééééééés!", gritaban un grupo de chicas. Al parecer el idiota tenía seguidoras.
"¡Robertichiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!" (me di vuelta triunfante) "¡Apestas!", me gritaban mis amigos, Jean Paul y Sebastián, desde las gradas. Con amigos así, ¿Quién necesita golpear tarros de basura para descargar las rabias?
Hoy día era la última práctica antes del campeonato. Gori estaba emocionado y se percibía en sus ojos que estaba confiado, que con este equipo, al menos pasaríamos de primera ronda. Estúpida meta, pero se entiende, son chilenos. Yo tengo ascendencía japonesa, soy japonés de séptima generación, por lo que ya perdí lo rasgado de mis ojos, sólo me queda el nombre. Y como todo Samurai, tengo sangre de ganador. "Ipe, ¡pelea!" Nos decía Gorila. "Hoy día practicaremos con el equipo titular que jugará mañana" " Salguragui, tú estarás en la banca" "¡Pero si soy talentoso!" "No importa. Mañana necesitamos experiencia" "No te preocupes Salguragui, te están reservando para partidos mejores", me decía Javiera (Por Dios que se veía linda con el pelo con cola de caballo). "Jeje, lo sé Javiera. Ahora iré a trotar mis 18 kms diarios" (la verdad es que me iba a llorar al vestuario). "Salguragui, quédate viendo la práctica. Quizás puedas entrar en el siguiente partido" "¡Pushh!" (ruido distante) Andrés se había clavado, una gran clavada, de hecho. Y eso que era más bajo que yo. Javiera quedo borrada por unos segundos "Javiera, ¡Javiera! ¿Estás bien?" "Sí, sí", me contestaba semi recuperada y un tanto sonrojada. "¡Andréééééééééééééééééééééééééééééééééééééééééés!", gritaban un grupo de chicas. Al parecer el idiota tenía seguidoras.
"¡Robertichiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!" (me di vuelta triunfante) "¡Apestas!", me gritaban mis amigos, Jean Paul y Sebastián, desde las gradas. Con amigos así, ¿Quién necesita golpear tarros de basura para descargar las rabias?
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte cinco.
Habiendo ya entrenado más de un mes lo básico, junto a Javiera, ya era casi un experto. Aparte pude pasar todos los días con ella, bajo la excusa de jugar baloncesto, como que le estoy tomando cariño a esta pelotita naranja. Además, al parecer, por ser alto y saltar harto, tengo dedos para el piano. Los entrenamientos con Gorila eran intensos, aparte me trataba bastante mal, pero no lo culpo, me imagino que los simios son así (¿Como puede venir del mismo Útero que Javiera?). A todos los entrenamientos, me acompañaba Javierita. Pero era más una compañía compartida, con los otros miembros del equipo, que también la conocían. Además algo me hacía sospechar de una supuesta relación entre Andrés y el, presente amor de mi vida. Pero él no decía nada y Javiera sólo estaba en la Luna, cuando lo veía.
El primer partido de la temporada era contra "The Kent School". Creo que era un rival tradicional para el colegio. Nunca habíamos ganado y de hecho siempre había sido paliza. Gorila, el año anterior, había terminado llorando en los vestuarios, dado que fueron eliminados en primera ronda. Pero este año sería distinto, dado que está el talentoso de Salguragui. Y bueno, creo que el zorro de Andrés puede servir de algo (alguien me tiene que traer las bebidas y toallas).
Hasta ahora sólo había conocido a 2 miembros del equipo titular del colegio. Decidí que a la hora de colación, trataría de conocerlos, para dejarles claro, que yo quería ganar el campeonato nacional. Camino a verlos, me fijé que alguien trataba de conversar con Javiera, pero ella no quería o al menos no tenía cara de querer. Así que corrí, lo tomé y lo lancé lejos. "Salguragui, no", me dice Javiera. La verdad no entendí, si la acabo de ayudar. Me doy vuelta hacia el sujeto y me lanza un golpe, la verdad es que hace bastante tiempo no me dolía uno. "¡Paren!", grita Javiera, "Son compañeros de equipo "¿Qué?" Es el base armador del equipo Salguragui, su nombre es Rodrigo (Pero si mide un metro, pensaba yo). Rodrigo, él es Salguragui, Robertichi Salguragui, es el nuevo alero (Pero si se tiñe el pelo, pensaba Rodrigo). Por fin lo conocí, aunque tenía un presentimiento de que la pelea, no terminaría ahí.
El primer partido de la temporada era contra "The Kent School". Creo que era un rival tradicional para el colegio. Nunca habíamos ganado y de hecho siempre había sido paliza. Gorila, el año anterior, había terminado llorando en los vestuarios, dado que fueron eliminados en primera ronda. Pero este año sería distinto, dado que está el talentoso de Salguragui. Y bueno, creo que el zorro de Andrés puede servir de algo (alguien me tiene que traer las bebidas y toallas).
Hasta ahora sólo había conocido a 2 miembros del equipo titular del colegio. Decidí que a la hora de colación, trataría de conocerlos, para dejarles claro, que yo quería ganar el campeonato nacional. Camino a verlos, me fijé que alguien trataba de conversar con Javiera, pero ella no quería o al menos no tenía cara de querer. Así que corrí, lo tomé y lo lancé lejos. "Salguragui, no", me dice Javiera. La verdad no entendí, si la acabo de ayudar. Me doy vuelta hacia el sujeto y me lanza un golpe, la verdad es que hace bastante tiempo no me dolía uno. "¡Paren!", grita Javiera, "Son compañeros de equipo "¿Qué?" Es el base armador del equipo Salguragui, su nombre es Rodrigo (Pero si mide un metro, pensaba yo). Rodrigo, él es Salguragui, Robertichi Salguragui, es el nuevo alero (Pero si se tiñe el pelo, pensaba Rodrigo). Por fin lo conocí, aunque tenía un presentimiento de que la pelea, no terminaría ahí.
15.1.09
Mi vecina es una asesina.
Esto se podría tomar de varias formas. Una, que es la más obvia, es que realmente haya matado a otro ser humano, vivo y/o zombie. La segunda es un adjetivo calificativo de belleza, casi tosco al decirle “Loco, mi vecina está terrible, es una asesina”, pero no sería digno de mi persona (sin ser sobrado, claro está). La tercera, es que, bueno, haya tenido una relación con esta vecina y me hubiese quebrado el corazón, matando todas mis ilusiones y, por ende, sea una asesina de sueños, una mata pasiones, una perra (sin ofender a las mascotas, claro está. Bueno, ojalá sí, a los poodle toy, pero en fin). Pero no, mi vecina es una asesina, de tomo y lomo, como el primer caso y esta es su historia.
Me cambié al departamento hace cuatro años, lleno de ilusiones. En realidad no eran ilusiones, sino sueños húmedos y calenturas de adolescente. Era un edificio, lleno de departamento, la probabilidad de encontrar a una chica preciosa no era baja. Al menos era más alta que quedarme encerrado en mi ex casa. Y efectivamente, la conocí. Preciosa, rubia, ojos celestes, cuerpo de sueños (o pesadillas) y bueno, actitud a lo Paris Hilton, aunque sin perro en la cartera. El cliché de la mina rubia, hueca. Aunque esta, no era tonta. Era, perversamente, inteligente y me enteraría después.
La verdad es que por mi timidez, casi extrema, no me gusta salir mucho. Disfruto en el exterior, pero sólo rutinas, me dan miedo las experiencias nuevas, no las aprecio. Por lo que mis binoculares y yo hacíamos buena pareja, los mejores amigos. Pero antes de que llegara la susodicha vecina, sólo habían pequeñuelos en la piscina del edificio, así que no ocupaba mucho los binoculares. De repente, miraba al techo de las casas aledañas, si es que alguna vez pillaba a alguien teniendo sexo. Pero creo, que eso es sólo de películas (me pasa por sólo ver pornografía en la televisión). Hasta que llego ella. Sacaba un paquete de Rolls de la despensa, tomaba mis binoculares y estaba horas, horas viéndola. Sencillamente, era preciosa. Pero aunque vivía en mi edificio, no sabía donde vivía, específicamente. No sabía su nombre, aunque en teoría me sabía la talla de bikini que usaba y cual era su color preferido, el turquesa (Es el único otro nombre de color que me sé, aparte de los tradicionales). Por lo mismo, oportunidad de conocerla, nulas. Pero la verdad, poco importaba. De seguro, saldría con el típico idiota, de 1,90 m, con poleras sin mangas, pelo largo, sólo en la parte trasera y con buen auto. Y claro, poco tiempo pasó, para que empezara a salir con alguien. La verdad, me daba lo mismo, sólo que me empezó a afectar la rutina cuando ella dejó de tomar solo y bañarse en la piscina. Pero sólo duró una semana. Entonces, hasta ahora, es la típica historia de la chica rubia, cuerpo de modelo, el pololo idiota, más estúpido que una roca y el loser que ve con binoculares porque no se atreve a vivir una vida normal, es decir, Salado es un cliché. Ojalá fuese así, la verdad, me carga que esto sea real y no fantasía, así no tendría los fantasmas.
Al tiempo, ella volvió a tomar sol, a bañarse a la piscina. Por lo mismo, yo volví a comer rolls y a usar mis binoculares. Hasta que un día, la rutina cambió. Mientras yo miraba, ella miró hacia mi ventana. Ahora, es poco probable que me haya visto, está muy alto y no se ve bien desde abajo (lo he comprobado). Pero dejó de tomar solo, al menos por una semana. Iba, se bañaba media hora y se iba. Exactamente por una semana. Hasta que sonó el timbre de mi casa. Como sé que no era para mí, no contesté. Sonó, nuevamente. Estaba solo, al parecer. Así que abrí. Para mi sorpresa, era ella. No sé que le dije para saludarla, pero debe haber sido algo estúpido, porque sonrió. Hola, mi nombres es “Camila” “Hola, le contesté, yo soy…” “Tú eres Salado, lo sé. A secas y sin segundo nombre” (Me extrañaba que supiese eso) “Estuve preguntándole a los guardias. Es que la verdad, si alguien te ha mirado por un año, mínimo que sepas como se llama” “Ee ee mm , la verdad es que miraba el agua de la piscina” (Excusa estúpida, pero sólo tuve 300 milisegundos para pensar” “Mira, no te preocupes, la verdad es que me gusta” “¿Qué?” (Le contesté. Yo pensaba “Me caso, ¡ahora!). “ Lo que pasa, es que la mayoría de los hombres me miente sobre las intenciones que tiene al conocerme, siendo que todos quieren acostarse conmigo o verme en bikini. Tu fuiste directo al asunto, por eso siempre me gustaste, desde el principio” “¿Ah?” (¿Gustaste, tiempo pasado?) “Sí y por eso yo quise ser directa contigo. Te espero en el 112, a las 8 P.M. Un beso, corazón” Y se fue. Yo fui corriendo al baño (a pensar, obvio). Luego fui a mi pieza a buscar mi tanque de oxígeno. Superado el asunto, vino la calma y los peñiscos, para saber si lo que ocurrió, fue realidad. Era verdad, daría mi primer beso, pololearía por primera vez, regalaría mis primeros labradores, ¡la boda seria tan linda¡ (Quizás soy una mujer de 27 años escondida en un cuerpo de hombre). Bueno, el punto es que me puse a ver las noticias, como para mantenerme al contacto de la realidad del mundo. Y hubo una noticia en particular que llamó mi atención. Un joven, de 25 años, había desaparecido, hace 2 semanas. Justo el tiempo en que Camila, había vuelto a tomar sol. La verdad es que los dos hechos no se relacionaban, pero el tipo se parecía curiosa y casi exactamente, a su ex pololo/andante/amigo con ventaja. Y la familia lloraba por el idiota, que al parecer, no era tanto. Estudiante de ingeniería civil en la U. Chile, hacía trabajo comunitario, pastoral y era tío de 3. En las noticias recalcaban el parecido del caso, con otros 4 eventos que habían ocurrido en Valparaiso, en los últimos años. Pero nunca se resolvieron las desapariciones. Pero siempre eran tipos así, del mismo fenotipo. Pero no podía pensar así de Camila, no de una chica así de preciosa. No de una chica así de preciosa, que se había fijado en mi. Pero las apariencias engañan. Y el deseo te hace caer más fácil. Pero aún así, fui a su depto. Vivía sola. Me contaba como había conseguido la emancipación de sus padres. Cosa rara en alguien de 23 años. Pero a la vez, casi interesante. Tenía puesta una ropa de sueños (sí, sí, mi mente es muy sucia). Yo tenía puesta mi polera de flash (quizás debería haberme puesto otra cosa). Ella había preparado una cena. Me preguntó si es que había traído mis binoculares y si quería ver algo en particular, esa noche. Como era de esperarse, le contesté, una estupidez. Y sí, el tartamudeo volvió. Pero estaba claro lo que iba a pasar. Y bueno pasó. No debo decir que no me gustó. El problema fue hablar en el "Durante" "Oye Camila, ee sé que no es como el mejor momento, pero, ¿Qué pasó con tu ex?" " Lo maté" "Ee, como así, ¿Le dejaste de hablar? No existe para ti?" "No, le disparé en la nuca. Es que me dejó de divertir. ¿Te molesta?" "No, no, noooooooooooooo" (Es cierto eso que dicen de que las relaciones perfectas, no existen). Al otro día me desperté atado en la cama (no de la manera divertida). Y entro ella, en camisón (Sé que no debería haberme sorprendido de ello, de la forma en que lo hice, pero repito, era preciosa). "Roberto, no me cumpliste anoche. Y la verdad, no me gustó tu actitud respecto a mi ex, así que, bueno, Adiós" (Sacó un cuchillo) Yo me puse a gritar, muy masculínamente "¡Mamáááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááá!" En eso, entro paz ciudadana (Es curioso lo efectivos que son en los cuentos) y la redujeron. Pero también, me pude dar cuenta, como, por un par de minutos, ellos también se quedaron viendo, tal camisón (Es curioso como funciona la justicia).
Pasado seis meses, hubo sentencia. La fiscalía no tuvo necesidad de llamarme como testigo, dado que 4 cuerpos fueron encontrados en el "Walking closet" de Camila (sabía que no era yo el del olor). Y bueno, como toda relación, saqué una experiencia y tuve una buena anécdota. Lo que sí, a la próxima, quizás no me quede a dormir.
Me cambié al departamento hace cuatro años, lleno de ilusiones. En realidad no eran ilusiones, sino sueños húmedos y calenturas de adolescente. Era un edificio, lleno de departamento, la probabilidad de encontrar a una chica preciosa no era baja. Al menos era más alta que quedarme encerrado en mi ex casa. Y efectivamente, la conocí. Preciosa, rubia, ojos celestes, cuerpo de sueños (o pesadillas) y bueno, actitud a lo Paris Hilton, aunque sin perro en la cartera. El cliché de la mina rubia, hueca. Aunque esta, no era tonta. Era, perversamente, inteligente y me enteraría después.
La verdad es que por mi timidez, casi extrema, no me gusta salir mucho. Disfruto en el exterior, pero sólo rutinas, me dan miedo las experiencias nuevas, no las aprecio. Por lo que mis binoculares y yo hacíamos buena pareja, los mejores amigos. Pero antes de que llegara la susodicha vecina, sólo habían pequeñuelos en la piscina del edificio, así que no ocupaba mucho los binoculares. De repente, miraba al techo de las casas aledañas, si es que alguna vez pillaba a alguien teniendo sexo. Pero creo, que eso es sólo de películas (me pasa por sólo ver pornografía en la televisión). Hasta que llego ella. Sacaba un paquete de Rolls de la despensa, tomaba mis binoculares y estaba horas, horas viéndola. Sencillamente, era preciosa. Pero aunque vivía en mi edificio, no sabía donde vivía, específicamente. No sabía su nombre, aunque en teoría me sabía la talla de bikini que usaba y cual era su color preferido, el turquesa (Es el único otro nombre de color que me sé, aparte de los tradicionales). Por lo mismo, oportunidad de conocerla, nulas. Pero la verdad, poco importaba. De seguro, saldría con el típico idiota, de 1,90 m, con poleras sin mangas, pelo largo, sólo en la parte trasera y con buen auto. Y claro, poco tiempo pasó, para que empezara a salir con alguien. La verdad, me daba lo mismo, sólo que me empezó a afectar la rutina cuando ella dejó de tomar solo y bañarse en la piscina. Pero sólo duró una semana. Entonces, hasta ahora, es la típica historia de la chica rubia, cuerpo de modelo, el pololo idiota, más estúpido que una roca y el loser que ve con binoculares porque no se atreve a vivir una vida normal, es decir, Salado es un cliché. Ojalá fuese así, la verdad, me carga que esto sea real y no fantasía, así no tendría los fantasmas.
Al tiempo, ella volvió a tomar sol, a bañarse a la piscina. Por lo mismo, yo volví a comer rolls y a usar mis binoculares. Hasta que un día, la rutina cambió. Mientras yo miraba, ella miró hacia mi ventana. Ahora, es poco probable que me haya visto, está muy alto y no se ve bien desde abajo (lo he comprobado). Pero dejó de tomar solo, al menos por una semana. Iba, se bañaba media hora y se iba. Exactamente por una semana. Hasta que sonó el timbre de mi casa. Como sé que no era para mí, no contesté. Sonó, nuevamente. Estaba solo, al parecer. Así que abrí. Para mi sorpresa, era ella. No sé que le dije para saludarla, pero debe haber sido algo estúpido, porque sonrió. Hola, mi nombres es “Camila” “Hola, le contesté, yo soy…” “Tú eres Salado, lo sé. A secas y sin segundo nombre” (Me extrañaba que supiese eso) “Estuve preguntándole a los guardias. Es que la verdad, si alguien te ha mirado por un año, mínimo que sepas como se llama” “Ee ee mm , la verdad es que miraba el agua de la piscina” (Excusa estúpida, pero sólo tuve 300 milisegundos para pensar” “Mira, no te preocupes, la verdad es que me gusta” “¿Qué?” (Le contesté. Yo pensaba “Me caso, ¡ahora!). “ Lo que pasa, es que la mayoría de los hombres me miente sobre las intenciones que tiene al conocerme, siendo que todos quieren acostarse conmigo o verme en bikini. Tu fuiste directo al asunto, por eso siempre me gustaste, desde el principio” “¿Ah?” (¿Gustaste, tiempo pasado?) “Sí y por eso yo quise ser directa contigo. Te espero en el 112, a las 8 P.M. Un beso, corazón” Y se fue. Yo fui corriendo al baño (a pensar, obvio). Luego fui a mi pieza a buscar mi tanque de oxígeno. Superado el asunto, vino la calma y los peñiscos, para saber si lo que ocurrió, fue realidad. Era verdad, daría mi primer beso, pololearía por primera vez, regalaría mis primeros labradores, ¡la boda seria tan linda¡ (Quizás soy una mujer de 27 años escondida en un cuerpo de hombre). Bueno, el punto es que me puse a ver las noticias, como para mantenerme al contacto de la realidad del mundo. Y hubo una noticia en particular que llamó mi atención. Un joven, de 25 años, había desaparecido, hace 2 semanas. Justo el tiempo en que Camila, había vuelto a tomar sol. La verdad es que los dos hechos no se relacionaban, pero el tipo se parecía curiosa y casi exactamente, a su ex pololo/andante/amigo con ventaja. Y la familia lloraba por el idiota, que al parecer, no era tanto. Estudiante de ingeniería civil en la U. Chile, hacía trabajo comunitario, pastoral y era tío de 3. En las noticias recalcaban el parecido del caso, con otros 4 eventos que habían ocurrido en Valparaiso, en los últimos años. Pero nunca se resolvieron las desapariciones. Pero siempre eran tipos así, del mismo fenotipo. Pero no podía pensar así de Camila, no de una chica así de preciosa. No de una chica así de preciosa, que se había fijado en mi. Pero las apariencias engañan. Y el deseo te hace caer más fácil. Pero aún así, fui a su depto. Vivía sola. Me contaba como había conseguido la emancipación de sus padres. Cosa rara en alguien de 23 años. Pero a la vez, casi interesante. Tenía puesta una ropa de sueños (sí, sí, mi mente es muy sucia). Yo tenía puesta mi polera de flash (quizás debería haberme puesto otra cosa). Ella había preparado una cena. Me preguntó si es que había traído mis binoculares y si quería ver algo en particular, esa noche. Como era de esperarse, le contesté, una estupidez. Y sí, el tartamudeo volvió. Pero estaba claro lo que iba a pasar. Y bueno pasó. No debo decir que no me gustó. El problema fue hablar en el "Durante" "Oye Camila, ee sé que no es como el mejor momento, pero, ¿Qué pasó con tu ex?" " Lo maté" "Ee, como así, ¿Le dejaste de hablar? No existe para ti?" "No, le disparé en la nuca. Es que me dejó de divertir. ¿Te molesta?" "No, no, noooooooooooooo" (Es cierto eso que dicen de que las relaciones perfectas, no existen). Al otro día me desperté atado en la cama (no de la manera divertida). Y entro ella, en camisón (Sé que no debería haberme sorprendido de ello, de la forma en que lo hice, pero repito, era preciosa). "Roberto, no me cumpliste anoche. Y la verdad, no me gustó tu actitud respecto a mi ex, así que, bueno, Adiós" (Sacó un cuchillo) Yo me puse a gritar, muy masculínamente "¡Mamáááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááááá!" En eso, entro paz ciudadana (Es curioso lo efectivos que son en los cuentos) y la redujeron. Pero también, me pude dar cuenta, como, por un par de minutos, ellos también se quedaron viendo, tal camisón (Es curioso como funciona la justicia).
Pasado seis meses, hubo sentencia. La fiscalía no tuvo necesidad de llamarme como testigo, dado que 4 cuerpos fueron encontrados en el "Walking closet" de Camila (sabía que no era yo el del olor). Y bueno, como toda relación, saqué una experiencia y tuve una buena anécdota. Lo que sí, a la próxima, quizás no me quede a dormir.
8.1.09
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte cuatro.
Ya habiendo superado el shock que fue para mi, enterarme de que Javiera fuese hermana de Gorila, tenía (claro está, mi suerte), enterarme de otra cosa. Javiera ha estado enamorada toda la vida de Andrés, grandísimo idiota. No sé que le ve, maldita sea, pero creo que es por el baloncesto. Eso es lo que me gusta de Javiera, es tan apasionada, lo raro es que sea por un deporte, pero eso la hace aún más especial. Esta tarde, me ayudará a entrenar. La verdad es que nunca en la vida he jugado baloncesto. Soy muy atlético, pero creo que debe ser por genética, dado que no practico deporte alguno, más que golpear a uno que otro idiota.
"Javiera Hola" (con la cara sonrojada) "Hola Salguragui, que bueno que viniste" "JAJA, por supuesto que vine Javiera, dado que soy extremadamente talentoso" (dijo "Que bueno que vine", la tengo, maldito zorro de Andrés). "Bien Salguragui. Lo básico de este deporte es depositar este balón, en ese aro de ahí. Ya sabes clavarte, eso es algo muy bueno, pero debes aprender lo básico" "Pero Javiera, soy talentoso "Lo sé, pero todos pasan por lo mismo, hasta Michael Jordan" "Mira, lo importante, es que este es un deporte de ataque y defensa, todo muy rápido. Cuando estés atacando, tienes que estar pensando en la próxima defensa y bueno, y viceversa" "¿Cómo en el amor Javiera?" (con esto la mato) "Si Salguragui, como en el amor, jaja" (se sonrojo al decir esto, la tengo). "Hablando de eso Javiera, dado que ahora somos amiguis (maldita sea que me tenga que hacer pasar por su "amiga") ¿Estás pololeando o algo? Para saber si tengo que defenderte" "Jaja, no Salguragui, estoy soltera. Pero sí me gusta alguien, alguien que conoces, siempre me ha gustado. ¿Es qué, conoces a alguien que juegue mejor que él?" "Aps, te refieres a Andrés" (no sé porque hubiese preferido que estuviese envuelta en una relación incestuosa con Gorila, antes que con Andrés). "Pero Javiera, ¿Sólo te gusta porque juega bien al baloncesto?, porque la verdad, es bastante molesto y antipático" "La verdad es que nunca he hablado con él, pero creo que me gustará por otra cosa, pero ¿Quién sabe? Ya sabes (no sé) como somos las mujeres, nunca sabemos lo que queremos" "(Dímelo a mí, que he sido rechazado por 50, pero tú serás la primera Javiera)" "¿En qué piensas Salguragui?" "En nada, en nada, ahora ¿Cómo decías? ¿Lo básico?".
"Javiera Hola" (con la cara sonrojada) "Hola Salguragui, que bueno que viniste" "JAJA, por supuesto que vine Javiera, dado que soy extremadamente talentoso" (dijo "Que bueno que vine", la tengo, maldito zorro de Andrés). "Bien Salguragui. Lo básico de este deporte es depositar este balón, en ese aro de ahí. Ya sabes clavarte, eso es algo muy bueno, pero debes aprender lo básico" "Pero Javiera, soy talentoso "Lo sé, pero todos pasan por lo mismo, hasta Michael Jordan" "Mira, lo importante, es que este es un deporte de ataque y defensa, todo muy rápido. Cuando estés atacando, tienes que estar pensando en la próxima defensa y bueno, y viceversa" "¿Cómo en el amor Javiera?" (con esto la mato) "Si Salguragui, como en el amor, jaja" (se sonrojo al decir esto, la tengo). "Hablando de eso Javiera, dado que ahora somos amiguis (maldita sea que me tenga que hacer pasar por su "amiga") ¿Estás pololeando o algo? Para saber si tengo que defenderte" "Jaja, no Salguragui, estoy soltera. Pero sí me gusta alguien, alguien que conoces, siempre me ha gustado. ¿Es qué, conoces a alguien que juegue mejor que él?" "Aps, te refieres a Andrés" (no sé porque hubiese preferido que estuviese envuelta en una relación incestuosa con Gorila, antes que con Andrés). "Pero Javiera, ¿Sólo te gusta porque juega bien al baloncesto?, porque la verdad, es bastante molesto y antipático" "La verdad es que nunca he hablado con él, pero creo que me gustará por otra cosa, pero ¿Quién sabe? Ya sabes (no sé) como somos las mujeres, nunca sabemos lo que queremos" "(Dímelo a mí, que he sido rechazado por 50, pero tú serás la primera Javiera)" "¿En qué piensas Salguragui?" "En nada, en nada, ahora ¿Cómo decías? ¿Lo básico?".
6.1.09
Purochile man, el regreso.

Todo estaba bastante cambiado. Yo, el nerd de la escuela, el que nunca podía conseguir una chica, al que le subían los calzoncillos arriba de la cabeza, ahora era un superhéroe. Es decir, tenía el potencial para ser uno. En la tarde me juntaría con mi mejor amigo, le iba a contar lo que estaba pasando, para saber si en este viaje tendría alguna especie de apoyo y de modo de confesión. Si al menos hubiese sabido lo que pasaría, quizás nunca hubiese queda en juntarme. Nos juntamos en un pub. Lo que él creía que era un carrete, en realidad el inicio de un héroe. "Bueno, la verdad es que te quiero contar algo" " Wn, mira esa minita" (Claro que ya la había visto, tengo supervisión hacia los colores rojo, azul y blanco) "Wn, sí, está exquisita, pero escucha. Me pasó algo" "¿Qué? ¿Ahora eres gay? ¿Quieres explorar tus alternativas" "No idiota, nunca tan inmaduro. No se trata de eso. ¿Te acuerdas el otro día en el paseo de curso? Bueno, me comí un choripan del suelo y creo que me hizo algo" "¿ Estás con diarrea? En realidad no creo que sea muy grave, ni tampoco algo que le dirías a un amigo. Dile a tu madre" "No ¡Imbécil! Escucha, tengo superpoderes" "JAJAJA, wn, ¿Qué estás tomando? Mesero, traeme lo que él está tomando" "Hombre, escucha, pide un vino y te diré el año y el tipo de vino que es. Sabes que no tomo, así que de saber, es un superpoder" "Ya, te jugaré el estúpido juego. Mesera traigame cualquier vino, no me diga que es ni de que año" "Ya, dime, ¿Super Salado? Dime, que vino es. " Mmmm, mmmm, gato negro, cosecha del 2008" "¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿¿Qué???¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Salado ¿Qué onda? "Sí, sí, lo sé, pero tranquilo. La verdad creo que esto es más una bendición que otra cosa. Aparte no tengo mujer que mis archienemigos puedan atacar "Pero ¿Y la Rusia? "Sí, es el amor de mi vida. Pero ella no me ve como otra cosa, más que un amigo. Y creo que eso es por pena" " En fin Salado, en fin. Oye, ¿Pero me imagino que sabes lo que trae este gran poder? " Sí, sí, sé que es una gran responsabilidad. "No idiota, ¿Sabes la cantidad de minas que vas a poder conseguir y con eso, minas para mí? ¡Infinitas¡" "Agg no creo que sé me haya dado esta habilidad para eso. Además, sentiría que es hacer trampa" "Pero hombre, hay gente que es muy graciosa o que tienen mucha plata o mucha pinta o una mezcla de todas esas. Dado que tú no tienes ninguna (no en mala onda), piensa que esta es tu gracia, no es hacer trampa, todo lo contrario, es ser justo contigo mismo" "Puede ser, pero debo pensarlo. Ahora me preocupa mi destino, la verdad, siento que esto puede ser algo muy bueno. ¿Claudio, Claudio? (¿Por qué estará hablando con esos tipos?)" "UDS. no son nada, ¿Acaso quieren pelear?" "¡Claudio no! (Se me olvido explicarle que mis poderes no son nada como los de Superman o Spiderman, son más "Chilensis)" Lo golpearon, como nunca he visto ser golpeado a alguien. Yo traté de hacer algo, pero eran muchos. Lo dejaron en coma. ¡Maldita sea! Todo por haberle contado, todo por hacerlo cómplice. Por lo mismo no puedo decir a la rusia, por lo mismo, este será mi secreto.
5.1.09
Un tanto joven como para morir.
Siempre quise escribir sobre mi muerte. ¿Y que mejor que hacerlo cuándo está ocurriendo? Estoy teniendo un infarto, al menos eso creo. Es un clásico dolor al pecho, al brazo, al cuello, a la mandíbula. Y estoy transpirado como caballo de bandido o como yo antes de pedir pololeo. Estoy pálido, no me puedo parar de la silla y no tengo fuerza para bajar la música del computador que está a todo volumen. Mis padres no me escuchan, bueno, al menos no moriré sólo. Aunque leer esto, después de que esté muerto, quizás sea un poco tétrico. Tengo ganas de vomitar, bueno, pasó. El dolor no disminuye, tengo una sensación inminente de muerte. Mi pulso, ya no es regular, como solía ser. Tal vez en vez de describir como estoy muriendo, debería tratar de hablarle a alguien por mensajería instantánea. Pero todos están ausentes o no disponibles, para que molestarlos con su tarea, ya sea ver pornografía o torturar al baboso de turno, ya se sea hombre o mujer, respectivamente (aunque el orden podría cambiar según quien lea). Poco a poco, me siento más mareado. Apenas puedo teclear y definitivamente ya no puedo respirar. Este es mi último minuto con 30 segundos con vida. Podría hacer un testamento, pero no tengo nada que sea mío. Ni siquiera alcancé a plantar un árbol. ¿Valdrá haber orinado a la orillas de uno? Ni siquiera he amado, sólo he complacido. Bueno, pero al menos tengo la vida eterna. ¿Qué es eso? Un túnel, no. Simplemente era la entrada al infierno. ¡Oh! "Britney, hola".
26.12.08
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte tres
Supuestamente un equipo de baloncesto lo conforman cinco personas, más la gente de la banca. Mínimo tienen que haber 10 a 12 personas, en total. Del equipo titular, sólo conocía a Gorila y bueno, a Andrés, ¡Maldito zorro! También había quedado. Pero eramos tres y no conocia a mis otros dos compañeros, que claramente, no serían tan talentosos como yo. Javiera estaba ahí, en la práctica. Pero la verdad, no sé si estaba ahí para verme a mí o para ver al maldito de Andrés. Tal vez el hecho de que ella hiperventilaba cada vez que él corría, me hacía inclinarme hacia la opción menos conveniente para mí. Pero la sorpresa mayor no fue que Javiera no estaba pendiente de Andrés, sino que estaba pendiente de Gorila. ¿Podría ser que semejante ángel del cielo, fuera novia de tal horripilante ser? Es que la vida se ha vuelto loca, esto ya era demasiado. "Hermana querida, gritó Gorila a lo lejos" Javiera respondió con un "Te trajé tu almuerzo, mamá te lo manda". A ver, conozco los polimorfismos y la diversidad genética humana, eso es materia de colegio, pero ¿Esto? ¡Esto! No sé porque imaginé a mis hijos como unos gorilas pelirrojos. Pero es cierto. Pero eso me hizo esperanzarme un poco. Si es que ella podía ser hermana de Gori, ¿Cómo yo no voy a poder tener una cita con ella, sin tartamudear?
17.12.08
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte segunda.
Todavía me dolía el golpe de ayer. La verdad el chichón le venía a mi pelo naranjo. Me lo teñí para aparentar gusto por el baloncesto, ojalá le guste a Javiera. Ella me contó, momentos antes de perder la conciencia, que la selección iba a hacer pruebas, para que ingresaran los novatos de este año. "Podrías probarte Salguragui", me dijo. Y fui a probarme, claro está. Todavía seguía odiando este deporte, lo encontraba fome y no encontraba la gracia de meter una pelota en un aro, saltando como estúpido, peor en fin, le gustaba a Javiera. Llegué y estaba lleno de gente. Pero ninguno era tan talentoso como yo, así que no iba a ser problema. También estaba el famoso Andrés, que este año había pedido cambiarse a este colegio, por el entrenador de la selección. Él solía ser un gran jugador de la Di Mayor, algo así como una figura nacional. Si antes odiaba el baloncesto, ahora lo odiaba aún más. ¿Por qué el amor de mi vida (el actual) tenía que gustarle el tipo prodigio del baloncesto?, de nuevo. Es que es mucha la ironía. Pero en fin. Dirigiendo las pruebas estaba el capitán del equipo, Gorila. Es impresionante como algunos humanos no evolucionaron. Es decir, la mayoría no ha evolucionado, sicológicamente. Pero este tipo, bueno, las palabras no podrían describirlo. Es raro, en todo caso, ver a un chileno tan alto. También estaba el resto del equipo, pero básicamente no eran competencia. La prueba para entrar al equipo era un partido 1 contra 1 contra Gorila. Como yo era talentoso, fui primero. Creo que mi primer error fue el hecho de no averiguar en youtube, las reglas básicas de este sucio deporte. Segundo, ir primero. Pero en fin. A Gorila no le molestó que no supiese jugar, simplemente quería humillarme. El primero que anotaba ganaba y misteriosamente, el gimnasio se llenó. Algo de ver al tipo raro de pelo teñido con Gorila, atraía las masas. Traté de jugar con su mente, traté de sacarlo de su peculiar calma. Traté de ser aún más pesado, de lo que soy basalmente. Nada, era una roca. Se nota que era un profesional. Pero quise ser un poco más obvio, así que le dije Gorila. Al parecer, eso le afectaba. Se enojó, perdió la templanza y quiso humillarme, ahora de verdad. El gimnasio lo animaba, malditos zorros. Pero no iba a perder, no si Javiera estaba viendo. Gorila se dirigía al aro, iba a anotar, pero lo tapé, lo tapé, no podía creerlo. La pelota quedó suelta, corrí por ella, por todo el amor que le tenía, a la muchacha, claro. El balón era mío. La gente molesta decía que estaba haciendo trampa, que caminaba con el balón, Gorila les pidió silencio, que no importaba, que esto se acababa pronto. Me enfadé, corrí hacia el aro y salté, salté con todas mis fuerzas, él también. Yo sólo quería hacer un clavado, en mi cabeza se repetían las palabras de Javiera "Salguragui, ¿Sabes lo que es una clavada?" Maldito Andrés, maldito Gorila, malditas todas. "¡Te amo Javiera", un estruendo. Gorila en el suelo, yo había ganado.
16.12.08
Cualquier similitud, es cosa de su imaginación...parte primera

Me habían expulsado de último colegio. Dijeron que pelearse a la salida no era algo demasiado académico, sobre todo cuando lo haces seguido. Me llamo Salguragui y tengo 16 años, voy en primer año. No tengo muchos amigos, en realidad. Mi última novia me dejó por el capitán de la selección de baloncesto, de mi antiguo colegio. Odio el baloncesto y lo odio a él, algún día podré vengarme, más allá de haberlo golpeado. Mis compañeros nuevos son idiotas, son aburridos y para decirlo de algún modo, tienen bien puestos sus 16 años. Yo siempre me he sentido como un adulto, como si tuviese 18. En el recreo me senté solo, la verdad es que no tenía ganas de hacer amigos, ya había pasado por muchos colegios. Pero la vi a ella. No sé si era el uniforme. Tez clara, ojos verdes, pelo hasta los hombros, risa hasta las nubes, pequeña, me llegaba hasta un poco más abajo de los hombros. Ella era la número 50, es decir ¿Sería el 50 rechazo? En realidad, no iba a dejar que eso pasara. Me propuse a conocerla, se llamaba Javiera, tenía 16 años también. Estaba soltera y era muy simpática, al punto de sacarle una sonrisa, a ya un muy enamorado Robertichi (Dios bendiga a la tercera persona). Pero no todo es perfecto, le gustaba el baloncesto, para hacerlo peor, le gustaba alguien que jugaba baloncesto, un chico nuevo, al igual que yo, que al parecer ella había visto jugar en la mini. Se llamaba Andrés y era mi próximo mejor enemigo, mi competencia. Quise hacer conversación con Javiera y le pregunté que era lo que le atraía de Andrés. Me contó lo mucho que le gustaba el deporte del balón naranjo, desde niña y el famoso Andrés, al parecer, era un prodigio, casi al nivel de un jugador universitario, quizás hasta más. Yo nunca había jugado a este sucio deporte, a pesar de tener un buen porte, lo encontraba aburrido, pero ahora, bueno ahora era mi oportunidad de hablar con la hermosísima Javiera. Me preguntó si podía clavar el balón, yo le dije que por supuesto, preguntándome a mi mismo que demonios sería clavar. Ella me dijo después que esa era la jugada que más le atraía, que los jugadores se quedaran colgados, luego de una gran jugada esquivando rivales. En ese minuto recordé haber visto uno o dos clavados en mi vida. Me decidí a realizar el propio. Tomé vuelo, salté y comencé a imaginar, a Javiera diciendo que sí, cuando le propusiera matrimonio, jugando con nuestros hijos, envejeciendo juntos.Tal vez fue demasiada la imaginación, pero desperté con un chichón en la cabeza, me había golpeado con el tablero. A Javiera le había dado mucha risa, me encontró tierno, quizás un poco estúpido, quizás.
26.11.08
Una noche cualquiera
Me desperté sintiendo mi hálito alcohólico. Generalmente no acostumbro a hacerlo, pero ayer me gradué y había que celebrarlo, pero nunca pensé que iba a ser con mis compañeros. Los que en 7 años parecían esquivos, ayer eran como hermanos, "como", claro. Como es de costumbre me desperté y giré hacia la derecha, casi instintivamente, de manera de seguir durmiendo, acurrucado sobre mi mismo. Pero no había lugar. En el espacio donde debería estar mi muñeco de Hanamichi Sakuragui, había una cabellera rubia. ¡Cresta madre! Me acosté con Federico (mi compañero de pelo largo, rubio. La posibilidad de que fuese mujer, lamentablemente, era menor). Miré hacía mi izquierda. con el corazón a mil, inventando 100 mil excusas para explicar a mis papas, la posible falta. En el suelo de mi pieza, mi tranquilidad, transitoria, obviamente. Un vestido negro, zapatos de taco largo y mi smoking, por todas partes. Encima de mi televisión de 14 pulgadas marca Kyoto, unos sostenes, también negros. Ahora, las posibilidades se limitaban a un travesti o a una mujer. Giré hacia mi derecha, levanté las sabanas y para mi sorpresa, yo estaba desnudo, incómodamente desnudo. Al lado mio una figura preciosa, vestida sola con la ropa interior que faltaba en la televisión, obvio que del mismo color. Sigo hacia arriba, siguiendo sus curvas, hasta llegar a sus otras curvas, ¡Wow! Trato de omitir el detalle de mirar lo que no debo, pero no puedo. Me quedo contemplados sus maravillosos, ee, lunares y sigo hacia arriba para saber de quien demonios se trataba. ¡Cresta y más cresta! Ella, ¿Ella? ¿Cómo? Había escuchado el mito de que a uno se le borraban algunos eventos al estar ebrio, pero esto parecía trabajo de servicio secreto anti-alienigena. Recordaba, básicamente nada. Traté de visualizar ese vestido, en ella, esa compañera, rubia, de altura parecida a la mía, yo. Igual debo decir que la imagen de un vestido en el suelo, sostenes en la televisión (señal de apuro), una consola de videos juegos prendida y paredes llenas de posters y naves de la Guerra de las Galaxias, sumado a una chica en mi cama, no era una imagen que creía posible. La despierto y le digo lo más inteligente que he dicho en años " Ee hola". Ella aturdida, al igual que yo, se percata de la situación poco a poco, pero al parecer, tenía más conocimiento que yo, al respecto. Le digo "Ee, sabes que, estás un tanto, ee, desnuda" Ella se sonroja, yo me sonrojo, hasta los posters se sonrojan, ¡demonios! Ella se tapa, hablamos. Le parecí gracioso. Cosa irónica, dado que me conoce hace 7 años y jamás le saqué una risa. Al menos no sin caerme al suelo. Pero yo no sé que hizo que yo actuara así y que saliera victorioso, en el sentido carnal, claro. Claramente ella no estaba tan ebria como yo, no tenía mi hálito (que mata pasiones la descripción).
La fui a dejar a su casa, en Providencia. En media hora, no nos dijimos ni pío. Ninguna palabra. Llegamos a su casa y me dijo gracias, le contesto de nada y me voy. Que rara reacción, lo más probable es que quiera hacer como si no hubiese pasado nada. Llego a mi casa y me llega un mensaje de texto "Se me quedó el sostén en tu casa, ¿Puedo ir a buscarlo?".
La fui a dejar a su casa, en Providencia. En media hora, no nos dijimos ni pío. Ninguna palabra. Llegamos a su casa y me dijo gracias, le contesto de nada y me voy. Que rara reacción, lo más probable es que quiera hacer como si no hubiese pasado nada. Llego a mi casa y me llega un mensaje de texto "Se me quedó el sostén en tu casa, ¿Puedo ir a buscarlo?".
26.10.08
Sus ojos verdes

Hecho de menos sus ojos verdes. Si, y las conversaciones por horas, a través de msn. Hecho de menos nuestras conclusiones sobre la vida y sobre lo cagada que está la juventud. Hecho de menos sus ojos verdes y pensar en ellos cuando escuchaba "Green eyes" de Coldplay. Hecho de menos el hecharla de menos, hecho de menos su presencia y su ausencia y lo que más extraño son sus ojos. Hecho de menos el explicarle a mis amigos que tan sólo es una amiga, para luego cuestionarme si lo anterior era realmente cierto. Hecho de menos decir que prácticamente eramos almas gemelas. Hecho de menos que nuestros caracteres fuertes chocaran y hecho de menos una ventana verde, en el escritorio de mi pc, avisándome que ella quería conversar conmigo. Hecho de menos hablar de ñoñezas con ella, como nunca lo hice con una mujer y hecho de menos lo verde que eran sus ojos.
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