Saladia es una Tierra de aventuras, en donde la hidalguía es el valor primordial. Los ideales son respetables y lo que es mejor, si los sigues y luchas por ellos, se cumplen. Ocurren cosas malas, ya que son parte del destino, pero como un mundo idealista, la gente se sobrepone.
Las mujeres usan vestidos largos, cuyas colas se arrastran por el suelo. Los varones usan armadura y andan en corcel blanco, el cual ha sido su mejor amigo durante toda su vida, es decir, desde niños. Como en todas partes hay personas buenas y malas, pero no hoy mezcla entre ellos, por lo que es fácil identificarlos. Los prejuicios no existen y cada gente es juzgada y medida por las cosas que hace y por las que no hace.
A las mujeres no les atrae ser tratadas mal, por el contrario hay que ser un caballero como pocos para conseguir su amor y como dije, como no existen los prejuicios, las apariencias no importan. Hasta el ser más jorobado como yo, tiene una oportunidad con la princesa más bella.
En Saladia la gente no muere, cuando se ha cumplido un límite de edad, es decir cuando han alcanzado los 1500 años, la gente es reciclada. Esto quiere decir que pasan por una fuente de juventud en la que recuperan sus años de adolescencia (desde los 15 años). Ahora viven su vida, pero con la experiencia de un anciano. Por esto no se cometen tantos errores y la sociedad tiene un progreso avanzado, ya que los grandes hombres de ciencia no mueren. Esto permite que puedan seguir con su importante labor de vida.
Saladia no es el único pueblo de la Tierra y en el resto del planeta es vista como una isla de maniáticos. Así es como los únicos crímenes ocurridos en la ciudad en los últimos 3000 años han sido cometidos por extranjeros. La gente de Saladia ya no sale a recorrer el mundo, ya que cuando pisan suelos extranjeros son tomados prisioneros con calidad de prisioneros de guerra. Esto porque la gran potencia mundial, “Chile”, ha mandado una ordenanza para la captura de cada uno de sus habitantes. Los países no atacan a Saladia, debido a que temen que tipo de armamento tiene la cultura más avanzada de la Tierra (ellos no saben que en Saladia no hay armas).
Como punto final, pero no por esto menos importante, en Saladia importa la manera de pensar de los demás. Más que eso, se respeta. Es por eso que los demás pueblos de la Tierra sienten celos por esta pequeña localidad en el pacífico. Por su estúpido y extraño idealismo.
Cuando ya no queda nada más que hacer, ver en la Televisión o no se tiene xbox 360.
25.6.06
23.6.06
Una última historia de amor...
La verdad que mi intención no es dar pena, de hecho nunca ha sido esa la idea de este espacio ni de mi forma de ser. A veces parece que mi personalidad da la idea de que tengo baja autoestima y que me quiero poco, pero la verdad es que es todo lo contrario, sólo que no soy tan demostrativo como me gustaría ser. Y como he dicho en muchas oportunidades, me gusta escribir estas cosas para poder dormir por las noches.
Mi intención con este relato, más que hacer reír, más que dar lástima, es reflexionar por unos momentos. La verdad es que he pensando que todos tenemos un propósito individual y que todos estos sumados, hace el propósito universal del mundo que es tan simple como dejar el mundo mejor de cómo se nos entrego. Y no veo que se haga mucho por este propósito, todos nos dejamos llevar, todos en el fondo somos flojos, confundiendo esto con pasarlo bien y no hacerse malas pulgas en la vida. Y está mal, de hecho así las cosas siempre seguirían igual y yo quiero que mis nietos tengan una vida más plena que la mía, aunque suene demasiado idealista mi propósito. No soy una buena persona, para nada. Pero tengo este propósito.
El tema que me llama en esta ocasión es el porque las mujeres son tan crueles, eso me hace reflexionar sobre quien viene primero, ¿El tipo que engaña a cuanta mujer encuentra? ¿O la mujer que le quita las esperanzas al tipo “buena persona”, el cual se convierte en el hombre mencionado anteriormente? La verdad es que es un círculo vicioso y ninguno de los dos es una persona admirable. Es que es verdad, los hombres podemos ser unos vacas, unos califas de quinta categoría y sólo pensar con la cabeza menos inteligente de nuestro cuerpo (perdón por el improperio). Pero ¿Por qué si los hombres las tratan de esa manera, las mujeres los toman en cuenta? Es decir, es una lógica bastante estúpida. Lamentablemente es cierta. Al tratar bien a la gente, sobre todo a las mujeres, no se saca nada. Y tampoco la idea es sacar algo, recibir una recompensa por nuestra forma de ser, pero de vez en cuando me gustaría que a la gente “correcta”, le pasen algunas cosas buenas (ciertamente pasan, pero uno no se da cuenta). Hablando con un amigo me di cuenta de lo idiota que es esta realidad. Él, al igual que yo hace un tiempo, está empezando a encariñarse con una amiga. Y mi consejo fue que se alejara mientras pudiera, que si quería estar con ella mejor que se alejara. Así el no sufre por no tenerla y como sumatoria, tiene mayor probabilidad de alcanzar una relación con esta amiga. Cuando terminé de decirle esto, me sentí asqueado en lo que me estoy convirtiendo, una alegría triste y falsa como me gusta llamarla. Al tacho de la basura se fueron los ideales, las esperanzas, jugársela por la mujer que se quiere y sobre todo, tratar bien a la gente y por sobre todo a la mujer que se quiere. La verdad que no puedo entender que para poder lograr estar con la mujer que quiera en un momento determinado, tengo que tratarla mal. No me cabe, tal vez por eso el porqué de mis fracasos amorosos. Me lo han dicho mil millones de veces, “Salado, no des pena. Tienes que ir, agarrártela y chao”. No tiene mayor ciencia. Y si mi problema fuera por alguna necesidad fisiológica, créanme que este sitio no existiría. No entiendo porque cada vez que confieso mi amor, todas piensan que es por una necesidad fisiológica. Que poco menos les digo para meterme dentro de sus pantalones. Pero no es por eso, sino por el estúpido idealismo que aun no se me quita. Digo estúpido porque la sociedad de hoy lo considera estúpido, para mí no lo es. En el fondo las cosas deberían ser muy parecidas a esto, no porque las pienso yo, sino porque demonios, ¿Cómo la amabilidad y la bondad va a estar errada? (Insisto en que no soy una buena persona)
Es que son crueles y no por el hecho de decirme que no ante una petición de pololeo o de cómo se le diga actualmente a querer a alguien. Sino por el hecho de querer quedar siempre bien con todos, de querer perder nada y ser tan, pero tan hipócritas. Decir que les apestan los tipos que las tratan mal, de que se quejen por ser engañadas ya son cosas que me dan risa. ¿Qué tiene de malo decir que les gustan los malos tratos? Al menos sería ser honestas con si forma de actuar. Eso sería mucho más aceptable para mí, aunque obviamente también es una bazofia. El miedo que me da es que todo apunta a eso y la verdad es que no quiero que mi hijo sufra las mismas cosas que yo.
No quiero dar pena, en el fondo yo soy igual que un perro. Me puede enseñas mil veces todo y yo no voy a entender. Es decir, esto de que a las mujeres les gusta que las traten mal me lo han dicho mil veces durante los últimos 2 años, por 3 situaciones distintas. Y no me entra, hasta que me golpean. A golpes siempre se entiende y la verdad que ya lo comprendí. Ya no busco una oportunidad, no me paso películas por estar con ella, aunque me duelan ciertas actitudes. Yo sé que ese barco ya zarpó, que ese tren ya se fue y que esa micro ya no me paró. Pero no puedo evitar sentirme a gusto con ella, la conocí y primeramente fue mi amiga y como amiga es bacán, al igual que lo deben ser muchas. Por lo mismo no quiero alejarme y no voy a hacerlo. Ella no lo hizo, yo tampoco, ya que no quiero hacerlo. Yo puedo separar las dos cosas (amistad y amor de pareja) y no veo la razón de odiar a alguien que me dice que no. La verdad es que no me quiero tanto como para pensar que todos deberían venerarme. Pero es bastante cruel y como todavía siento cosas por ella (ha pasado poco tiempo desde el rechazo, es obvio que aún sienta algo por ella si hace dos semanas babeaba por la misma muchacha), lo que diga o haga me importa. Y por mucho que me guste estar junto a ella, a veces el estar con ella, pero no con ella (no sé si se entiende. Me refiero a sólo estar físicamente con ella), no me hace bien. Y ahí lo cruel, que seamos amigos me tiene contento, insisto en que ella es genial, pero a veces hablar de mi fracaso e hilarizar con ello, no me parece amigable. Es como si yo molestara a un amigo por la mina que quiso y con la que nunca pudo estar, salvo que aquí es peor, porque la misma mujer es la que molesta. A nadie le gusta que le recuerden como se ha fracasado, sobre todo que lo molesten por ello. Y no un fracaso porque no se pudo tener físicamente a esa mujer, insisto que eso no es lo que importa. ¿Qué es lo que importa? ¿Cuál es esa extraña razón que tanto nombro? Es que la mujer que quiero sea feliz. Que esté igual como me hace sentir a mí. Y si eso ya es así, que me dicen que no, porque ya son felices, puedo estar tranquilo. Pero si no son felices, más bien plenas o contentas, al igual que el tema de ser tratadas mal, no lo comprendo. No comprendo el porqué de la negativa. No comprendo el porqué de negarse tontamente a esa oportunidad. No comprendo el porqué una amiga me tiene que tratar tan cruelmente, todo por el hecho de no quedar mal con nadie, por no querer perder ni pan ni pedazo.
Insisto nuevamente que mi intención no era dar pena. No creo que cada gesto, cada palabra de ella es una puerta, una oportunidad. Ya no, al igual que los perros, aprendo a golpes. Si ella me dijera que me quiere, al igual como lo hice yo hace dos semanas, yo lo interpretaría como algo de la amistad, ya que esa puerta ya se cerró. La veo como amiga, nada más. A una que quiero mucho, claro está. Por supuesto todavía siento cosas por ella, ya que no soy una maquina. Pero a medida que pase el tiempo, a medida que ella se me haga más cotidiana como me gusta llamarlo, le iré quitando la connotación que le di por un momento. Siempre he pensado que esos momentos de encariñarse pasan por dos etapas. Una inconciente, en la cual nos fijamos en una mujer en particular. Aquí podemos encontrar el típico flechazo. La otra es la racional, en la que uno hace especial el juntarse con esa muchacha en particular, el verla, en el darle notoriedad. Y como es racional, al igual que se da, también se puede quitar. Y como se puede quitar, también se le puede dar a alguien más. Y el darle cotidianidad hace que le quite notoriedad, así cada vez más hasta que no me van afectar estas actitudes, que no son de ella por ser malvada en particular, sino que son actitudes de mujeres.
El fin último es generar conciencia. La verdad es que no puede ser que tengamos que tratarlas mal. Yo he escuchado en incontables ocasiones como los hombres las han hecho sufrir, por lo mismo no paguen con la misma moneda. No castiguen a “justos” por “pecadores”. Esto no es quejarme, es reflexionar. Acuérdense de ese fin último y pregúntense el como llegaremos a un fin si la mismísima base para que todo este bien, el amor y las relaciones humanas, están tan equivocadas.
Mi intención con este relato, más que hacer reír, más que dar lástima, es reflexionar por unos momentos. La verdad es que he pensando que todos tenemos un propósito individual y que todos estos sumados, hace el propósito universal del mundo que es tan simple como dejar el mundo mejor de cómo se nos entrego. Y no veo que se haga mucho por este propósito, todos nos dejamos llevar, todos en el fondo somos flojos, confundiendo esto con pasarlo bien y no hacerse malas pulgas en la vida. Y está mal, de hecho así las cosas siempre seguirían igual y yo quiero que mis nietos tengan una vida más plena que la mía, aunque suene demasiado idealista mi propósito. No soy una buena persona, para nada. Pero tengo este propósito.
El tema que me llama en esta ocasión es el porque las mujeres son tan crueles, eso me hace reflexionar sobre quien viene primero, ¿El tipo que engaña a cuanta mujer encuentra? ¿O la mujer que le quita las esperanzas al tipo “buena persona”, el cual se convierte en el hombre mencionado anteriormente? La verdad es que es un círculo vicioso y ninguno de los dos es una persona admirable. Es que es verdad, los hombres podemos ser unos vacas, unos califas de quinta categoría y sólo pensar con la cabeza menos inteligente de nuestro cuerpo (perdón por el improperio). Pero ¿Por qué si los hombres las tratan de esa manera, las mujeres los toman en cuenta? Es decir, es una lógica bastante estúpida. Lamentablemente es cierta. Al tratar bien a la gente, sobre todo a las mujeres, no se saca nada. Y tampoco la idea es sacar algo, recibir una recompensa por nuestra forma de ser, pero de vez en cuando me gustaría que a la gente “correcta”, le pasen algunas cosas buenas (ciertamente pasan, pero uno no se da cuenta). Hablando con un amigo me di cuenta de lo idiota que es esta realidad. Él, al igual que yo hace un tiempo, está empezando a encariñarse con una amiga. Y mi consejo fue que se alejara mientras pudiera, que si quería estar con ella mejor que se alejara. Así el no sufre por no tenerla y como sumatoria, tiene mayor probabilidad de alcanzar una relación con esta amiga. Cuando terminé de decirle esto, me sentí asqueado en lo que me estoy convirtiendo, una alegría triste y falsa como me gusta llamarla. Al tacho de la basura se fueron los ideales, las esperanzas, jugársela por la mujer que se quiere y sobre todo, tratar bien a la gente y por sobre todo a la mujer que se quiere. La verdad que no puedo entender que para poder lograr estar con la mujer que quiera en un momento determinado, tengo que tratarla mal. No me cabe, tal vez por eso el porqué de mis fracasos amorosos. Me lo han dicho mil millones de veces, “Salado, no des pena. Tienes que ir, agarrártela y chao”. No tiene mayor ciencia. Y si mi problema fuera por alguna necesidad fisiológica, créanme que este sitio no existiría. No entiendo porque cada vez que confieso mi amor, todas piensan que es por una necesidad fisiológica. Que poco menos les digo para meterme dentro de sus pantalones. Pero no es por eso, sino por el estúpido idealismo que aun no se me quita. Digo estúpido porque la sociedad de hoy lo considera estúpido, para mí no lo es. En el fondo las cosas deberían ser muy parecidas a esto, no porque las pienso yo, sino porque demonios, ¿Cómo la amabilidad y la bondad va a estar errada? (Insisto en que no soy una buena persona)
Es que son crueles y no por el hecho de decirme que no ante una petición de pololeo o de cómo se le diga actualmente a querer a alguien. Sino por el hecho de querer quedar siempre bien con todos, de querer perder nada y ser tan, pero tan hipócritas. Decir que les apestan los tipos que las tratan mal, de que se quejen por ser engañadas ya son cosas que me dan risa. ¿Qué tiene de malo decir que les gustan los malos tratos? Al menos sería ser honestas con si forma de actuar. Eso sería mucho más aceptable para mí, aunque obviamente también es una bazofia. El miedo que me da es que todo apunta a eso y la verdad es que no quiero que mi hijo sufra las mismas cosas que yo.
No quiero dar pena, en el fondo yo soy igual que un perro. Me puede enseñas mil veces todo y yo no voy a entender. Es decir, esto de que a las mujeres les gusta que las traten mal me lo han dicho mil veces durante los últimos 2 años, por 3 situaciones distintas. Y no me entra, hasta que me golpean. A golpes siempre se entiende y la verdad que ya lo comprendí. Ya no busco una oportunidad, no me paso películas por estar con ella, aunque me duelan ciertas actitudes. Yo sé que ese barco ya zarpó, que ese tren ya se fue y que esa micro ya no me paró. Pero no puedo evitar sentirme a gusto con ella, la conocí y primeramente fue mi amiga y como amiga es bacán, al igual que lo deben ser muchas. Por lo mismo no quiero alejarme y no voy a hacerlo. Ella no lo hizo, yo tampoco, ya que no quiero hacerlo. Yo puedo separar las dos cosas (amistad y amor de pareja) y no veo la razón de odiar a alguien que me dice que no. La verdad es que no me quiero tanto como para pensar que todos deberían venerarme. Pero es bastante cruel y como todavía siento cosas por ella (ha pasado poco tiempo desde el rechazo, es obvio que aún sienta algo por ella si hace dos semanas babeaba por la misma muchacha), lo que diga o haga me importa. Y por mucho que me guste estar junto a ella, a veces el estar con ella, pero no con ella (no sé si se entiende. Me refiero a sólo estar físicamente con ella), no me hace bien. Y ahí lo cruel, que seamos amigos me tiene contento, insisto en que ella es genial, pero a veces hablar de mi fracaso e hilarizar con ello, no me parece amigable. Es como si yo molestara a un amigo por la mina que quiso y con la que nunca pudo estar, salvo que aquí es peor, porque la misma mujer es la que molesta. A nadie le gusta que le recuerden como se ha fracasado, sobre todo que lo molesten por ello. Y no un fracaso porque no se pudo tener físicamente a esa mujer, insisto que eso no es lo que importa. ¿Qué es lo que importa? ¿Cuál es esa extraña razón que tanto nombro? Es que la mujer que quiero sea feliz. Que esté igual como me hace sentir a mí. Y si eso ya es así, que me dicen que no, porque ya son felices, puedo estar tranquilo. Pero si no son felices, más bien plenas o contentas, al igual que el tema de ser tratadas mal, no lo comprendo. No comprendo el porqué de la negativa. No comprendo el porqué de negarse tontamente a esa oportunidad. No comprendo el porqué una amiga me tiene que tratar tan cruelmente, todo por el hecho de no quedar mal con nadie, por no querer perder ni pan ni pedazo.
Insisto nuevamente que mi intención no era dar pena. No creo que cada gesto, cada palabra de ella es una puerta, una oportunidad. Ya no, al igual que los perros, aprendo a golpes. Si ella me dijera que me quiere, al igual como lo hice yo hace dos semanas, yo lo interpretaría como algo de la amistad, ya que esa puerta ya se cerró. La veo como amiga, nada más. A una que quiero mucho, claro está. Por supuesto todavía siento cosas por ella, ya que no soy una maquina. Pero a medida que pase el tiempo, a medida que ella se me haga más cotidiana como me gusta llamarlo, le iré quitando la connotación que le di por un momento. Siempre he pensado que esos momentos de encariñarse pasan por dos etapas. Una inconciente, en la cual nos fijamos en una mujer en particular. Aquí podemos encontrar el típico flechazo. La otra es la racional, en la que uno hace especial el juntarse con esa muchacha en particular, el verla, en el darle notoriedad. Y como es racional, al igual que se da, también se puede quitar. Y como se puede quitar, también se le puede dar a alguien más. Y el darle cotidianidad hace que le quite notoriedad, así cada vez más hasta que no me van afectar estas actitudes, que no son de ella por ser malvada en particular, sino que son actitudes de mujeres.
El fin último es generar conciencia. La verdad es que no puede ser que tengamos que tratarlas mal. Yo he escuchado en incontables ocasiones como los hombres las han hecho sufrir, por lo mismo no paguen con la misma moneda. No castiguen a “justos” por “pecadores”. Esto no es quejarme, es reflexionar. Acuérdense de ese fin último y pregúntense el como llegaremos a un fin si la mismísima base para que todo este bien, el amor y las relaciones humanas, están tan equivocadas.
18.6.06
¿Y si empiezo a fumar?
Voy caminando por la calle, con mi pelo recién cortado y la gente me empieza a mirar de una forma rara. Es decir, no me veían así desde hace mucho tiempo, recuerdo que la última vez fue cuando tenia 14, 15 años, ya hace bastante tiempo. ¿Será por mi pelo? La verdad es que yo encuentro bastantes estúpidos los estereotipos, pero al parecer todos los tenemos. Si hasta yo, encontrándolos estúpidos, me dejaba el pelo largo para verme desaseado, para verme como si no me importara y la verdad es que no me importa lo que la gente opine de mí y hasta hace unos momentos también pensaba lo mismo de mi propia opinión, que me daba lo miso lo que yo opinara de mi (mi conciencia), pero al parecer me importa. Mi propio Pepe Grillo que me aconseja como estoy más a la moda. Y no se trata de estar más a la moda, sino de cómo paso más inadvertido (desapercibido no, eso se refiere a no tener provisiones).
Volviendo a que la gente me vea de forma diferente y teniendo en cuenta que es por el pelo, tal vez lo pueda ocupar para yo ver las cosas de forma distinta. Si la gente me ve de forma diferente, yo debería hacer lo mismo con ellos, así tener una relación recíproca. Antes hubiese dicho de inmediato que no, porque mi forma de pensar era la mejor y yo era el ser más bacán de la Tierra. Pero ahora no me siento capacitado para decir lo mismo, al menos antes tenía moral para decirlo. Al menos ahora no me siento tan bacán, cosa que no tiene que ver con que tenga baja personalidad. Si fuese por mi personalidad, en estos momentos estaría en un rincón hablándole a una araña, la que por supuesto, no me estaría tomando en cuenta.
Pensando de esta forma, analizo el hecho de empezar a fumar, sólo por el hecho de ser más malvado, más misterioso. Hace un tiempo me había comprado un abrigo negro y lentes de sol, pero ese look en las noches veraniegas sólo me valió muchas cachetadas. Creo que Reñaca no fue el mejor lugar para realizar mi plan, con todo esto del violador y San Expedito (estos dos no creo que tengan relación). Empezar a fumar por estas razones tan banales parece infantil, pero la verdad es que nunca he tomado un cigarro, pensando que me hacen mal, cosa que es verdad. Pero cuando todos empezaron a fumar, cuando yo dije que no, todos lo hicieron para ser más cool de alguna manera. Yo no lo hice porque no me importaba lo que dijera la gente y me molestaba demasiado el humo. Aparte prefería gastarme esos 1000 pesos en 10 sobres del albún de “Dragon Ball Z” (sí, hubo tiempos hermosos en que los sobres salían 100 pesos. De hecho, una vez rompí el chanchito y con 3600 pesos complete un albún. Hoy en día me compraría el albún y un sobre con ese dinero). Pero si la gente me mira distinto, tal vez debo empezar a fumar, creo yo. La gente se me acercaría para hablar de cigarros, de que marca son, si tengo fuego o si tengo algún encendedor bacán o si puedo hacer acrobacia con el encendedor en cuestión, que ser más cool. Tal vez así dejaría de ser tan “bueno”, nunca he entendido por que me tildan de bueno, sólo porque cuando voy a un pub pido una coca cola y no estoy con un puro en la boca. ¿Por qué me tildan de bueno? Creo de sano, pero ¿Bueno? La verdad es que yo encuentro que soy muy malvado. Quizás con un cigarro en la boca cambie el estereotipo, tal vez le cambie el paradigma a la gente. Tal vez podría adjuntar a ese cigarro, una copa de vino, una chaqueta de cuero y una moto, pero ni pensar una motoneta catalítica, solar ni económica. Debe ser una moto antigua, contaminadora, gastadora y cool, obvio. Tal vez así me convierta en un ser “enamorable”. Esta claro que ahora no. O tal vez debería pensar de la siguiente forma:”No es que no me importe, es sólo que me importa un maní”. Si la gente me mira distinto, algo esperanzado es que pueda lucir malvado antes sus ojos, allá ellos. Yo ya sé que soy lo suficiente malvado. No por un cigarro en la boca, cambiaré de alguna forma. Tal vez viva menos, aunque eso es relativo. Aparte de algo tenemos que morir, eso es cierto. Mucha gente vegetariana y que no fuma muere atropellada o aplastada por un meteorito. Así que nadie me asegura una larga vida sólo porque no fumé.
¿He cambiando sólo porque me veo distinto? No lo creo, aunque tal vez inconcientemente lo hice para tratar de ver las cosas distinto, de alguna manera tenía que empezar. En el fondo era sólo pelo y según dicen todos, las apariencias no importan. Y puede que esa falacia sea cierta (¿contradicción?), pero los estereotipos sí importan. Tal vez no para mí, pero si para la gente y claramente para Pepe Grillo.
Volviendo a que la gente me vea de forma diferente y teniendo en cuenta que es por el pelo, tal vez lo pueda ocupar para yo ver las cosas de forma distinta. Si la gente me ve de forma diferente, yo debería hacer lo mismo con ellos, así tener una relación recíproca. Antes hubiese dicho de inmediato que no, porque mi forma de pensar era la mejor y yo era el ser más bacán de la Tierra. Pero ahora no me siento capacitado para decir lo mismo, al menos antes tenía moral para decirlo. Al menos ahora no me siento tan bacán, cosa que no tiene que ver con que tenga baja personalidad. Si fuese por mi personalidad, en estos momentos estaría en un rincón hablándole a una araña, la que por supuesto, no me estaría tomando en cuenta.
Pensando de esta forma, analizo el hecho de empezar a fumar, sólo por el hecho de ser más malvado, más misterioso. Hace un tiempo me había comprado un abrigo negro y lentes de sol, pero ese look en las noches veraniegas sólo me valió muchas cachetadas. Creo que Reñaca no fue el mejor lugar para realizar mi plan, con todo esto del violador y San Expedito (estos dos no creo que tengan relación). Empezar a fumar por estas razones tan banales parece infantil, pero la verdad es que nunca he tomado un cigarro, pensando que me hacen mal, cosa que es verdad. Pero cuando todos empezaron a fumar, cuando yo dije que no, todos lo hicieron para ser más cool de alguna manera. Yo no lo hice porque no me importaba lo que dijera la gente y me molestaba demasiado el humo. Aparte prefería gastarme esos 1000 pesos en 10 sobres del albún de “Dragon Ball Z” (sí, hubo tiempos hermosos en que los sobres salían 100 pesos. De hecho, una vez rompí el chanchito y con 3600 pesos complete un albún. Hoy en día me compraría el albún y un sobre con ese dinero). Pero si la gente me mira distinto, tal vez debo empezar a fumar, creo yo. La gente se me acercaría para hablar de cigarros, de que marca son, si tengo fuego o si tengo algún encendedor bacán o si puedo hacer acrobacia con el encendedor en cuestión, que ser más cool. Tal vez así dejaría de ser tan “bueno”, nunca he entendido por que me tildan de bueno, sólo porque cuando voy a un pub pido una coca cola y no estoy con un puro en la boca. ¿Por qué me tildan de bueno? Creo de sano, pero ¿Bueno? La verdad es que yo encuentro que soy muy malvado. Quizás con un cigarro en la boca cambie el estereotipo, tal vez le cambie el paradigma a la gente. Tal vez podría adjuntar a ese cigarro, una copa de vino, una chaqueta de cuero y una moto, pero ni pensar una motoneta catalítica, solar ni económica. Debe ser una moto antigua, contaminadora, gastadora y cool, obvio. Tal vez así me convierta en un ser “enamorable”. Esta claro que ahora no. O tal vez debería pensar de la siguiente forma:”No es que no me importe, es sólo que me importa un maní”. Si la gente me mira distinto, algo esperanzado es que pueda lucir malvado antes sus ojos, allá ellos. Yo ya sé que soy lo suficiente malvado. No por un cigarro en la boca, cambiaré de alguna forma. Tal vez viva menos, aunque eso es relativo. Aparte de algo tenemos que morir, eso es cierto. Mucha gente vegetariana y que no fuma muere atropellada o aplastada por un meteorito. Así que nadie me asegura una larga vida sólo porque no fumé.
¿He cambiando sólo porque me veo distinto? No lo creo, aunque tal vez inconcientemente lo hice para tratar de ver las cosas distinto, de alguna manera tenía que empezar. En el fondo era sólo pelo y según dicen todos, las apariencias no importan. Y puede que esa falacia sea cierta (¿contradicción?), pero los estereotipos sí importan. Tal vez no para mí, pero si para la gente y claramente para Pepe Grillo.
Día del padre
Siempre he pensado que estas festividades son una idiotez. Una invención de las grandes tiendas para alimentar el consumismo que en el fondo todos tenemos. Y es verdad. Basta con que se diga que es el día de algo y las ventas se disparan. Pero son las reglas de la vida, nadie nos obliga a comprar y la verdad es que al menos es una forma inteligente de engañar a la gente.
Pero no todo es malo, en el fondo nos hacen reflexionar sobre el tema en cuestión. Al menos son cosas que valen la pena pensar. A menos que inventen el día del fútbol o alguna bazofia así, ahí prometo irme a paro. Nos hace reflexionar sobre las cosas que tenemos, ya sea el amor que no se tiene (estúpido día de los enamorados), sobre los buenos o malos padres que se tiene, el día de no ser racista, el día del popcorn, el día del loli, etc. Pero hoy nos llama el día del padre, como lo dice el título, como lo dice la fecha.
No quiero ponerme a reflexionar como si fuese un vil comercial de grandes tiendas o como si fuese un animador famoso o las dos. Pero cuando las cosas quedan escritas es mejor, ya que quedarán para siempre, al menos lo que dure Internet o los discos duros de mi PC.
Es cierto que cuando uno es chico nuestros padres lo son todo y en el fondo siempre es así. Y es distinto con nuestras madres, Yo siempre he pensado que la relación con mi mamá es muy “sentimental”, de mucho beso, mucho regaloneo y esas cosas. Y no lo niego, si algo le pasara a mi madre no creo poder reponerme. La relación con los padres es distinta. Cuando uno es cabro chico nuestros viejos son súper héroes, lo saben todo y pueden solucionarnos todos nuestros problemas (que a esa edad varían entre dulces, bebidas y películas de Disney). Cuando vamos creciendo y llegamos a la adolescencia nuestros súper héroes nos van decepcionando. Las cosas que nos habían dicho no eran del todo ciertas, ya no lo saben todo y ya no me gustan tanto los dulces. Ahora quiero hacer otras cosas, pero él no me deja. Le pregunto a mi querida madre, me da un beso y me dice que le pregunte a mi padre. Y mi viejo me dice que no, por lo que los problemas empiezan. Y me tiene que decir que no, si no ahora sería un idiota y una bosta de persona (más aún). Y yo no creo merecer la prohibición de cosas, siempre he sido bastante responsable, a pesar de mi edad y no he cometido mayor error. Siempre he sido de los mejores en calificaciones, pero mi padre siempre quiso más de mí. A otros los felicitaban, les regalaban autos, viajes al extranjero, mujeres, todo por su promedio 5 o por haber pasado de curso. Yo todavía me acuerdo cuando mi viejo recibía los 6,7 con una cara de decepción, aunque a veces haya querido ocultarla. Y la verdad es que no me quejo de haber tenido una crianza así, me ha hecho el hombre que soy ahora. Veo a mis coetáneos y con mayor razón me siento orgulloso. Sobre todo cuando veo en las noticias los choques producidos por manejar bajo el efecto del alcohol o de cualquier cosa. No es que no cometa errores, de hecho cometo muchos, pero al menos tengo conciencia de ellos. Como siempre mi conciencia me atormenta por ellos. Tal vez por eso me atormenta tanto, tal vez mi conciencia sea como mi padre o tal vez sea como Obi Wan Kinobi y me aconseje que use la fuerza.
Pero el hecho de que moleste que tu padre te aconseje, moleste tanto que se llegue a odiar a tu viejo, es que, al menos para mi, mi viejo no es mi padre. Es decir lo es, pero yo no lo veo tan así. Es que tu viejo, mi viejo es mi mejor amigo. Y a veces, como cuando se pelea con los amigos, da rabia que no se llegue a una pariedad. Da lata que no te entienda cuando en teoría debería hacerlo. Y yo he peleando con mi viejo, con mi amigo en incontables ocasiones, a veces o la gran mayoría por idioteces. Pero los dos tenemos un carácter asqueroso, es cosas que nos pongan en una habitación por un tiempo mayor a una hora y de seguro vamos a pelear. Tal vez la solución sería nunca compartir más que una hora seguida, así nuestra relación sería perfecta, pero que lata tener una relación perfecta, que aburrido. Tal vez es por lo mismo que me enojo tanto cuando me dice que me parezco a él, cuando es obvio que es cierto. Es por el hecho de que tiene tantos errores, los que yo también tengo. Es el hecho de que yo vea que mi adultez será igual que me enojo tanto. Y si fuese así sería bastante afortunado, si llegara a alcanzar la mitad de las cosas que ha hecho mi viejo, podría considerarme afortunado. Pero por muchos errores que tenga, las cosas buenas que tiene hacen que valga la pena, al igual que la vida. La vida es así, muchas cosas malas, pocas buenas, pero son estas últimas las que hacen que valga la pena.
Es así como he llegado a pensar que si algo le pasara a mi viejo no me afectaría de la misma forma como en el caso de mi madre. Esto debido a que las relaciones son distintas. No puedo decir si será peor o no, sólo que distinto. Tampoco es algo que quiera averiguar en el corto tiempo, sólo puedo decir que a nadie le gusta perder a un amigo, menos a uno tan bueno…
Feliz día Viejo
Pero no todo es malo, en el fondo nos hacen reflexionar sobre el tema en cuestión. Al menos son cosas que valen la pena pensar. A menos que inventen el día del fútbol o alguna bazofia así, ahí prometo irme a paro. Nos hace reflexionar sobre las cosas que tenemos, ya sea el amor que no se tiene (estúpido día de los enamorados), sobre los buenos o malos padres que se tiene, el día de no ser racista, el día del popcorn, el día del loli, etc. Pero hoy nos llama el día del padre, como lo dice el título, como lo dice la fecha.
No quiero ponerme a reflexionar como si fuese un vil comercial de grandes tiendas o como si fuese un animador famoso o las dos. Pero cuando las cosas quedan escritas es mejor, ya que quedarán para siempre, al menos lo que dure Internet o los discos duros de mi PC.
Es cierto que cuando uno es chico nuestros padres lo son todo y en el fondo siempre es así. Y es distinto con nuestras madres, Yo siempre he pensado que la relación con mi mamá es muy “sentimental”, de mucho beso, mucho regaloneo y esas cosas. Y no lo niego, si algo le pasara a mi madre no creo poder reponerme. La relación con los padres es distinta. Cuando uno es cabro chico nuestros viejos son súper héroes, lo saben todo y pueden solucionarnos todos nuestros problemas (que a esa edad varían entre dulces, bebidas y películas de Disney). Cuando vamos creciendo y llegamos a la adolescencia nuestros súper héroes nos van decepcionando. Las cosas que nos habían dicho no eran del todo ciertas, ya no lo saben todo y ya no me gustan tanto los dulces. Ahora quiero hacer otras cosas, pero él no me deja. Le pregunto a mi querida madre, me da un beso y me dice que le pregunte a mi padre. Y mi viejo me dice que no, por lo que los problemas empiezan. Y me tiene que decir que no, si no ahora sería un idiota y una bosta de persona (más aún). Y yo no creo merecer la prohibición de cosas, siempre he sido bastante responsable, a pesar de mi edad y no he cometido mayor error. Siempre he sido de los mejores en calificaciones, pero mi padre siempre quiso más de mí. A otros los felicitaban, les regalaban autos, viajes al extranjero, mujeres, todo por su promedio 5 o por haber pasado de curso. Yo todavía me acuerdo cuando mi viejo recibía los 6,7 con una cara de decepción, aunque a veces haya querido ocultarla. Y la verdad es que no me quejo de haber tenido una crianza así, me ha hecho el hombre que soy ahora. Veo a mis coetáneos y con mayor razón me siento orgulloso. Sobre todo cuando veo en las noticias los choques producidos por manejar bajo el efecto del alcohol o de cualquier cosa. No es que no cometa errores, de hecho cometo muchos, pero al menos tengo conciencia de ellos. Como siempre mi conciencia me atormenta por ellos. Tal vez por eso me atormenta tanto, tal vez mi conciencia sea como mi padre o tal vez sea como Obi Wan Kinobi y me aconseje que use la fuerza.
Pero el hecho de que moleste que tu padre te aconseje, moleste tanto que se llegue a odiar a tu viejo, es que, al menos para mi, mi viejo no es mi padre. Es decir lo es, pero yo no lo veo tan así. Es que tu viejo, mi viejo es mi mejor amigo. Y a veces, como cuando se pelea con los amigos, da rabia que no se llegue a una pariedad. Da lata que no te entienda cuando en teoría debería hacerlo. Y yo he peleando con mi viejo, con mi amigo en incontables ocasiones, a veces o la gran mayoría por idioteces. Pero los dos tenemos un carácter asqueroso, es cosas que nos pongan en una habitación por un tiempo mayor a una hora y de seguro vamos a pelear. Tal vez la solución sería nunca compartir más que una hora seguida, así nuestra relación sería perfecta, pero que lata tener una relación perfecta, que aburrido. Tal vez es por lo mismo que me enojo tanto cuando me dice que me parezco a él, cuando es obvio que es cierto. Es por el hecho de que tiene tantos errores, los que yo también tengo. Es el hecho de que yo vea que mi adultez será igual que me enojo tanto. Y si fuese así sería bastante afortunado, si llegara a alcanzar la mitad de las cosas que ha hecho mi viejo, podría considerarme afortunado. Pero por muchos errores que tenga, las cosas buenas que tiene hacen que valga la pena, al igual que la vida. La vida es así, muchas cosas malas, pocas buenas, pero son estas últimas las que hacen que valga la pena.
Es así como he llegado a pensar que si algo le pasara a mi viejo no me afectaría de la misma forma como en el caso de mi madre. Esto debido a que las relaciones son distintas. No puedo decir si será peor o no, sólo que distinto. Tampoco es algo que quiera averiguar en el corto tiempo, sólo puedo decir que a nadie le gusta perder a un amigo, menos a uno tan bueno…
Feliz día Viejo
11.6.06
Explicacion teoríca de una canción de Arjona
No se acaba el amor sólo con decir adiós (todos pensamos que cuando queremos olvidar algo que no funcionó, algo que queríamos que funcionara, lo mejor es despedirse y alejarse. Y si uno lo ve así es súper fácil, pero el alejarse es lo peor para las dos partes. Una que trata de olvidar, pero que no puede evitar el recuerdo y demonios, al menos mi imaginación es bastante masoquista. Y no sólo por mi maldito idealismo, pero el pensar en estos casos de tristeza es lo peor. En el fondo si uno pudiera proponerse olvidar a alguien sólo con pensarlo sería genial, de hecho aplaudo a el o la que pueda hacer eso. Tal vez todos pueda, pero yo no. Aunque quiero hacerlo)
hay q tener presente, que el estar ausente, no anula el recuerdo ni compra el olvido ni nos borra del mapa (Lo mismo que decía anteriormente, el no tener contacto físico con una persona, no hace que esa persona no exista. Yo existo, a pesar de que nadie piensa en mí, sufre por eso Descartes. Por lo mismo, no entiendo porque uno quiere alejarse cuando se quiere olvidar. A menos que uno sea el ser más cuadrado del planeta Tierra, eso es imposible. Todos tenemos imaginación, auque sea muy poca. Y si no tengo en frente de mí a ella, que tanto quiero (o que creo querer), igual la voy a recordar y eso es peor, porque mis recuerdos jamás me dirán que no y siempre querrán estar conmigo. Y con respecto al olvido, la única forma es que esa persona ya no exista y ni siquiera eso, nunca debió haber existido, ese es un problema que podemos culpar a nuestros padres o a los de ella por haber procreado a tan lindo ser. La única forma es borrándonos del mapa, pero siempre estaremos acá, sin siquiera haciendo algo importante para que se nos recuerde, sólo por el hecho de consumir un poco de oxígeno al nacer. Pero que yo me aleje no hará que ella no exista, por el contrario, hará que esté más presente debido a todo esto de mi imaginación. Y todo esto de la trascendencia y la lógica Kentiana).
Y el q tu no estés no te aparta de mí. Entre menos te tengo, más te recuerdo, aunque quiera olvidarte, estas en mi mente y me pregunto 1000 veces (Otra de las cosas que no permiten olvidar es este afán de esperanza que tenemos todos los seres humanos, una sed de tiempos mejores. Esto en una vida sin problemas amorosos sería genial, convertir el mundo en un lugar mejor siempre será una buena meta, pero a veces sería bueno poder admitir una derrota y seguir adelante. Uno saldrá más fuerte y más maduro hacia adelante. Pero es una constante, tal vez sea por tener una historia humana marcada por el esfuerzo más allá de una posible derrota. Es por eso que los débiles se enfrentan a los más fuertes, es por eso que los más pobres estudian para tener una mejor vida futura y es por eso que Salado sigue declarando su amor inútilmente, por un posible futuro mejor. Todo esto hace que uno se pregunte si está haciendo las cosas bien, que si nuestra conciencia es realmente una idiota, aunque menos que el sistema limbico que es un verdadero imbécil y si alguien o algo más superior está jugando con uno)
¿Por qué es tan cruel el amor?(Primera pregunta que sale a flote una vez que se falla en la conquista amorosa, que tanto se añoraba. La verdad es que a alguien tenemos que echarle la culpa, claro está después de a uno por ser un idiota que se anda declarando. Si el sentimiento es lo más lindo del mundo, el porque es un dolor tan amargo todavía no lo tengo claro y tampoco la ciencia moderna. Yo por mi parte creo que es un arma de doble filo que hay que manejar con inteligencia. Al igual que la religión, es un alimento para el alma, para ser más, para lograr más cosas, pero también puede hacer mucho daño)
que no me deja olvidar, que me prohíbe pensar, que me ata y desata y luego de a poco me mata me bota y levanta y me vuelve a tirar (dentro del daño que pensamos que nos produce el amor, esta en el hecho de no poder olvidar. Aunque ya dejé claro que eso es sólo por el hecho de existir como humanos y tener un poco de imaginación, no tiene nada que ver con el amor. El que uno no pueda pensar racionalmente con respecto al amor es un tema que he tratado reiterativamente en este espacio cibernético, pueden remitirse a Inteligencia emocional. Todos somos unos idiotas con respecto a amar, querer, gustos, etc. No usamos nuestra área más inteligente de cerebro. El amor me ata, me compromete con ella, con ese individuo. Eso es lo que conlleva que te guste alguien. Al menos a mi no me pasan cosas con nadie más cuando estoy así, a menos que no sea en un grado fuerte o sufra una decepción. Ahí volveré a fijarme en alguien más, al menos en eso tengo esperanzas. Me bota porque me decepciono, me levanta al infinito y más allá porque querer o amar me hace una mejor persona, me hace querer ser más para ella y luego vuelvo a caer cuando me doy cuenta que yo no significo esto para ella. Ella tiene alguien más que le cante y explique las canciones de Arjona)
¿Por qué es tan cruel el amor?, que no me deja olvidar. Porque aunque tú ya no estés se mete en mi sangre y se va de rincón en rincón, arañándome el alma y rasgando el corazón (No entiendo bien porque se le confiere la autoridad de amar al órgano llamado corazón, aunque creo saber un porqué. Es lo que se me agita cuando la veo a ella, es el que me acompaña en mi felicidad de verla y me daría un argumento a mi decir que estoy encariñado hasta las patas, hasta el lugar más recóndito de mi ser. Algún día, si aún no he logrado olvidar, me sacaré una muestra de piel del lugar menos asociado al amor y lo analizaré al microscopio. Tal vez encuentre la solución o por último el secreto de la vida).
¿Por qué es tan cruel el amor?No se acaba el amor, sólo porque no estás. No se puede borrar así como así nuestra historia,sería matar la memoria y quemar nuestras glorias (Yo no puedo decir nada como nuestras glorias porque nunca conquistamos algo juntos, pero yo ilusamente pensé que podríamos hacerlo como equipo. Siempre he pensado que amistad y pololeo son cosas muy distintas, pero son complementos. De hecho me atrevo a decir que la falta de amistad es la falla en toda relación que se marchita y siempre he querido probar mi teoría que la amistad es un precursor fantástico de la relación. Mis abuelitos que llevan más de 50 años de matrimonio, aunque pelean mucho, se mantienen porque realmente son amigos. Sin esa amistad, yo creo que su matrimonio abría durado muy poco.
hay q tener presente, que el estar ausente, no anula el recuerdo ni compra el olvido ni nos borra del mapa (Lo mismo que decía anteriormente, el no tener contacto físico con una persona, no hace que esa persona no exista. Yo existo, a pesar de que nadie piensa en mí, sufre por eso Descartes. Por lo mismo, no entiendo porque uno quiere alejarse cuando se quiere olvidar. A menos que uno sea el ser más cuadrado del planeta Tierra, eso es imposible. Todos tenemos imaginación, auque sea muy poca. Y si no tengo en frente de mí a ella, que tanto quiero (o que creo querer), igual la voy a recordar y eso es peor, porque mis recuerdos jamás me dirán que no y siempre querrán estar conmigo. Y con respecto al olvido, la única forma es que esa persona ya no exista y ni siquiera eso, nunca debió haber existido, ese es un problema que podemos culpar a nuestros padres o a los de ella por haber procreado a tan lindo ser. La única forma es borrándonos del mapa, pero siempre estaremos acá, sin siquiera haciendo algo importante para que se nos recuerde, sólo por el hecho de consumir un poco de oxígeno al nacer. Pero que yo me aleje no hará que ella no exista, por el contrario, hará que esté más presente debido a todo esto de mi imaginación. Y todo esto de la trascendencia y la lógica Kentiana).
Y el q tu no estés no te aparta de mí. Entre menos te tengo, más te recuerdo, aunque quiera olvidarte, estas en mi mente y me pregunto 1000 veces (Otra de las cosas que no permiten olvidar es este afán de esperanza que tenemos todos los seres humanos, una sed de tiempos mejores. Esto en una vida sin problemas amorosos sería genial, convertir el mundo en un lugar mejor siempre será una buena meta, pero a veces sería bueno poder admitir una derrota y seguir adelante. Uno saldrá más fuerte y más maduro hacia adelante. Pero es una constante, tal vez sea por tener una historia humana marcada por el esfuerzo más allá de una posible derrota. Es por eso que los débiles se enfrentan a los más fuertes, es por eso que los más pobres estudian para tener una mejor vida futura y es por eso que Salado sigue declarando su amor inútilmente, por un posible futuro mejor. Todo esto hace que uno se pregunte si está haciendo las cosas bien, que si nuestra conciencia es realmente una idiota, aunque menos que el sistema limbico que es un verdadero imbécil y si alguien o algo más superior está jugando con uno)
¿Por qué es tan cruel el amor?(Primera pregunta que sale a flote una vez que se falla en la conquista amorosa, que tanto se añoraba. La verdad es que a alguien tenemos que echarle la culpa, claro está después de a uno por ser un idiota que se anda declarando. Si el sentimiento es lo más lindo del mundo, el porque es un dolor tan amargo todavía no lo tengo claro y tampoco la ciencia moderna. Yo por mi parte creo que es un arma de doble filo que hay que manejar con inteligencia. Al igual que la religión, es un alimento para el alma, para ser más, para lograr más cosas, pero también puede hacer mucho daño)
que no me deja olvidar, que me prohíbe pensar, que me ata y desata y luego de a poco me mata me bota y levanta y me vuelve a tirar (dentro del daño que pensamos que nos produce el amor, esta en el hecho de no poder olvidar. Aunque ya dejé claro que eso es sólo por el hecho de existir como humanos y tener un poco de imaginación, no tiene nada que ver con el amor. El que uno no pueda pensar racionalmente con respecto al amor es un tema que he tratado reiterativamente en este espacio cibernético, pueden remitirse a Inteligencia emocional. Todos somos unos idiotas con respecto a amar, querer, gustos, etc. No usamos nuestra área más inteligente de cerebro. El amor me ata, me compromete con ella, con ese individuo. Eso es lo que conlleva que te guste alguien. Al menos a mi no me pasan cosas con nadie más cuando estoy así, a menos que no sea en un grado fuerte o sufra una decepción. Ahí volveré a fijarme en alguien más, al menos en eso tengo esperanzas. Me bota porque me decepciono, me levanta al infinito y más allá porque querer o amar me hace una mejor persona, me hace querer ser más para ella y luego vuelvo a caer cuando me doy cuenta que yo no significo esto para ella. Ella tiene alguien más que le cante y explique las canciones de Arjona)
¿Por qué es tan cruel el amor?, que no me deja olvidar. Porque aunque tú ya no estés se mete en mi sangre y se va de rincón en rincón, arañándome el alma y rasgando el corazón (No entiendo bien porque se le confiere la autoridad de amar al órgano llamado corazón, aunque creo saber un porqué. Es lo que se me agita cuando la veo a ella, es el que me acompaña en mi felicidad de verla y me daría un argumento a mi decir que estoy encariñado hasta las patas, hasta el lugar más recóndito de mi ser. Algún día, si aún no he logrado olvidar, me sacaré una muestra de piel del lugar menos asociado al amor y lo analizaré al microscopio. Tal vez encuentre la solución o por último el secreto de la vida).
¿Por qué es tan cruel el amor?No se acaba el amor, sólo porque no estás. No se puede borrar así como así nuestra historia,sería matar la memoria y quemar nuestras glorias (Yo no puedo decir nada como nuestras glorias porque nunca conquistamos algo juntos, pero yo ilusamente pensé que podríamos hacerlo como equipo. Siempre he pensado que amistad y pololeo son cosas muy distintas, pero son complementos. De hecho me atrevo a decir que la falta de amistad es la falla en toda relación que se marchita y siempre he querido probar mi teoría que la amistad es un precursor fantástico de la relación. Mis abuelitos que llevan más de 50 años de matrimonio, aunque pelean mucho, se mantienen porque realmente son amigos. Sin esa amistad, yo creo que su matrimonio abría durado muy poco.
1.6.06
Maltrato emocional

He visto como últimamente las protestas han estado de moda. Siempre las he encontrado una imbecilidad, pero una imbecilidad con un propósito más allá de ser sólo una idiotez, al menos con un propósito mayor que lanzar una piedra por los aires. Todo iba bien, hasta que a algunos carabineros con pocas neuronas en la cabeza, otros periodistas con menos neuronas formaron unos días un lío de aquellos, sólo porque los periodistas fueron golpeados. Digo sólo sin querer quitar la gravedad que es golpear a otra persona, pero si yo tuviera a un periodista, de esos que cubren las noticias, frente a mí, también lo golpearía. Pero en las noticias vemos casos de violencia todos los días, violaciones, asaltos, robos, choques, asesinatos, morande con compañía, vértigo, maltratos intrafamiliares, etc. La violencia está, no es algo que sea nuevo. La hemos tenido durante toda nuestra historia como humanoides, pero siempre como violencia física. Creo estar casi seguro de que lo que mencionaré a continuación es algo más bien nuevo (no que sea el primero al que el pasé, hay mucho), salvo en el periodo histórico conocido como romanticismo.
Que mi vida amorosa sea una montaña rusa no es algo nuevo en este sitio, de hecho se basa la vida según salado (con minúscula porque más que un nombre propio, ya es un apelativo). Pero últimamente me he dado cuenta del mal que me aflige hoy por hoy, maltrato emocional. Que he sido rechazado durante mi ya no tan corta vida, lo he sido, lo admito y me da lo mismo. En el fondo siempre he sacado algo bueno de esas desilusiones. En el punto en que me encuentro hoy no es algo nuevo, embobado, baboso y por una damisela con pololo. Ya he sacado un master en estas situaciones y la solución es bastante simple, olvidarme y seguir adelante, pero no puedo, En el fondo puedo, pero no quiero. Mi lógica Kantiana me detiene, me prohíbe y le da comida a mi espíritu idealista. ¿Acaso esta mujer convierte las cosas en oro cuando las toca? Onda para explicar de alguna manera racional el fondo del reclamo. Pero el amor no es racional y como ya he dicho antes, es el mayor alucinógeno que existe. Ella no tiene nada del otro mundo, pero las 10 cosas que describí en este mismo sitio hace un tiempo (podrían ser mil cosas), es lo que me tiene loco, me tuvo loco y me tendrá así durante un tiempo.
El punto va en que yo hace un tiempo decidí en recular mis intenciones, debido a que pensé que su pololeo siempre impediría que estuviéramos juntos y para mí es así. No es que vea a su pololo como una valla o a su pololeo como un obstáculo, de hecho son como un aderezo mas adrenalínico. El tema va en que yo soy muy respetuoso de las relaciones amorosas, así me enseñaron las películas que he visto durante toda mi vida, desde lo que el viento se llevo hasta 10 cosas que odio de ti. Pero ella me busco, ella extrañaba mi compañía de cierto modo. Siempre pensado en que a las mujeres les encanta tener un séquito de babosos a sus pies, acepté su llamado de compañía, precisamente porque soy un baboso. Y así estamos ahora, ella me hace cariño y yo no sé como interpretarla. No quiero ser su “amigui” porque ya me ha pasado muchas veces y ya tengo muchas amigas circunstanciales, de esas que me he tratado de engrupir durante meses y al final ahora son mis amigas, no es que me queje tampoco. El punto va a que no sé que hacer, yo he decidido alejarme nuevamente, porque en realidad comprendo que hay muchos peces en el mar. El tema va que a mi no me gusta pescar y el pescado que a mi me gusta, sólo sale en ciertas ocasiones y en estos momentos alguien se lo está comiendo (literalmente). No hablo de alejarme y no hablar con ella nunca más, yo encuentro eso de mala educación y de gente maligna, mala de adentro de su ser. Me lo han hecho un par de veces y es horrible. Hablo de no alargar de más las jornadas que pasamos juntos, es decir, ya en nuestra casa de estudios nos vemos bastante (paso más tiempo con ella que cualquier pololo que le inventen, incluso si Lavín quisiera pololear con ella, igual yo pasaría más tiempo con ella). No alargarla con excusas baratas como “Estudiemos el ramo que nos toca en 3 años más”, “Busquemos el tesoro perdido”, “Ayúdame a encontrar cucarachas africanas en el pasto o canguros australianos en el patio”, etc, etc. Yo sé que para mí este plan es infalible, como tan bien sé que en un tiempo más ella volverá buscando compañía y nuevamente no sabré interpretarla. Tal vez deba tomar el consejo de algún amigo y simplemente no interpretarla. Y si no me gustara sería fácil, pero ella tiene algo que no sé que es. Pero como ya dije, sigo a mi lógica Kentiana y si tiene que pasar algo con ella, pasará. Así lo dicen las estrellas, yo por mientras esperaré. No a ella, sino que a se den las cosas. Aparte, tengo 7 años…
28.5.06
Como reprobar en una prueba, en dos y sobrevivir en el intento…

Manual para perdedores
No estoy acostumbrado al fracaso y no es que quiera decir que soy perfecto o algo por el estilo, pero académicamente debo decir que mi vida ha sido exitosa. No he sido el mejor siempre, pero si dentro de un grupo elitesco. Me acuerdo cuando era chico mi querido padre llegaba despotricando contra Raymundo y todo mundo porque el vago de su hijo Salado, osaba sacarse 6, 7 de promedio. Es que no iba a tener futuro. Y la verdad es que no me quejo de ese tipo de crianza, pero tal vez en una o dos oportunidades me hubiese gustado escuchar “Bien hijo, no eres tan imbécil” Así como le decían a mis hermanos (literalmente). Tampoco es que mi padre sea una mala persona, sólo que el fue más exitoso que nosotros a esa edad y ahora también.
Y así llegue a dar a un hermoso preuniversitario en 4º medio. Creyéndome un semidiós y mejor que todos (primer error, primer fracaso). Durante ese año todos sabían más que yo, poseros incluidos y los resultados a final de año lo demostraron. Debido a esto, tuve que repetir preu, es que era un año tan difícil. Y así el año pasado fue una especie de lección de vida, de modestia, de normalidad hombre. Es que no todo son las notas, otras cosas también importan. Como comer, por ejemplo.
Un año más tarde aquí me encuentro, sentado frente a un monitor, aburrido y sin tener mucho que hacer. Sin tener nada que hacer debido a flojera, porque trabajo hay mucho, pero como dijo la española de promedio rojo, cuyas palabras quedaron inmortalizadas en mi morbosa mente, “no me apeteze” (con z porque ella era esssshpañolísima). Y tal vez ahí radique todo el problema, en la flojera. Pero no soy sicólogo y realmente los estudios sicológicos me tienen un tanto hastiado en estos momentos.
Nunca tuve química, bueno para ser honestos, tuve hasta 2º medio, pero era pésima. Si mi prueba más difícil fue cuando tuve que hacer unas tarjetitas con los símbolos de los elementos de la tabla periódica y después recitarlos. ¡Y podía elegirlos más encima! Por supuesto que elegí los más difíciles, seee (sí de cuica e irónica a la vez).Así que cuando yo entro en una clase de química, me siento como un niño que va por primera vez al zoológico, todas las clases son el primer día de clases de básica, salvo que mi mamita no me va a dejar a clases esta vez. Ahora estoy solo y así es como me enfrento a esta maldita materia, mi Némesis, mi kriptonita. Y no entiendo nada, de hecho, si fuese por ser un imbécil que no procesa nada, me sentiría feliz. Pero aparentemente no soy tan idiota, pero química me complica. Es como la mina ultra rica que a la vez es tu amiga y cada vez que le hablas balbuceas y haces ñoñadas (en realidad no tiene nada que ver, pero en fin). Con esa actitud llegue a mi primer semestre, tal vez con la idea de echarme ese ramo, para luego repetirlo sin ningún problema en el verano. Que pensamiento tan iluso, tan de niño, tan de flojo. Así que mi personalidad a lo William Wallace me obliga a estudiar, a dar mi 101 %, a alcanzar el séptimo sentido. Así voy a clases, así estudio horas extras, así repruebo mi primera prueba. Y la repruebo épicamente, de hecho tuve que inventar nuevos axiomas matemáticos para hacer los ejercicios. Esperando un 0, el 3,3 que me saqué parecía un regalo de navidad adelantado. “Es súper subible”, me decía la gente, ilusamente claro. Así empezó una nueva materia, “química orgánica”, lo único que había visto en el colegio. ¡Esta es mi oportunidad!, eso decía infantilmente hace un mes. Así iba a clases, así estudiaba horas extra, así me eche la prueba nuevamente. Lo peor de todo es que debería haberme ido bien, me sabía toda la materia de la prueba y en realidad me conforta haber aprendido algo de química por primera vez en la vida. Pero a la hora de evaluar la prueba, mi querida profe de química no evalúa la cantidad de esfuerzo que uno le pone al estudio. Así es como me podría echar el ramo y lamentablemente el ramo es requisito para todo, hasta para fútbol, basketball, tenis y gugitsu. Es que en esos deportes deben usar tanta química, me imagino. Yo creo que de echarme el ramo, hasta mis hijos estarían vetados de la carrera de por vida, así de brígido es el ramo. Toda una familia es perjudicada, por el error del tatarabuelo Salado.
Pero queda un mes, una prueba, una oportunidad. Sólo tengo que sacarme un 5 en la próxima prueba (en el colegio hubiese reído por horas si alguien me hubiese dicho que en mi futuro me deparaba esto). No es tan imposible en realidad, pero a Clark Kent nadie le exige nada cuando lo atacan con kriptonita, de hecho lo ayudan. Y a mi también me han ofrecido ayuda, tal vez sea hora de olvidar el estúpido orgullo de una vez y salvar mi pellejo. Y la verdad es que yo creo que saldré a flote en este ramo, el tema es que va a ser al filo del peligro, como a mi me gusta. Sin posibilidad de fallar y con la cara llena de risa.
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