30.5.08

No es que seamos el uno para el otro, sino que ella es el otro para mi uno

Soy un hombre bastante complicado, pero al menos eso ya es un paso, me defino como hombre, tan perdido no estoy. Tanto no han cambiado estas dos semanas. Pero si tuviera que definir que ha pasado en una palabra, diría, al demonio. Sí, empezando con definir todo en una palabra, no puedo, han sido demasiadas cosas en mi cabeza. Mi mente es como un carnaval de emociones (ninguna buena, en todo caso. No si Uds, son de los que piensan en la supervivencia). Hace un tiempo dije que entendía a Kobain, los alaridos en sus canciones, su sufrimiento, su desentendimiento con la sociedad, bueno, ahora digo lo contrario. No entiendo como resistió tanto. No sin alguien a su lado, al menos no alguien como la Curtney Love (perra desgraciada). Al final, ese alguien, es lo mejor para nosotros los solitarios. No servimos para grupos numerosos, nos cargan las multitudes, las grandes fiestas nos aprobleman y causan alergia y rechazo, quizás tanto como el que causamos nosotros a los grandes grupos. Pero siempre tenemos a alguien o al menos queremos tenerlo, yo me defino en el segundo grupo. Me solía definir en el primero. Y eso es lo que me complica, no pasar a ser soltero, no tener que darme la lata de nuevamente tener que “sacar” a bailar a alguien y no tenerla de antemano. No, me da lata estar solo, ya no quiero estarlo. En realidad esto suena como un grito de ayuda bastante marica. Pero para mí estar acompañado no es estar en un grupo, es estar con ella, al menos eso pensaba. No es que quiera volver, eso es lo que quiere mi corazón y el es un estúpido. ¡He pensado con mi corazón desde los 14 años y sinceramente puedo concluir que es un idiota! Podría decir que el corazón de ella es el idiota, puede ser, pero no me corresponde a mí dar esa declaración.
En realidad culpo a Hollywood. Ellos claramente me criaron con la idea fija, “encuentra tu media naranja” Y lo hice ¿Ahora, quien responde? ¿A quién demando por el daño emocional causado y la constante invalidez de trabajo? Yo hice mi parte, nunca nadie me dijo que tenía que coincidir con otra persona y aunque así fuese, supuestamente coincidíamos, ¿Entonces? ¿Cómo se gana? ¿Cómo evitar perder lo que más se quiere, si es que nada malo se hace? Es un tema de química, está claro, no soy yo, es ella, bla bla bla bla basura. No es ella, claramente soy yo. Nadie en el trabajo es despedido porque la empresa es la culpable. “Mira, te queremos decir que estas despedido. Ha habido una increíble recesión en la oficina, las cosas no están muy buenas, eres un increíble empleado, el mejor que hemos tenido lejos, pero te tenemos que dejar ir para que otra empresa te pueda apreciar mejor, por lo que tú eres. No eres tú, somos nosotros”. Mentira, si no fuese él lo dejarían, nadie quiere perder un buen trabajador, por ultimo le bajarían el sueldo y que él tomara la decisión de irse. “No eres tú, soy yo” Que frase más tonta, por el amor de Dios. ¿Cuántos asesinatos habrá provocado esa frase? ¿Le habrá dicho eso Romeo a Julieta antes de morir? Es como romántica.
Por lo tanto no sirve tan sólo amar, con lo difícil que ya es. Tampoco es suficiente encontrar a alguien quien amar, insisto, debería demandar a Hollywood. Tampoco sirve ser muy bueno como pareja. Tampoco sirve desvivirse por la pareja. Todo se resume a una sola cosa, suerte. ¡Suerte! ¡Suerte! Yo no tengo suerte, maldita sea. ¿Que deje de complicarme y salga a vivir? Los maldigo a todos los que me dijeron eso, me debería haber quedado jugando frente a mi televisión, ella no me habría hecho daño. “Sal y juega con esa serpiente cascabel Salado, no hace daño. Deja que te muerda, es entretenido”. Por último la necrosis tisular duele menos de lo que siento ahora. Al menos tiene un antídoto estándar para todos. Yo no sé que hacer. Me siento en un vacio, quiero estar solo, pero quiero que me acompañen a estarlo. Estoy agotado de sentirme aparte, por eso la amaba, por eso la amo, en realidad, por eso me siento así. ¿Por qué es así? Dirán de mí en 40 años. Bueno aquí tenemos la mismísima base de todo, aquí empezó todo. Al igual cuando Lex Luthor se hizo malvado. Este es el día 0.

25.5.08

Mi erizo de tierra y yo

Mi erizo de tierra y yo ni siquiera tenemos la relación dueño-mascota, que sería la típica. Tampoco somos adoptador-adoptado o rescatador-rescatado, estilo Discovery Channel (en realidad seria Animal Planet, pero en fin). Somos mamífero y mamífero, un con pelos, el otro con puas asesinas, viviendo bajo el mismo techo. Yo, por mi parte, tengo complejo de escritor. Él, en su acuario, tiene complejo de perro. Yo no admiro su insaciable personalidad dormilona y el no admira que escuche death metal cuando está durmiendo (es su gracia). Simplemente lo estoy cuidando (si llaman cuidar alimentarlo 2 veces al día y darle agua cuando me acuerdo), pero aún así, aún así lo quiero. Él es el único que está conmigo en estos momentos. No me habla, así que me deja tranquilo, algo positivo. No me cuestiona si estoy sufriendo por una mujer que no se merece mis lágrimas. No se burla de mí si en vez de estudiar, estoy jugando en el computador. Simplemente respira, saca su lengua anormalmente larga para ser un mamífero de 15 cms. De largo y se vuelve a dormir y a veces, si es que los rayos del sol le están dando una fuerza digna de superman, se enrolla, pero para dormirse. No es especial, pero es, los dos somos y estamos, al mismo tiempo.

10 cosas que no hacer antes de terminar con alguien (si tú eres el/la que termina)

1- No retrasar la agonía por más de lo necesario. Llamando necesario al momento en que ya no quieres estar con esa persona. Si te molesta cuando el doctor te cita a las 10 y te llama a la consulta a la 1, bueno, no le hagas lo mismo a tu pololo, es lo mínimo.
2- No le digas te amo como respuesta al te amo de tu pololo, si es que de verdad no lo sientes. Puede (si es un lunático claro) pensar que lo amas de verdad. Si crees que decir que lo amas como amigo es una buena defensa en tu caso, mejor omite comentario. Es como estar en un juicio por homicidio y si te preguntan ¿Ud. Mato a la víctima? Y tú respondieras, “no, fue la pistola”.
3- No proponerle a tu pololo, ahora ex, que se fueran a vivir juntos, que es el momento, que sería muy romántico. Que a pesar de todos sus esfuerzos, no puedan, ya que no es de él la casa, pero que igual, en tu ayuda, logre conseguir que te quedes una semana y media, para que 2 días después termines con él. Eso, no es de buen gusto.
4- No te enojes si él te dice que cuando él se vaya de la casa de sus padres, quiere vivir solo un tiempo. No le argumentes que está siendo egoísta, que deberían vivir juntos altiro y que comparten los gastos de la casa y que todo va a estar muy bien.
5- No te comprometas a futuro, si es que nadie te lo está exigiendo o en su defecto, ofreciendo primero. Nadie te va a dejar de querer o de amar si a los 12 meses de pololeo no te quieres casar y tener los 12 hijos de tu pololo. No l digas que si está relación no tiene el fin último de casarse, terminamos y tampoco le digas al pasar por las afueras de una hermosa casa con un naranjo en el patio, “oye, yo quiero que nuestra casa sea así”.
6- No abuses del “Haría cualquier cosa por ti “de tu pololo, pidiéndole que te vaya a buscar a 1000 kms. de distancia, que te cociné tu comida preferida o que te vaya a dejar a los 5 de la mañana a tu lugar de trabajo. Él lo va a hacer, sin duda, porque te ama. Pero si tú no lo amas, no eres mejor que las mujeres que se casan por dinero o que Hitler (tal vez él era así con su mujer).
7- No lo lleves a la junta de pololos de tu familia y por sobre todas las cosas, no lo hagas pasar por la humillación de que, aún siendo él tímido, toda tu familia le haga preguntas y cuando preguntes por sus intenciones y el responda “me quiero casar con ella”, tú no digas “yo también, con cara de felicidad”. Deberías decir “El es el iluso que se quiere casar, yo no” Sería cruel, pero practico y verdadero.
8- No compares tus sentimientos con los que sentiste hacia un ex pololo. Sobre todo si el susodicho te engaño, terminó contigo, volvió a estar contigo mientras estaba pololiando con otra y te coqueteó y abusó de tu casa por varios años sin siquiera una vez pedirte disculpas por haberte engañado o porque te enteraste por un juego de copas en un carrete x. Sobre todo también si fue un pololeo de 2 meses comparado con uno de 2 años. Tal vez sientes lo mismo por los dos, tal vez tú ahora último x pololo significo tanto como los otros 8 o tan poco. Pero dale algún beneficio al pobre hombre.
9- Si el te pregunta, ahogándose en lágrimas (lágrimas de sangre, varoniles) ¿En cuánto tiempo crees tú que te vas a poner a pololear de nuevo?, por favor, te lo pido, no le respondas “Puede que sea mañana, si es que conozco al amor de mi vida”. Es cierto, es una probabilidad y estadísticamente estarías diciendo la verdad, pero es como muy verdadera y muy evaluable ante los ojos subjetivos de, ahora tu muy triste ex pololo. Yo, si fuera médico y legara un paciente con un resfrió no le diría “Sabe, Ud. tiene un simple resfrió, pero cabe la posibilidad de que muera mañana de una forma terrible. No es lo más común, pasa en el 0,000000000000000000000001% de los resfríos cada 100 años y si es que coincide con un eclipse, pero puede pasar. Es estadísticamente relevante”.
10- Si es que alguna vez realmente lo amaste, toma en cuenta sus sentimientos. Él te sigue amando, ha pasado tan sólo una miserable semana, de hecho menos. No dejes de hablarle como si hubiese tratado de violarte y matar a tu familia y que eso fuera el detonante de su quiebre. Relaciónate con él como si tú fueras la que dejó de quererlo, a pesar de sus esfuerzos, que fue un tema de destino y que nada se puede hacer con la química. Esa es la explicación de porque grandes mujeres salen con imbéciles y viceversa (no me refiero a grandes imbéciles que salen con mujeres, sino a que, bueno, se capta).

The Salado cronicles of unhapiness

Hace una semana yo era el hombre más feliz del planeta. Y no quiero escuchar a que eso es subjetivo. Hice un censo entre gente de todas las razas del planeta y yo sinceramente era el más contento, es empírico. Y una semana después, aquí me tienen, escribiendo. Para algunos escritores esto sería genial, hay inspiración. Yo lo llamo la historia de mi vida, algo así como “The Salado cronicles of unhappyness” o algo parecido. ¡Una semana! No estoy hablando de que, “bueno, me acuerdo como hace 25 años estaba contento, pero ahora después de que estalló la guerra, todo ha cambiado”. Estoy hablando que hace tan sólo una semana estaba abrazando a quien creía iba a ser la madre de mis hijos y cerrando los ojos para despertar al otro día junto a ella. Que mal entrenado me dejaron las películas. Que pesimamente me prepararon los libros. Nada de enseñanza, la ficción no se compara a la realidad y ojalá estuviese hablando de zombis como sesos. Esto es mucho más tenebroso, porque es algo subjetivo, como un sentimiento. No puedo tomarme ninguna pastilla para esto, no puedo combatirlo con una bazooka.
Ahora no tengo plan para futuro, al menos no uno constructivo. Bueno, tal vez para algunos tomar hasta quedar inconsciente sea un plan, eso es cierto. Para mí no tanto. Por ahora sólo puedo decir “cantinero, otro vaso de coca cola. Es más, deje la botella”.

24.5.08

Defectos

Tengo un montón de defectos, eso salta a la vista. Muchas veces soy muy frío y demasiado burlón hacia los demás, por lo que tiendo a reírme de ellos y no con ellos y eso no está bien. Antes no era así, sólo era frío y correcto. Pero tenía que enamórame, es decir, tenía que desilusionarme, enamorarme no tuvo nada que ver con el que soy ahora. Pero nunca creí que el hecho de enamorarme y pensar a futuro, fuese una señal de inmadurez. Y cuando escuchas “está bien que hayan terminado, a él le servirá para madurar”, uno se pone a pensar ¿En que fui inmaduro? Haber, puedo pensar en que decirle te amo a alguien podría llegar a ser inmaduro. Pero yo espere a sentir algo distinto a lo que había sentido hacia las demás. Me puedo haber equivocado, pero si eso no fue amor, no sé que pudo haber sido. Puedo pensar que lo inmaduro fue hacer planeas a futuro. Y claro, lo hubiese sido si me hubiese querido ir a Disney a vivir y ser vecino a el pato Donald. Y sobre todo si hubiese sido sólo una idea mía. Pero era mutuo, era prolongar un sentimiento muy intenso a futuro, porque cuando lo pasas bien, estás bien en el presente, quieras estarlo en el futuro. Se llama planificar y comprometerse y eso para mí es bastante inmaduro. Ahora, puedo pensar que ponerse a llorar como una niñita (pero de una forma bastante varonil) puede haber sido inmaduro. Me refiero a ponerse a llorar tras una pelea. En eso, puedo concordar un poco, pero no es que me pasara una cebolla delante de mis ojos, culpen a mi sistema límbico y eso no se entrena. A menos que tenga una enfermedad siquiátrica y deje de sentir lo que naturalmente siento. Perdón por no tener una enfermedad siquiátrica. Lo único que me queda es el no haber notado los signos que llevaron a que ahora este escribiendo esto, en vez de no estar escribiendo porque me siento demasiado contento en mi relación. No haber notado que en realidad, aunque yo creía que todas las cosas anteriores eran mutuas, no lo eran y en realidad sólo eran una cordialidad por parte de ella. No siempre, pero en los últimos meses sí.
Es curioso que es más fácil llamar inmaduro al que ama a un ser querido, que al que realmente pasa a llevar al ser querido en cuestión. Y es aún más curioso cuando el que te llama inmaduro, es el mismo que pasa a llevar a su ser querido. Podría decir “cara dura”, “hipócrita”, pero no, ya no me interesa ni me corresponde.

22.5.08

Doc 1

Uno cuando ya tiene cierta edad saca la conclusión sobre lo que hace bien y lo que hace mal. Yo no me dedicaría, pero ni cantando, a la ingeniería ni a la ayuda social ni a la jardinería o cualquier cosa que tenga que ver con habilidades manuales. Si lo hiciera en 20 años más en Santiago se verían los edificios más horripilantes del país. Uno se decide por lo que hace bien, yo siempre supe eso. A mí me gusta estudiar, me gusta hacer deporte y me siento mal cuando trato mal a la gente. No es que me guste tratarlos bien, pero me hace mal. Entonces como que mágicamente, luego de hacer un quiz sobre que carrera encajaba mas con mi personalidad y mis habilidades, comencé a estudiar en lo que sigo actualmente. Pero también hay otras cosas que yo pensaba que podría hacer bien, viendo los defectos de otras personas en el tema. Siempre pensé que sería un gran pololo, precisamente porque, aparte de las cosas anteriores, soy preocupado de los demás y muy romántico (sé que todas las características vienen de muy cerca, pero lamentablemente tendrán que creerme. Podría ser una basura, pero nunca lo sabrán). Aparte que siempre quise tener ese título “pololo” de alguien. Y siempre, desde chicos, te dicen que si le pones deseo a las cosas, te saldrán bien. Y esto lo deseaba mucho. Y así, por vez primera, fui un “pololo” (en realidad seria un mejor nombre archiduque de Latadia con Manquehue, pero en fin. Sería difícil pedirle a alguien si quisiera que yo fuese su archiduque, entonces mejor omito). Y pensé que lo estaba haciendo bien, no recibía muchas quejas, recibía sonrisas y besos a cambio, carcajadas y mejillas más rojas de lo normal de retorno. Todo iba muy bien. Tal y como lo había pensado cuando soñaba con ser el pololo de Roy Gil more (sí, veía Gilmore Girls, pero haciendo mil abdominales con pirañas sobre mi recto abdominal). Pero así, como todo sube, todo cae y comencé a recibir quejas, quejas por mi comportamiento basal, el que tan bien había forjado durante años, con los mejores tutores de carácter. No importó, cambié, en pro de un bien común, mi relación. En este punto es que me concentro, porque en realidad a esta altura ya no sé si estaba enamorado de una mujer o si estaba enamorado de mi relación. Son cosas distintas, es como si hubiese estado encantado con estar pololeando y que saliera todo tan bien, tan “feliz”. Pero a la vez no, porque eso hubiese significado que los momentos de estar sin ella no hubiesen importado, igual hubiese conservado mi título, “archiduque de Berena”, eso es un buen título. Y lo mejor de todo, sin trabajo. Como la realeza inglesa, pero sin ser pelirrojo. Pero si me significaba un problema, un problema tal que lo solucionaría, incluso si tuviese que irme cabalgando lagartijas a Tierra del Fuego. Ahora miro atrás y la verdad es que no sé distinguir, tal vez es una mezcla de las dos cosas. Tal vez la primera es la que me duele y la segunda la que no me deja olvidar, quien sabe.
¿Pero se imaginan si Uds. estudian para una prueba mes y medio, se saben todo, les entregan la prueba, todo para Uds. es fácil, contestar de la mejor manera posible, comentas tus respuestas al salir la prueba, todo te idolatran por la perfección de la respuesta de tu prueba e igual te reprueban? ¿Cómo se sentirían? No creo que muy bien y no creo que no pensaran que es personal. Está bien, sin mala intención, pero ¿Qué más da? El Daño ya está hecho y eso es todo lo que importa. A lo menos es por eso que me deshidrato a través de mis ojos todas las mañanas.

21.5.08

Crónica de una ruptura anunciada

Debo decir que he sufrido bastantes fracasos en mi vida, de todo ámbito. Esto no me hace un fracasado, a mi parecer, sino que me hace un tipo duro de molleja (no sé cuál de las dos es peor). En mi vida, había sufrido 3 grandes fracasos amorosos, más que grandes, los únicos. Pero si me afectaron harto en su momento, lágrimas incluidas y depresión (lágrimas de guerrero troyano, eso sí. Muy masculinas). Siempre me imaginé como habría sido mi relación con ellas tres, incluso todavía lo pienso. Sobre todo como habría sido besarlas, abrazarlas y compartir con ellas de una forma superior al ser simplemente amigos. Pero el hecho de nunca besarlas, de tener una insatisfacción amorosa (más que una desilusión), no hizo que fuera tan importante para mi sistema límbico. Ellas eran importantes para mí, pero ya no lo son y yo creo que eso es lo normal. Pero ahora, bueno, ahora es distinto. Es gracioso como el hecho de que a mí me den ganas de escribir, siempre se correlacione con estar hecho añicos emocionalmente. Tal vez hay algún tipo de estimulación entre mi hemisferio derecho y mi sistema límbico, quien sabe. ¿Por qué digo que ahora es distinto? Una fácil respuesta. Agregándole hechos a las insatisfacciones pasadas, como ya dije, nunca las besé. Ahora sí. No habló de 10 o 20 besos, de hecho no importa el número. Para mí, esa boca era una continuación de la mía y básicamente era lo más gratificante en la historia de los sentimientos gratificantes. Era como tener una fuente ilimitada de milky way en tu casa, algo fuera de lo normal. Segundo, a ellas no las abracé o las abracé muy poco, casi nada. Ahora sí, de hecho su torso y mi torso se fusionaban para ser una sola persona, un solo individuo. No era un simple abrazo, era un compromiso, una señal de preocupación, un saludos cordial entre dos personas que supuestamente se amaban mucho (el problema está justo en esto, las dos personas se tienen que amar). Está fuera de lugar decir que a ellas, nunca las amé, pero para dejarlo en claro, NUNCA. Ahora sí y no era el típico te amo de mensajería instantánea, tanto de celular como de internet. Para mí era un te amo con sustancia, no eran simplemente dos palabras, sino que un archivo winrar con un sin número de sentimientos comprimidos y sueños, claro. Esperanzas de un futuro acompañado, de una familia, de niñitos corriendo con nuestros dos apellidos, de envejecer juntos. Es que demonios, en las películas siempre se quedaban hasta la parte en que terminaban juntos, uno infería que era para siempre (después de tantos problemas para estar juntos). Yo nunca me puse a pensar si Adam Sandler, en todas sus películas románticas, una vez pasados varios años, seguía con su mujer. Se asumía. Y ahí está el problema, en la inferencia de sentimientos. Eso es algo que nunca experimente en las insatisfacciones pasadas, no hubo tiempo. Es decir, me pase rollos de lo que ellas podrían haber sentido por mí, en su momento, lo admito, pero antes de la insatisfacción, no después. Ahora todo fue distinto, ella era muy distinta. Pero simplemente, nadie puede.
La gente, con el tiempo cambia. No creo que cuando dos personas dicen “Hasta que la muerte los separe”, cuando se casan, a los dos años están sorprendidísimos porque a él le salieron un par de canas y a ella un par de arrugas. “¡Nos prometimos no cambiar Marcela!”. Las cosas no son así. Para mí las promesas de no cambiar son seguir amándote, a pesar de todo, como lo hacía el día de ayer. Es simple, yo te amo. Yo sé que vas a cambiar, pero no me importa si no cambias tu esencia. Eso no cambia. Y he ahí mi gran fracaso. Ser rechazado por el amor de mi vida, por la mujer de mis sueños, con la ya ahora no madre de mis hijos (si mi hijo del futuro estaba viajando en algún tipo de auto en el pasado para corregir cosas del futuro, de seguro ya se borró y no hay vuelta atrás. Lo siento Marty). Y sin cambiar mi esencia. Claro que he cambiado en otras cosas, pero siempre pensé que fueron para mejor. Tengo millones de defectos, pero siempre han estado. Asumí (ojo que ese fue el primer error mencionado) que ya se aguantaban como míos y que no importaban. Esto fue muy “No eres tú, soy yo”, así me sentí cuando recibí la tierna noticia de que yo no era el hombre para ella. Debo decir egoístamente que hubiese preferido escuchar que ya no quería saber más de relaciones, que el hecho de compartir en una relación, era lo que la tenia hastiada. Pero no, esto fue “contigo, ya no siento amor de pareja”. ¡Conmigo!, eso hasta una guagua se da cuenta de lo que significa. Vendrán otros y eso es otra de las cosas que más me duele. Seré uno más, como una víctima más de un asesino en serie profesional. Ni siquiera soy especial muerto. Hasta ahora puede que no sea uno más, pero después, cuando la vea con otro, riéndose, abrazándose, besándose, ahí seré uno más. Primero no me va a cuadrar “¿Ese no debería ser yo? “¿No que nos íbamos a casar?”. Claro, nos íbamos. Me encantaría poder decir que me sentiría feliz por ella, porque está feliz y en alguna parte de, ahora mi muy negra alma, me voy a sentir así. Pero debo admitir que a buenas y primeras, mi pensamiento bruto será el de “¡Muere!”. En todo caso al que debería odiar es a mi hipocampo, ya que en vez de hacerme recordar en este momento todas las cosas malas de ella, me está mostrando todo lo bueno, todo lo inmensamente bueno que tenía ella. “Tienes que superarla”, y bueno, eso es más que obvio, casi un comentario imbécil. Pero ¿Cómo? Es como pedirle al Federer que se supere a si mismo o a Dios, “Hey, Dios, hace una Tierra aún más bonita”. Para mí ella era perfecta, dentro de su imperfección propia de ser humana (lamentablemente tengo una manía por las humanas) y siempre cuando miré atrás recordaré que su único error fue no amarme (se infiere que no es algo que me haga sentir bien conmigo mismo). La primera persona que realmente me conoció y rechazado igual. Con las otras siempre tuve la excusa de “si me hubiesen conocido se darían cuenta de lo que están perdiendo”. Ahora ¿A quién engaño con esto? Y por lo demás si llegara a pasar que por algún golpe en mi cabeza lateral, olvidara este gran dolor y el pololeo pasado no existiese, se perdió, junto con mi memoria, el dolor está ubicado en otra zona. Porque si esto es un dolor emocional ¿Por qué me duele el estomago? ¿Por qué me duele el pecho? ¿Por qué quiero vomitar? ¿Por qué me quiero morir? Esto es totalmente orgánico y por lo mismo siempre que esté cerca de una mujer que llegase a gustarme, el dolor volverá. Tanto como a los alcohólicos en tratamiento vuelven las sensaciones desagradables de su ingesta.
Para finalizar, debo decir que si existiera alguna forma de hacer algo, lo haría. Pero las relaciones son de a dos y bueno, por algo nunca me han gustado los equipos, este era el único del que era fanático, ella y yo. Ahora sólo estoy yo. Ahora estoy solo. Ahora estoy…