Cuando ya no queda nada más que hacer, ver en la Televisión o no se tiene xbox 360.
28.2.08
Reset
Me acuerdo que hace 5 años no había algo que me sacara de la tele y mi consola de video juegos. Es decir, si habían cosas, como ducharme una vez a la semana e ir a hacer mis necesidades básicas. Pero sería. El resto del tiempo gozaba de los placeres que los genios de Sega habían creado, para mi regocijo. Todo eso duró, hasta que mi hermano un día osó romper todos los tratados de respeto mutuo firmados años atrás entre los dos y entró a mi pieza a usar mi preciada consola. 10 minutos después le salían llamas a mi querida consola y 30 minutos después mi hermano se daba cuenta que las llamas no formaban parte del juego en cuestión. Pero este no es el punto. El meollo de todo esto es que en los video juegos cuando algo no resultaba bien o según no me parecía, bastaba con apretar reset y listo, todo comenzaba de nuevo. Hasta que lo hacía bien. Y últimamente he filosofado de lo increíble que sería si la vida diaria fuese así y que Dios, en algún minuto dijera “Sabes, las cosas están lejos de salir bien en el video juego “Tierra”. Es hora de apretar reset y empezar todo de nuevo”. Le pasó a los dinosaurios, les pasó a todos los animales de cada era del hielo, sería bueno que nos pasara a nosotros. Porque claramente nadie respeta lo que le está pasando al planeta Tierra. Que el calentamiento global no es más que un complot de un grupo de ambientalistas, buenos para molestar y de hippies comunistas, descontentos con el libre mercado. Y, con esa excusa, ya llevamos más de 20 años haciéndonos los “tontos”. Y así vamos a pasar otros 20 años y otros 20 años y cuando mis nietos estén pisando sus primeros pasos en este “fabuloso” mundo, bueno, ya no va a haber mundo. Así de simple. Se puede tratar de suavizar y decir que todavía hay esperanza, que podemos cambiar y todas esas cosas. Pero a nadie le importa cambiar. ¿Por qué? ¿Para que unos enanos en 40 años más, nietos de un idiota llamado Salado, puedan disfrutar del aire limpio? A nadie le interesa. Es decir, no cuando se estén en reuniones sociales. Ahí si que es tema. “Que terrible lo del derretimiento de Groenlandia. Verdaderamente una tragedia. Y yo que me quería comprar un departamento en Viña y ahora no está. Por lo menos ahora tenemos playa en Santiago. ¡Fabuloso! Al departamento le subió la plusvalía” Y así, esa misma señora o señor va a abordar su camioneta 8 x 8, económica (hace 8 litros por kilómetro) y que sólo aporta el 1 % de los gases de invernadero de Chile. Pero el 1 % es muy poco. Los gases de las ovejas aportan un 2 % en Gran Bretaña, así que da lo mismo. “Si siguen habiendo ovejas, yo no dejo de ocupar el auto”, dice este señor. Así hasta que Santiago forme parte del nuevo caribe y que todos nos vayamos a vivir a la isla llamada “San Cristóbal” y que del edificio de la telefónica y del Marrito no quedé más que las antenas. Pero va a ser un lindo paisaje. ¿Y el turismo? ¡Uf!, por las nubes.
Colon irritable
Si lo racional no sirve, mejor ser irracional. Y yo creo que es como voy a comenzar a realizar las cosas. Tal vez así sea más fácil el diario vivir. Porque está claro que la lógica no funciona y eso salta a simple vista. Y va más allá del hecho de estar cansado de ser el hermano mayor de mi hermano mayor y el papá de mis papás. Me pregunto ¿Seré yo mi propio hermano y /o hijo? Porque eso ya seria el colmo, pero no me sorprendería, en realidad. Para mí, el mundo está piernas para arriba. Tal vez puede ser que, dada mi crianza televisiva, yo sea el dado vuelta. Puede ser, pero yo no le hago daño a ser vivo, es decir viviente, alguno. Y ya no estoy deprimido por ello, sino que básicamente es un aviso. Desde hoy en adelante, yo me pongo piernas para arriba (en actitud, claro está que no me puedo quedar todo un día en posición invertida). Tal vez este sea el remedio para vivir una vida tranquila, sin tener tantos "peros" para realizar las cosas, sin alegar tanto y por sobre todo, por una vida sin colon irritable. ¿Podré voltear mi colon? Sería ideal.
24.2.08
La plata lo es todo ¿Cierto?
¿De qué libertades me están hablando? La verdad es que yo no entiendo la frase “libre albedrío”. Es evidente que yo puedo elegir lo que quiero hacer, pero ¿sinceramente puedo elegir? ¿Qué es elegir en el fondo? Si es escoger algo, claro que puedo elegir. Ahora, si se agrega que elegir tiene la finalidad última de buscar lo mejor para uno, independiente que el resultado sea malo, bueno, ahí cambia la cosa. En el colegio yo soñaba con estudiar lo que estudio actualmente, desde pequeño. Soñaba con poder escribir y que le llegara a alguien, a cualquiera, no importaba el número, yo no pensaba en masa, importaba la calidad. Si tan sólo llegaba a una persona, el trabajo estaba cumplido. Y era un lindo sueño, en teoría, relativamente fácil de cumplir. ¿Es así de fácil? Porque me ha costado bastante y todavía no lo logro y vergüenza, no vergüenza, pena me da decir que décadas han pasado desde que el sueño empezó. Y todo por plata. Y la plata sirve harto, es decir, uno puede invitar a la persona querida a un helado, arrendar una película o ir a verla al cine, pasear en auto (que es una delicia con lo barata que está la bencina y los amables que son los conductores santiaguinos), etc. Sirve harto la plata, pero corroe harto, incluso la más inocente de las almas. Pero una cosa es que todos se traten mal, en búsqueda de la plata y otra cosa es que uno ni siquiera pueda ser tan iluso como para poder completar el sueño que tenia desde chico, sólo por plata. La verdad es que en los comerciales informativos de Universidades nunca dicen en lado B de estudiar en la Universidad. Básicamente que no somos individuos, somos un número más. Un par de millones, con patas. Y es de famosos de Hollywood tener un precio, por ejemplo sólo el trasero de Jennifer Lopez vale un millón de dólares. Me da “orgullo” decir que el mío sale unos 6 millones de pesos, por año. Calculado a una vida de 78 años promedio por ser varón, 78 x 6= 468 millones. El precio del dólar actualmente es unos 468 pesos al comprador, por lo que mi persona actualmente vale lo que vale el trasero de Jennifer Lopez, un millón de dólares. Valgo trasero, pero un trasero caro. Y soy nadie aún y a este pasó lo único que va a cambiar de lo anterior es ese “aún”. Porque claro, valgo un millón de dólares, pero no tengo precisamente mucha plata. Soy una persona normal, con amigos normales y con padres normales y por lo mismo no puedo costearme mi sueño. Es mío y sería mucho más fácil estar cumpliendo el de mi padre, ser abogado. Al menos, aunque ni persona valdría menos, podría costearme el sueño de mi padre y continuar, ser alguien. Pero ahora todo es plata. Entonces, como no puedo costearme el sueño, buenos son los bancos. Es hora de pedir un famoso crédito. ¡Se nos viene Marzo! Antes me reía de ese comercial, ahora es bastante cierto y tenebroso, por decirlo de alguna manera. Y los bancos son tan lindos, encantadores. Nunca mientes en sus avisos. Por lo mismo, usando todas mis dotes detectivescas, busqué los bancos que mas me convenían, para costear mi abultado valor como personas, insisto, un millón de dólares. Encontré varios, hasta dar con uno que me convenció. Su aviso de crédito universitario consistía en poner a un burro y bajo este colocar la siguiente frase “Él no puede ir a la universidad, tú si”. Lo encontré genial. Claro que él no podía, era un burro, yo soy una persona inteligente, el sueño se puede todavía. Tengo con que cubrir el millón de dólares (la verdad es que no sé como lo hace el trasero de Jennifer Lopez todos los años para conseguir crédito). Bueno, así pasó mi verano. Otros se van a la playa, yo me quede haciendo los trámites del crédito. Un mes y 20 días después, nada ha pasado e ilusamente me pregunto ¿Oie y el banco? No pasan ni 20 segundos cuando suela el teléfono de mi casa y escucho las siguientes fatídicas palabras” Alo, esta Salado. Si si, con él. Hola, mi nombre es demonio de Satán y queríamos informarte que tu crédito ha sido rechazado. Pero ¿Por qué?, me atreví a preguntar ilusamente. Bueno, por políticas del banco. Pero si mi mamá tiene 0 deudas y aparte como 17 departamentos, mi papá tiene 2 sueldos y mi mamá su pensión. Son sueldos chicos, pero alcanza para cubrir el crédito. Si, si, tienes razón, si te entiendo Salado. Mira, hagamos algo. Deja llamar a la base y te llamo en unos segundos, ¿OK? OK, gracias demonio de Satán. Algunos segundos dijo ella, gracioso. Desde esa frase ha pasado una semana. Una hora tiene 3600 segundos, un día tiene 24 horas y una semana tiene 7 días. Si hacemos la multiplicación tenemos que algunos segundos para esa linda ejecutiva bancaria son exactamente, hasta ese minuto 3600 x 24 x 7, que es igual a 604800 segundos y contando. Bueno, en realidad son distintos puntos de vista, pero yo no habría dicho algunos segundos. Y así, de esa manera, el sueño se fue al bote de la basura, de nuevo.
La verdad es que, al menos por hoy, de manera difícil, pero entusiasta, puedo seguir pagándome el sueño, al menos por ahora. Pero sé que muchos no pueden hacerlo y vivir en una sociedad inconsecuente a lo que dice y que ni siquiera se digna a denunciar un problema tan grave como este, no merece ser llamada sociedad. La verdad es que yo me doy vergüenza por hacer nada y peor opino de todos uds.
Para finalizar no todo en la vida es dinero, hay cosas más bonitas. La plata no es lo más importante, pero el oro sí.
La verdad es que, al menos por hoy, de manera difícil, pero entusiasta, puedo seguir pagándome el sueño, al menos por ahora. Pero sé que muchos no pueden hacerlo y vivir en una sociedad inconsecuente a lo que dice y que ni siquiera se digna a denunciar un problema tan grave como este, no merece ser llamada sociedad. La verdad es que yo me doy vergüenza por hacer nada y peor opino de todos uds.
Para finalizar no todo en la vida es dinero, hay cosas más bonitas. La plata no es lo más importante, pero el oro sí.
13.2.08
¿Por que la gente no señaliza? ¿Tan simple como egoísmo?
¿Por qué la gente no señaliza cuando va manejando? ¿Cuál será el fundamento filosófico de tal falta? Porque yo en los años que llevo manejando, me he dado cuenta que me demoro 1 segundo y eso como mucho, es estirar mi hermoso dedo y bajar la palanca de viraje. No creo que se gaste más de un atp en el acto. No es una desconcentración en el acto de manejar, por si se pueda evitar el hecho de indicar viraje como una medida de cautela en el manejar y así evitar muertes de inocentes, incluidos los del mismo auto. Pero no, de hecho cambiar de una estación de radio a la otra causa mucha más distracción que virar. Perdón, no es que cause mucho más, sino que la causa, virar no.
Doblar, sin indicar el viraje no es algo menor, sino que la causa de muchos accidentes de transito día a día. De muchas muertes innecesarias. La verdad es que llamarlos accidentes es embelesarlos mucho, estos actos se pueden evitar, los accidentes no. Un accidentes es que me tropiece, esto es un intento de homicidio en realidad. Para mí es reflejo del poco respeto que le tenemos al prójimo. Si es que podemos embarrarlo (para no decir joderlo), lo vamos a hacer. Si se muere o no, que importa, yo gano. Y al final eso es lo que importa. Ganar en una batalla de supuestos simios evolucionados. Y la verdad es que yo no he sabido de simios que atenten contra la vida de otros simios. Así que lo evolucionado, no sé de donde viene.
Doblar, sin indicar el viraje no es algo menor, sino que la causa de muchos accidentes de transito día a día. De muchas muertes innecesarias. La verdad es que llamarlos accidentes es embelesarlos mucho, estos actos se pueden evitar, los accidentes no. Un accidentes es que me tropiece, esto es un intento de homicidio en realidad. Para mí es reflejo del poco respeto que le tenemos al prójimo. Si es que podemos embarrarlo (para no decir joderlo), lo vamos a hacer. Si se muere o no, que importa, yo gano. Y al final eso es lo que importa. Ganar en una batalla de supuestos simios evolucionados. Y la verdad es que yo no he sabido de simios que atenten contra la vida de otros simios. Así que lo evolucionado, no sé de donde viene.
12.2.08
La amistad verdadera entre hombres y mujeres está lejos de existir
Desde que tuve conocimiento de que hombres y mujeres éramos distintos y que la chica que era mi vecina no sólo era mi compañera de juegos infantiles, sino que de un momento a otro mi compañera de sueños amorosos, desde ese momento tuve la sospecha que la amistad verdadera entre hombres y mujeres no existe. ¿A qué me refiero con verdadera? Con esto me refiero a que los dos individuos que conformen la relación de amistad estén en ella sólo por ese motivo, amistad. Y la verdad es que dudo mucho de lo anterior. Siempre, uno de los dos, va a tener algún motivo amoroso con el otro, es inevitable, ya que las cosas que uno busca en un buen amigo o amiga en mi caso, son las que uno querría en una pareja. O simplemente por una cuestión carnal, somos mamíferos, tenemos instintos básicos como cualquier animal, salvo que nosotros también tenemos uso de razón. La famosa razón que nos dice que no sólo nos guiemos por los instintos, sino que por cosas superiores, como el amor, por ejemplo. Para mí siempre una de las dos cosas ha sobrado. Sobra el instinto básico o sobra la razón, pero claramente las dos cosas no deberían ir de la mano y menos escribirlas en la misma ecuación. Al menos no sin formar una tremenda paradoja en el continuo espacio tiempo. Porque claro. O tengo instintos básicos (con esto me refiero a que guío mi vida en base a ellos, como los animales, porque claramente todos los tenemos en sentido de pertenencia) o tengo la razón. Pero tratar de explicar mi instinto básico con mi famosa razón es algo que no voy a poder hacer. “Está malo besar a 12 chicas por noche”, mi razón me lo dice, pero es más entretenido seguir y hacer caso a mi instinto básico. Pero si me preguntan yo siempre les voy a decir que es malo ser polígamo. Claro que del dicho al hecho, bueno, sin lugar a dudas que hay mucho trecho. Y yo creo que es ahí donde cabe todo este asunto de la amistad entre hombres y mujeres. Porque yo, como hombre (claro, si me catalogan como humano, en teoría, debería ser hombre) si es que me relaciono con mujeres sólo para “aquello”, harían de mi ser alguien bastante vació y nadie quiere ser, “vacío”. La idea es tener algo de profundidad, para que así nuestros padres puedan comentar de nosotros en los asados familiares o en los partidos de tenis. No creo que un padre diría orgulloso “mi hijo besa a 12 chicas por noche y luego no las vuelve a ver” “Y tampoco tiene la leve inteligencia de cobrar. Lo hace gratis”. Con el simple hecho de decir que está malo hacerlo ese padre pasa a decir algo como esto “Mi campeón. Es un hijo de tigre. Ninguna se le resiste ah, es un ganador. Pero muy serio el cabro”. Es un “eso es malo”, para que nuestra amiga la conciencia, prima hermana de la razón, no nos moleste en nuestros sueños o en nuestras conversaciones pre sueños.
No creo que exista una pura y verdadera amistad entre hombres y mujeres. Es decir, yo sé que muchas mujeres, sobre todo la típica mujer bonita, piensan que tiene muy buenos amigos y muchos también. ¿Pero sus amigos lo harán simplemente por la dicha que les hace sentir que su “amiga” se encuentre bien? ¿O lo harán para ver si con ello logran alguna oportunidad? Me inclino un poco más por lo segundo. Ahora si el susodicho congénere no consigue nada con la susodicha y luego llega otra muchacha a sus sueños, bueno, otra historia y tal vez ahí esa relación ya se puede pasar a llamar amistad. Ahora ¿Se conformará con ser la segunda o tercera prioridad de aquel muchacho la chica anterior? ¿O ahora si que le tomará mucha atención, tanta que incluso le puede llegar a gustar el muchacho? De nuevo, me debo inclinar por lo segundo. ¿Entonces cuando hay una amistad verdadera? Dos personas, pasándolo bien junto al otro, esperando nada a cambio. ¿Entre hombre y mujeres? Yo creo que casi nunca, a menos que los dos estén pololeando (seriamente pololeando, no “pololeando”, como hoy en día). O que simplemente los dos no se gusten y haya 0 posibilidad que los dos se gusten. Por ejemplo, hombre y mujeres homosexuales, es una posibilidad. O que uno sea muy, pero muy amigo de su mamá o su abuela. Yo creo que más la abuela.
Al final da igual, todos van o hasta vamos a seguir dándole un nombre bueno a la relación. “Si somos muy amigos, nada más” Bueno, al menos la razón y la conciencia deben ser muy amigos. Pero ¿Serán amigos con ventaja?
No creo que exista una pura y verdadera amistad entre hombres y mujeres. Es decir, yo sé que muchas mujeres, sobre todo la típica mujer bonita, piensan que tiene muy buenos amigos y muchos también. ¿Pero sus amigos lo harán simplemente por la dicha que les hace sentir que su “amiga” se encuentre bien? ¿O lo harán para ver si con ello logran alguna oportunidad? Me inclino un poco más por lo segundo. Ahora si el susodicho congénere no consigue nada con la susodicha y luego llega otra muchacha a sus sueños, bueno, otra historia y tal vez ahí esa relación ya se puede pasar a llamar amistad. Ahora ¿Se conformará con ser la segunda o tercera prioridad de aquel muchacho la chica anterior? ¿O ahora si que le tomará mucha atención, tanta que incluso le puede llegar a gustar el muchacho? De nuevo, me debo inclinar por lo segundo. ¿Entonces cuando hay una amistad verdadera? Dos personas, pasándolo bien junto al otro, esperando nada a cambio. ¿Entre hombre y mujeres? Yo creo que casi nunca, a menos que los dos estén pololeando (seriamente pololeando, no “pololeando”, como hoy en día). O que simplemente los dos no se gusten y haya 0 posibilidad que los dos se gusten. Por ejemplo, hombre y mujeres homosexuales, es una posibilidad. O que uno sea muy, pero muy amigo de su mamá o su abuela. Yo creo que más la abuela.
Al final da igual, todos van o hasta vamos a seguir dándole un nombre bueno a la relación. “Si somos muy amigos, nada más” Bueno, al menos la razón y la conciencia deben ser muy amigos. Pero ¿Serán amigos con ventaja?
6.2.08
Idealismo en 4000 caracteres
Hace un par de años siempre pensé de mi como un defensor de la causa perdida de la mujer perfecta y señorita, estilo princesa de Disney. Tenía que existir, no la encontraba simplemente porque mi circulo no estaba conformado por mujeres, pero en algún lado de está inmensa esfera de agua llamada Tierra tendría ue estar, al menos una, por simple probabilidad. Y bueno, la debe haber, claro. Pero ahora me doy cuenta que esto no es lo único que he idealizado. Digo esto porque para comparar las princesas tipo Disney con las mujeres actuales, hay que ser bastante idealista o miope, tal vez las dos (claro, hay excepciones. Aunque 2 en 3000000000 de personas no deja muy bien a las mujeres). No es lo único, ya que para mi todo tiene un dejo de perfección saladística, sin decir que yo soy perfecto, dentro de mi perfección, soy imperfecto, pero en fin. La cosa es que para mí todo debería ser de una manera, basada en no sé que. Simplemente porque, tal vez, lógicamente es mejor para todos. Por ejemplo, para mí, los hijos les debemos sólo respeto a nuestros padres. Claro está que dentro de ese respeto está respetarse a uno mismo y no ser un parásito chupasangre (aunque eso sería como una garrapata, pero no quiero insultar a estos pequeños insectos). Por otra parte nuestros padres nos deben todo, básicamente. Nosotros no elegimos nacer, esa excusa barata de “yo te di la vida, me debes” no tiene validez jurídica ni siquiera en Tunbuctú y básicamente sólo demuestra falta de argumentos a decir “eres más maduro que yo hijo” o simplemente “no estoy a la altura del conflicto”. No digo que mis padres deberían ser mis esclavos, pero bastaría con pedir lo mismo que piden, más bien exigen, pero precedido por un por favor. Son dos palabras, un segundo, 0,0001 atp gastado, cuesta nada. Otro ejemplo también relacionado a la familia. Para esto usaré una prosa bastante Piñerística. De modo de ejemplo tenemos dos hijos, uno de 32 años, andrajoso, gordo, flojo, parásito de sus padres, simpático, y bueno para la talla, le sonríe a la vida de una forma entusiasta y sólida, al mismo tiempo. Por el otro lado tenemos al otro hijo, de 21 años, flaco, bueno para hacer ejercicio, madrugador, enojón, rebelde, responsable, huraño, ermitaño y correcto. El favorito de los padres en teoría, digo, sólo en teoría, tendría que ser el segundo hijo, ya que es el que menos problemas da y básicamente genera más ganancias para la familia. Tendría que ser el que en un conflicto equiparado entre ambos bandos filiales, tendería a ganar por puntos la batalla. Pero no, lamentablemente no es así y casi nunca es así en la practica.
Bueno ni hablar de lo que pasa con las mujeres. Que básicamente el que las trata bien, prácticamente siempre tiene las de perder en una conquista. Y uno pierde con el que las trata pésimo o en algún minuto va a llegar a tratarlas mal por currículo, si es que algo como eso existe en las relaciones amorosas, un currículo vital, yo creo que debería existir. No se quedan con el que les daría el mundo, sino con el que se los promete. Tal vez por que a este último espécimen es más fácil embaucarlo o dejarlo. Más fácil concienzudamente hablando, claro.
Otro ejemplo, el tránsito. Es decir, uno que no hace tantos años que hizo el maldito curso obligatorio (peores lucas gastadas de mi vida), todavía tiene fresca en la memoria las cosas que salían en el famoso libro de las leyes del tránsito. Pero transitar en este pueblo sin ley, ni siquiera es para llamarlo jungla. Estoy seguro que arbitrariamente alguien va a empezar a utilizar las luces rojas como verdes, los pares como siga, los pasos de cebra como campo de atropello y más. Donde más lo noto es cuando espero la flecha verde para doblar y tengo una fila de energúmenos atrás, insultando a todos mis parientes vivos y muertos y los que alguna vez pueda llegar a tener. Básicamente si no pasó con roja, son un imbecil y si pasó con roja llega un señor vestido de verde a sacarme un lindo parte. Y así, sin tener alguna infracción en mi hoja de vida de tránsito, paso a ser el peor hijo de la Tierra, un mal ciudadano por manchar mi hoja de vida con un parte y un histérico por no recibir de buena manera al señor vestido de verde que me quita como 7 meses de mesada. Aunque ya a los 35 años no tendría porque recibir mesada, pero bueno, soy un parásito.
Así, en realidad, puedo encontrar como 35497348738390 ejemplos para decir, pero al final siempre voy a terminar en la odiosa frase “tal vez sea yo” y lo más seguro que sea yo, como también deben haber sido “ellos”, los que alegaban por la monarquía o por el derecho de los señores feudales de tener la primera noche con tu esposa. ¿Cómo alegan por eso? Rebeldes, que se quejan por todo, tan sólo es una noche. Es sólo trabajar para un extraño y darle lo que ganas para que el viva como un rey. Oye, pero deberían haberle agradecido, si gracias a él tienen un terreno donde vivir.
Nota: El último número, escrito al azar tiene 4 tres, 2 nueves, 2 cuatros, 2 ochos, 2 sietes, 1 sólo 5 y un cero. Interesante cifra.
Bueno ni hablar de lo que pasa con las mujeres. Que básicamente el que las trata bien, prácticamente siempre tiene las de perder en una conquista. Y uno pierde con el que las trata pésimo o en algún minuto va a llegar a tratarlas mal por currículo, si es que algo como eso existe en las relaciones amorosas, un currículo vital, yo creo que debería existir. No se quedan con el que les daría el mundo, sino con el que se los promete. Tal vez por que a este último espécimen es más fácil embaucarlo o dejarlo. Más fácil concienzudamente hablando, claro.
Otro ejemplo, el tránsito. Es decir, uno que no hace tantos años que hizo el maldito curso obligatorio (peores lucas gastadas de mi vida), todavía tiene fresca en la memoria las cosas que salían en el famoso libro de las leyes del tránsito. Pero transitar en este pueblo sin ley, ni siquiera es para llamarlo jungla. Estoy seguro que arbitrariamente alguien va a empezar a utilizar las luces rojas como verdes, los pares como siga, los pasos de cebra como campo de atropello y más. Donde más lo noto es cuando espero la flecha verde para doblar y tengo una fila de energúmenos atrás, insultando a todos mis parientes vivos y muertos y los que alguna vez pueda llegar a tener. Básicamente si no pasó con roja, son un imbecil y si pasó con roja llega un señor vestido de verde a sacarme un lindo parte. Y así, sin tener alguna infracción en mi hoja de vida de tránsito, paso a ser el peor hijo de la Tierra, un mal ciudadano por manchar mi hoja de vida con un parte y un histérico por no recibir de buena manera al señor vestido de verde que me quita como 7 meses de mesada. Aunque ya a los 35 años no tendría porque recibir mesada, pero bueno, soy un parásito.
Así, en realidad, puedo encontrar como 35497348738390 ejemplos para decir, pero al final siempre voy a terminar en la odiosa frase “tal vez sea yo” y lo más seguro que sea yo, como también deben haber sido “ellos”, los que alegaban por la monarquía o por el derecho de los señores feudales de tener la primera noche con tu esposa. ¿Cómo alegan por eso? Rebeldes, que se quejan por todo, tan sólo es una noche. Es sólo trabajar para un extraño y darle lo que ganas para que el viva como un rey. Oye, pero deberían haberle agradecido, si gracias a él tienen un terreno donde vivir.
Nota: El último número, escrito al azar tiene 4 tres, 2 nueves, 2 cuatros, 2 ochos, 2 sietes, 1 sólo 5 y un cero. Interesante cifra.
1.1.08
¿Soy leyenda?
¿Por qué ahora lo que debería ser una cualidad, un don, es algo malo? ¿Por qué no es divertido? Puede ser, realmente nunca he pensado que las cosas disciplinadas puedan llegar a ser divertidas. ¡Pero el caos! El caos es para nada entretenido. Disfrutar a costa del dolor de los otros, tampoco lo es, me parece. Puede que esto me convierta en un viejo amargado en un par de años, a mi me parece que ya lo soy. Lo único que me queda es ahorrar para llenar mi departamento de perros y ver, como me muero solo, tal cual Will Smith en “Soy Leyenda”. Para él debe haber sido terrible sentirse tan solitario. Al menos él tenía la excusa de un virus mortal, no la de una diferencia de opiniones.
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