12.8.09

Sobre la honestidad.

"La verdad os hará libres" creo que dice el dicho. La verdad expresada en características de personalidad es la famosa "honestidad" y de a poco, o quizás de a mucho dado que ya no poseo pocos años, me he dado cuenta como pocos la poseemos (o creemos tenerla, claro está). Es una característica super simple, decir la verdad y actuar con consecuencia, nada más. La verdad siento que no puede haber dos cosas más fáciles de hacer. Si eres flojo, flojea, pero no andes diciendo lo esforzado que eres, a nadie le importa. Ahora, si te ofreces a hacer un trabajo, a ayudar en un grupo de compañeros y haces nada, bueno, ahí claro que importa porque todos te eligieron dado que dijiste que eras esforzado. Tal vez, si hubiesen sabido que eras flojo, te elegían igual, nadie pasaba un mal rato y te ocupaban como mascota del grupo, excelente. Si tú tienes una particular forma de ser, por ejemplo que te gusta ir de fiestas, salir con harta gente, no tienes valores tales (no por decir que eres inmoral) que te impidan hacer cierto tipo de cosas, bueno hazlas y se feliz, esa es la idea, mientras no pases a llevar las libertades de los demás, al menos por mi no hay nada malo. Pero si te haces la santa o el santo, si hablas sobre tu virginal forma de ser, si te sorprendes por lo "pérdida que está la juventud" y luego, te sacan una foto con un "amigo" hasta el esófago, perdóname, pero eso, no está bien y eso para todos. Si te gusta estar con alguien diferente cada semana, insisto, hazlo, a nadie le importa, por como está la sociedad, incluso sería mejor recibido y por mi, si eres buena persona, no hay problema, es tu vida y yo no te voy a juzgar. Pero si me vendes la "pomada", de lo "nice and virgin" que es tu persona, la verdad no me dejas pensar otra cosa que "esta persona es desechable".
¿Por qué es tan difícil para todos ser tan honestos? ¿Es por vergüenza? ¿Es por el "que dirán"? No lo entiendo, sigo insistiendo que es muy fácil mantener una forma de vida honesta, sobre todo si no tienes que ganarte la vida robando o siendo político. Por lo mismo, ¿Por qué es tan difícil? No sé si me estoy confundiendo con ser directo, pero quizás van mucho de la mano. Hacer algo que no quieres o no hacer algo que tienes muchas ganas de hacer también falta a la honestidad, sobre todo contigo mismo. No lo entiendo por sobre todo porque después se andan lastimando, quejando de porque me sacan tal foto, de porque hice esto otro y que lata que la gente hable de mí a las espaldas. Del porque nadie los toma en serio o de porque no puedes tener una relación en serio. "Que perdóname", "Fue el alcohol", "Nunca pasó", etc, jamás saldrían de tu vocabulario. No tendrías que hacerte más la "wna o wn" por siempre. Nunca más practica tus coartadas sociales con el espejo o tu almohada. Nunca más juzgada o juzgado, porque en realidad, ya no habría pelambre, porque nunca fue un secreto, sería fome comentarlo para los demás y todos hablaríamos de política. No es por alegar que "conmigo nunca son honestos u honestas", no se trata de eso. Es porque creo que en la vida de todos está muy adquirida la "mentira blanca", "la omisión", el "hacerse el wn" y para mi no está bien. A nadie le gusta que le mientan, feo es que uno pague con la moneda que uno no quiere. Va más allá de "ama al prójimo como a ti mismo", aunque yo creo en eso. Va a que "no le mientas al prójimo, como no te gustaría que te mintieran a ti", es algo super simple, insisto.
Ojalá algún día averigüe el porque a la gente no le gusta la honestidad, pero siempre habla de ella como un plus dentro de las características de un "pinche"; un "amigo", un "alumno", un "empleado", etc. Para luego ser tan ladrón, infiel o mal profesional como siempre "nunca", quisiste.

5.8.09

Una propuesta de responsabilidad social.

Dado que hoy día al ver una pareja besándose en la escalera mecánica, claramente interrumpiendo el tránsito de está última, me di cuenta que soy como el "Gringe", pero de las relaciones amorosas, debo proponer lo siguiente. Creo que el pedir pololeo, más allá de una apuesta por lo desconocido, es una pérdida de tiempo. Dado que no creo en el hábito de "andar" y que siento es una pura patraña para poder estar con más de una persona a la vez, porque me gusta ser directo y veloz, propongo no pedir más pololeo. Ser honestos y pedir "ex pololeo". "Hola, mira, sabes hace tiempo me gustas y siento que eres una buena persona, ¿Quieres ser mi ex polola?" "¡Sí! Siempre lo quise". Perfecto, rápido, preciso, claro y honesto. Ahora podemos ser amigos o ¿No? "¿Pero no que al menos deberíamos habernos dado un beso?" "¿Haría de esto algo más especial?" La verdad que no. Ella fue mi ex, bien. "Oye, siempre he querido que seas mi ex" Se acercó diciendo el otro día una muchacha que conocía ya hace un tiempo. "Pero, ¿Que esperamos? ¿Terminemos?" "¡Genial!".
La verdad no siento que sea un desanimado del amor, sino que no creo en las relaciones como tales. Los seres humanos somos demasiado egoístas y un pololeo en teoría es demasiado altruista. No lo es y como base, es como empezar con un "pecado original", una relación que está destinada al fracaso, destinada a terminar y dado que se prolongó, terminar mal. ¿Para que pasar por esto? Si podemos tener lo mejor y lo peor, pero de buenas a primeras. De hecho ¡Seamos todos ex! Podríamos ser todos amigos y no habría sensibilidades afectadas. No necesitamos de un pololeo para ser íntimos, claramente todos piensan así. No necesitamos del pololeo para ser mejores personas y no lo necesitamos, para sentirnos acompañados.
De manera de responsabilidad social, seamos todos ex.

Un año después.

Ha pasado un año y mis tíos quieren organizar una misa. Hace un año (menos un día) que no voy a una. Dios y yo estamos peleados, quizás injustificadamente (si es que llamas injustificado el asesinato). Yo siempre había pensando que esto iba a pasar en unos 20 años, no en más desgraciadamente por todas las enfermedades crónicas que padecen y que me han hecho a mi en un adicto al ejercicio. Pero nada me preparo para la partida rápida, la tragedia, la lástima generalizada por gente que no tengo idea. "El crimen del siglo", lo llamaron los noticiarios por más de una semana. Varios programas de televisión quisieron llevarme para hablar con ellos, pero yo no estaba para hablar, no estaba para conversar con nadie, ni siquiera conmigo mismo. Tuvo que pasar este año. Lo pase en las montañas, sobreviviendo como se podía, abandonando todo y a todos, en una especie de "stand by", por mientras algo de cordura volvía en mí. No he vivido un duelo, sólo he vuelto. No sé si me dio rabia al punto de querer matar al tipo que hizo eso, que asesino a mis padres y de pasada a mi espíritu, pero si ahora me preocupa el hecho de no haber sentido rabia. Por miedo y por lata a la lástima y a lo que yo podría hacer me fui, quizás fue lo mejor, dejé botado todo. En un año, sin televisión, universidad ni música puedes pensar en hartas cosas. Nada te da la respuesta para una pena, una injusticia, al final pude llegar a la conclusión (no sé si es una respuesta) que estas cosas no tienes que evaluarlas mediante eventos racionales y como todo sentimiento tienes que vivirlo. El irme quizás fue una forma de vivir las cosas, más que alejarme de las cosas y de la gente. No sabría dar un consejo de como superar las cosas, sino de como convivir con los fantasmas de no haber dicho todo lo que sentías a quienes más querías. Todas las lágrimas, todos los "¿Por qué?", todos los planes de venganza, dan lo mismo, porque al final de cuenta ha pasado un año y ellos ya no están. Sin despedidas, sólo con múltiples conversaciones post-mortem.
Una compañera me decía el otro día "Ya ha pasado un año", y eso se puede considerar harto y poco por distintas personas. Poco porque ella se acordaba de mi al conectarme a msn después de un año (menos un día). 37 ventanas abiertas preguntando lo mismo "¿Qué te pasó?" Quise optar por lo más fácil y respondí a todos "Volví, eso paso". No dudaría que ahora podría empezar un duelo, ir a esa misa, entrar a la iglesia después de un año. Hablar sobre lo que ha sido este año, irme para mi casa, solo, y dormir por meses. Quizás de a poco quiera empezar a volver a salir. De a poco empezar a estudiar, nuevamente. Los noticieros ya no hablan de este "crimen del siglo" y sólo ha pasado un año. Y más que darme rabia por lo rápido que se olvidan, es semi inspirador, dado que, quizás yo debería hacer lo mismo. No de ellos, sino del "evento". Pasó, tuvo consecuencias claras en varias personas y es inexorable. Pero la vida continua, aunque sea peor que antes, continua. Cortarla sería una actitud cobarde, vivirla a concho, quizás sería egoísta y superficial, aunque claramente es lo que hubiesen querido ellos, lo mejor, para su único hijo. Vivir la vida para ellos sería un error y vivirla sin ellos es una lata y es fome. No me falta inspiración por vivirla, tampoco una explicación para poder seguir. Quizás explicar que se necesitó una tragedia, una muerte, para empezar a "vivir", realmente, más que sólo consumir oxígeno. Ahora estoy viviendo, con el duelo, continuando, sin ellos, no por ellos, si recordándolos. Día uno del duelo.

3.8.09

Las muchachas de Salado.



Luego de ver amor ciego, tengo que escribir lo siguiente, las chicas gordas la llevan. "Mauricio", o "George", de "Seinfeld" dice una de las mejores frases, de hecho la mejor lograda de la película "Las ex gordas tienen una personalidad la raja porque como no se saben ricas aún, todavía conservan lo mejor de ambos mundos". Y es cierto, yo también siempre lo he pensado, porque hay que decirlo, minas bonitas hay por montones, yo escribo de ellas, babeo por ellas, ok. Pero minas inteligentes, interesantes, simpáticas, buenas personas, con buenas intenciones y preocupadas un poquito más que por el maquillaje de hoy, hay pocas (o quizás hartas) y esas son las chicas "gordas", las chicas "feas" según esta sociedad copia de la sociedad gringa. No es por generalizar tampoco, no todas las minas "ricas", tienen una personalidad apestosa y hueca y no todas las minas "feas" tienen un gran corazón. Algunas sinceramente son huecas y otras sinceramente son sólo gordas o muy feas como para tomarlas en cuenta. Pero la gran mayoría, esa personalidad, ags, por Dios, mejor que cualquier físico de gimnasio, debo admitir y eso si que me hace babear.
Viendo la película rogaba por una maldición como la del protagonista, para poder ver sólo la belleza interior reflejada como belleza externa. Sería suficiente, la verdadera belleza, al menos la que importa, reflejando e imponiéndose sobre las limitaciones de vivir en un país copia de USA, babear por una mina que, aparte de bonita, me hace babear de la risa, de sus planeas para el mundo, de lo interesante, de lo increíblemente interesante que es. No hay nada más excitante que eso, porque al final, está todo en el cerebro, él es el que se impone sobre toda "cabeza".
Obvio que lo ideal es siempre tener lo mejor de los dos mundos, una "ex gorda", ojalá no una ex "rica" llena de inseguridades. Pero eso me hace tan superficial como el resto, no lo voy a negar. Porque al final el amor no es ciego, aunque si, de repente, un poco sordo.

1.8.09

Sobre crecer.

Hoy día al ver por enésima vez "superbad", me di cuenta de la profundidad dentro de una comedia increíblemente buena. De partida decir que me siento demasiado identificado con el tema, de como compartir mucho con tus amigos, de no ser el tipo "más popular" de la vida, de como el tema de la virginidad y las mujeres puede llegar a ser un estrés sin serlo y de como superar el trauma de crecer, entrar y salir de la u y seguir con tu vida. Es decir, por lo menos yo, tengo buenos amigos, muy buenos, pero pocos, poquísimos de hecho. Por lo que, sobre todo en el colegio compartiamos mucho, eramos como hermanos mejor dicho, incluso puedo decir que a mi propio hermano no lo conozco tanto. Pero al mismo tiempo, al crecer, uno y yo, me he dado cuenta que no los conozco al 100% y que bueno, siempre hay tiempo y ganas de seguir conociéndose. El punto está que al decir fin, al terminar el colegio, más que decir "tengo un diploma" o "¿Que hago con esta basura de cartón?", fue más como "¿Ahora que hago sin estos idiotas?". La comodidad de lo conocido, de lo querido y de lo ya caminado se desvanecía. Entrar a un mundo lleno de mujeres, "certámenes" y matrículas excesivamente caras sin ellos fue y es difícil. Pero uno se acostumbra. Es cortar el "cordón umbilical" de la amistad y sobreponerse al empezar a tener citas, a pololear, y seguir creciendo. A trabajar, sin necesariamente estar haciendo huevadas todo el tiempo. Es el cambiar un "voy para tu casa, ahora, imbécil" a "wn, ¿Estás sin tu mina?" es el aprender a jugar xbox 360 y tener una relación amorosa, sin necesariamente perder la capacidad de tener tu club de toby.
Es duro crecer, es raro que no me haya dado cuenta antes. Quizás porque sólo crezco en apariencia física y en pérdida de pelo. Es rico tener buenos amigos nuevos, es aún más rico mantener los buenos amigos de antes. Claramente hubiese sido lo ideal estudiar juntos en la universidad, y que los tres o cuatro saliéramos con un grupo de 3 o 4 mejores amigas. Pero la vida no se trata de ideales, sino de sacar el concentrado de pulpa, que vendrían siendo las cosas buenas. Andar con colador en la billetera y disfrutar las cosas buenas de este "crecimiento".

22.7.09

Las muchachas de Salado.



Explicar el porque esta chica está acá estaría demás. Es cierto, es obvio, algo así como cuando escribí de "Megan Fox". Pero sin tener las ganas de defenderme, me explayo.
La primera vez que supe de Adriana, fue en un desfile en un mall de Viña cuando yo tenía como catorce años, ya hace bastante tiempo. En ese minuto is hormonas estaban descontroladas y no me hubiese gustado estar cerca de mi (¡hay que res asqueroso! Bueno, sí, lo era), pero ella no me produjo nada, creo que por esos momentos mi vida se centraba en jugar play station y babear por la "Quenita Larraín". Por lo mismo, por un tema de lógica de primero básico, Adriana no me iba a gustar. Luego se transformó en la típica mina que sale con futbolistas, tenistas, etc y bueno, se hizo "famosa". Aún más no me gustaba, dado que representaba a la típica mina hueca que desprestigia a las mujeres (ahora, al menos es honesta y no se da aires de habilidad que no tiene)y más allá del desprestigio, una mina poco inteligente o que demuestre poca viveza, mejor dicho, no me atraía ni me atrae.



Luego se operó las "Boobies", por lo que aún menos me gustó. Yo siempre he sido un detractor de las cirugías plásticas, las encuentro una pérdida de talento médico y un venderse al mejor postor. Convertir al sentido de belleza en algo plástico y en una continua destrucción de la autoestima colectiva de las mujeres (la que ya es baja por nacimiento). Es decir, habían no sólo una razón para encontrar deleznable a esta señorita. Hasta que, por obra y gracia del espíritu santo y no como en ocasiones anteriores, acepté una invitación de mis padres para ir a un mall y ahí la vi, la vi (canción de Fito Paez de fondo, por favor). Simplemente maravillosa, alta, una risa preciosa, en ningún momento poco inteligente, graciosa, y por sobre todas las cosas, infartante.



Ahora, aunque sea una característica que habla de increíble belleza, nadie quiere que te produzcan un infarto, pero es que Adriana Barrientos simplemente, y disculpen por decir esto, "la cagó". Debo ser honesto, no la vi y dije "Que impresionante damisela". No, para nada, le dije "la cagaste" ¿Qué podía hacer? Ver a mujeres te hacen cuestionar la real existencia de la homosexualidad. "Haber ¿Viste a Adriana en persona? ¡Como puede saber que te gustan los hombres entonces!" Es una lástima para mí, quizás es una de las razones por lo que me cuesta que una mujer me atraiga, lamentablemente Adriana es una como pocas. Y como ninguna, por ella no babee, hasta realmente conocerla. Ahora ocupo una cubeta, cada vez que la veo en televisión.

Las películas que tienen que ver sí o sí.



Me encanta el horror, tengo que decirlo. Tiene que deberse a que me tiendo a aburrir muy fácil en la vida cotidiana, teniendo que hacer cosas a cada rato. Pero como soy sólo un ser humano normal (al menos eso creo), no alcanza la creatividad para tenerme entretenido a cada momento. Por lo mismo cuando me quedo solo en casa, que pasa muy seguido (no es que esté pasando el aviso) tiendo a crear cosas que no son, como que ciertas cosas suenan como no deberían sonar, que una puerta se cierra cuando no se debería cerrar, que los virus de mi computador son satánicos, etc. Ahora, claramente tampoco me puede asustar mucho un fantasma que pene en un edificio completamente nuevo, ¿Acaso sería el fantasma de una niña, ojalá adolescente, pelo lais? Lo más probable que la invitaría a salir. Por esto tengo que ver constantemente una buena dosis de películas de terror, ojalá no gringas, dado que esas son más comedias que otra cosa.
La película de hoy es gringa, pero Australiana, por lo que pude deducir de los acentos de los actores (eso no dice nada, es cierto. Pero si todos hablan con ese acento, es una cosa de lógica). La peli se llama "The Children".
A ver, a mucha gente le dan miedo los niños, pero por razones diferentes a lo que mencionaré más adelante. Interrumpirían tus planes, ahora el sexo tendría una consecuencia (les cuento, la ha tenido siempre, por si acaso), no tengo plata para mantenerlos, quiero mi libertad, no quiero casarme, la verdad es que no quiero tanto a la mina, etc, etc etc. Pero el tema puede llegar a dar bastante miedo y a acelerar bastantes corazones, al menos a mi me paso cuando estuve en una relación, no era un tema fácil, pero claramente nunca me dio miedo al punto de querer agarrar mi peluche y llorar (sigo siendo hombre, al menos fenotípicamente.



Ahora, nadie le tendría miedo miedo a un niño, de hecho a uno le genera un sentido de querer protegerlos "mujeres y niños primero" (obviamente ahí el machismo es bueno y ninguna fémina se molesta). Recuerdo cuando mis sobrinos jugaban conmigo cuando eran chicos, realmente chicos, de 1 a 2 años y aunque era super entretenido jugar con ellos, siempre había que tener un particular sentido de cuidado con ellos, dado que son un tanto "delicados". Es como tener un "ferbie", pero que realmente quiere comida cuando dice "hambre". Y que si se rompe, más que un reto te vas a llevar. Por lo mismo los juegos un tanto bruscos que realizaban conmigo son cosas que es mejor olvidar, lucha libre entre otras. Ahora, nunca les tuve miedo, insisto. Miedo de poder herirlos, claramente. Pero nunca imaginé que uno de ellos se vengaría de mi en la noche con una lápiz en mi ojo o castigos parecidos. Esta es más menos la idea de "The Children". Convertir lo inofensivo es algo completamente letal (y sin razón). Algo así como una película de gore de "Mr. Bean". Ahora debo admitir que es una película muy molestable y que no quede en el techo como gato, como con otras películas. Pero es buena, como para salir de las comedias gringas que nos invaden cada cinco segundos y eso da miedo, realmente.